¡Volvemos a internarnos en el imaginario del maestro del terror! La inesperada y contagiosa belleza de una joven se convierte en una maldición en el primero de los relatos de este tomo. En otra de las historias, una enfermedad impide a otra muchacha salir a la calle, mientras sufre unas realistas y sobrecogedoras visiones relacionadas con enormes gusanos. Un espantapájaros, el suicidio de un familiar, un suceso en un avión de pasajeros, una reunión de ex alumnos de instituto... Junji Ito nos traslada a situaciones cotidianas retorcidas por el mundo de lo sobrenatural, en uno de los tomos más intensos de esta imprescindible antología.
Junji Itō (Japanese: 伊藤潤二, Ito Junji) is a Japanese cartoonist and illustrator, best known for his horror manga. Ito was born in Gifu Prefecture, Japan in 1963. He was inspired to make art from a young age by his older sister's drawing and Kazuo Umezu's horror comics. Until the early 1990s he worked as a dental technician, while making comics as a side job. By the time he turned into a full time mangaka, Ito was already an acclaimed horror artists. His comics are celebrated for their finely depicted body horrors, while also retaining some elements of psychological horror and erotism. Although he mostly produces short stories, Ito is best known for his longer comic series: Tomie (1987-2000), about a beautiful high school girl who inspires her admirers to commit atrocities; Uzumaki (1998-1999), set in a town cursed with spiral patterns; Gyo (2001-2002), featuring a horde of metal-legged undead fishes. Tomie and Uzumaki in particular have been adapted multiple times in live-action and animation.
Vuelvo a sumergirme en la impenetrable oscuridad de Junji Ito. Esta vez con el volumen número 11 de sus Relatos Terroríficos, porque me moría de ganas por leer el segundo relato de los seis que componen la colección; "Escalofríos" y ha sido de los mejores, sin duda. Lo único que me ha faltado más profundidad y explicación de los hechos. Cuando algo me gusta, cualquier cosa me sabe a poco. Eso es un hecho. Por cierto, abstenerse los que padezcan tripofobia; ese miedo irracional a los agujeros pequeños que estén muy juntos, apelotonados, dando la sensación de enfermedad en la piel. Yo no la padezco pero el asco que he sentido ha sido descomunal.
Las historias que lo componen son las siguientes:
👸"Morir joven."
En el relato que abre la antología, nos encontramos con una sobrenatural epidemia que hace que de la noche a la mañana las jóvenes se vuelvan realmente bellas. Pero la belleza tiene un precio, un precio que muchas están dispuestas a pagar. Un relato que se lee bien, como todos, pero que resulta anodino y pobre en su argumento.
🐛"Escalofríos."
Solo por este relato vale la pena leer esta breve antología. En este caso, Yûji descubre lo que esconde una misteriosa talla de jade y la conexión entre esta, su vecina y la extraña muerte de su abuelo. La pega es lo corto que se hace, el final abrupto y exento de explicación alguna, pero aún así, muy recomendable. Lo dicho, abstenerse los que padezcan tripofobia.
⚰ "Los espantapájaros."
Otro buen relato que nos deja Junji Ito. Aquí la sensación al finalizarlo es más satisfactoria. Los vecinos de un pueblo comienzan a dejar espantapájaros en el cementerio, estos parecen cobrar vida, tomando la forma de la persona fallecida. Me ha gustado mucho. Me ha parecido la historia mejor desarrollada.
📝 "La nota de despedida."
Una de las hijas de la familia protagonista de esta historia, se suicida arrojándose a las vías del tren. En su mano agarra fuertemente una nota en la que maldice al o los culpables de que haya tomado tan fatídica decisión. No ha estado mal. Lo mejor sin duda, la calidad de las ilustraciones.
🛩"¡Cuasicolisión!"
Una historia en la que no ahondaré demasiado. La historia es simple, demasiado corta y roza el absurdo. Se la podían haber ahorrado y haber extendido el resto de historias.
🌱 "En la tierra."
Unos alumnos están a punto de descubrir lo que esconde la cápsula que enterraron veinte años atrás. Final previsible pero disfrutable.
🔝👌 En esta ocasión, Junji Ito nos regala unas historias muy irregulares, el dibujo y su trazo siguen siendo hipnóticos y eso te hará disfrutar de esta colección a pesar de la pobreza y casi ausencia de terror en la mayoría de historias. Los relatos son independientes y autoconclusivos y por lo tanto se pueden leer en el orden que más te plazca. Esta vez, decidí escoger el número 11 porque me llamaba especialmente la atención la segunda historia, "Escalofríos", la que tiene su propio funko, ese chico con la piel llena de agujeros da auténtico repelús. No lo dudes, desde que te adentres en los mundos tan retorcidos y macabros de Junji Ito, no querrás soltarlo.
