En el contexto del que parece un verano de lo más normal, un grupo de amigos comienza a descubrir lo complicada que puede llegar a ser la vida. Lo que comienza como un juego de niños, se convierte en un trepidante entramado de misterios, secretos y traiciones. ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar para arreglar tus problemas? ¿Conoces realmente a las personas que están a tu lado? Aprieta el gatillo y descúbrelo.
Con un buen uso del suspense, es una lectura recomendable para el aprendizaje de adolescentes que tengan cierta actitud frívola hacia la violencia o tendencia a tomar decisiones precipitadas, pues se trata de una novela con un enfoque realista de las consecuencias indeseables de nuestras acciones. Igualmente, puede ayudar a valorar la relación paterno y maternofilial más allá de las discusiones sin importancia, en contraste con dramas verdaderamente serios. Sin embargo, está carente de lirismo -apenas tres o cuatro frases- cuando muchos de los momentos trágicos lo exigían. Igualmente, no consigue del todo enaltecer el valor de la amistad. Por contra, se perfilan algunos personajes sinceros y coherentes, que pueden llegar a inspirar lealtad, tal es el caso de Rai, Ben o Vince.