Relats: “Morir joven”; “Escalofríos”; “Los espantapájaros”; “La nota de despedida”; “!Cuasicolisión!” i En la tierra”. “Morir joven”, una tonterieta de relat en el que unes noies d’institut en plena època adolescent de lletjor es tornen de repent bellíssimes per morir també sonbtadament. Sembla ser una malaltia de finals del segle XX... En fi, molt dolentot!. “Escalofríos” tampoc val gaire... Una maledicció estranya d’un jade fa que unes persones vegin foradat s els seus cossos per uns insectes i que aquests facin passar l’aire per aquests forats fins que es moren. Un metge vol apropiar-se de la pedra. Bé, no sé si l’argument és gaire correcte, però és que és molt recargolat, un rotllo. “Els espantaocells” em sembla un relat molt interessant. Després del suïcidi d’una noia perquè el pare no deixa que es casin (tema que surt molt a Ito), el nòvio s’enfronta a ell davant de la tomba d’ella i el pare li planta un espantaocells perquè el nòvio no pugui anar a visitat-la. El ninot comença a prendre la figura de la noia i aleshores tot el poble omple d’espantaocells el cementiri. Les figures desvetllen també tètricament els secrets de les seves morts... Molt xulo!! “La nota de despedida” és un relat molt bo en quant a posada en escena, és terrorífic!! Amb aquest fantasma sagnant de cap a peus i flotant per la casa i assetjant a la seva pròpia família! Brutal! Del que peca és de la resolució de la història... en això falla. Una noia es llença a un tren deixant una nota de comiat que sembla maleir la seva família. Però al final resulta ser que a qui maleeix és a una antiga enemiga que també es suïcida el mateix dia i hora i també deixa la mateixa nota contra ella. Els esperits són l’altra que la ve a buscar a casa de l’altra... eeeemmm... no... colava més quan era la mateixa filla la que aterrava la seva pròpia família. “!Cuasicolisión!” Molt bó! Curt, concís i aterrador! Tres amics surten en avioneta a veure si troben restes de l’avió desaparegut d’un altre amic. Gairebé col·lisionen en ple a vol amb el Jumbo, els passatgers dels qual semblen morts (el seu amic també). Després es descobreix que a aquella hora el Jumbo ja s’havia estavellat. Tatxaaaaann! Terror cent per cent!! “En la tierra” té l’aire sinistre i tètric característic dels millors relats d’Ito i encara que en sí no sigui un súper relat està força bé. Dues ex amigues es troben en una festa de retrobament per desenterrar la càpsula del temps de la promoció del 74. Una d’elles li havia escrit una carta a una alumna de la classe amb molta mala llet i molt conflictiva que ningú volia. Es queixa que des d’aleshores no para de trucar-la per parlar-li durant vint anys del mateix conflicte escolar. Quan obren la càpsula apareix la seva mòmia amb un telèfon a la mà... Bé, és una mica xorra, és veritat...
No és que sigui un súper volum, però crec que la major part dels relats, a excepció potser del primer i el darrer tenen prou qualitat per poder posar un quatre de puntuació.
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Por el momento, se queda en un espacio de honor como una de mis entregas favoritas de esta serie de Junji Ito. Cierto es que no sorprende pero todos los relatos tienen un aire profundamente "spooky" y muy clásico en las temáticas: amores truncados estilo Poe, objetos malditos profundamente lovecraftianos, el clásico tema del mangaka con la obsesión por la belleza física en las adolescentes (en este caso, tratada como enfermedad finisecular). El conjunto destila algo también de Richard Matheson, de aquellos capítulos de "La Dimensión Desconocida": me ha provocado sonrisas y espeluzne. Cumple perfectamente con su función tanto crítica como evasiva, la que deben tener las buenas historias de miedo.
De momento es el tercer tomo que me leo de este autor, aunque me ha gustado me ha parecido uno de los más flojos, tienen más relatos que otros tomos pero las historias son más cortas y menos desarrolladas, normalmente me parecen historias originales que muestran un terror distinto, pero este me parece que ha caído un poco en los típicos tópicos de terror.
Al ser tantas historias se nota más el contraste de calidad entre ellas. Sin embargo, todas tienen en general un toque fantasmal con poso trágico lo suficientemente estimulante y su brevedad hace que ninguno que no te atraiga se pueda hacer pesado. Cuidado los tripófobos.