La familia China es un poemario singular. Contiene veinticinco poemas relativamente cortos. El eje central son unas mujeres chinas, aunque podrían ser de allí, podrían ser de cualquier otro sitio, japonesas, asiáticas, Argentinas, Uruguayas o criollas. Mientras leía el poemario me imaginaba a la autora mirando una estampa china y escribiendo detalladamente el contenido de la foto.
Pero por otro lado hay un mundo de acumulación de elementos: fábulas, sueños oníricos, cuentos de princesas… llegando a causar la sensación de familiaridad y extrañeza. ¿Cuál fue tu objetivo al escribir este poemario?
Todo lo imposible se une para contar: Pincel con pestañas, ojos como rendijas que observan a la madre, los agujeros de las balas con los recuerdos que terminan manchando de sangre el kimono que lava la madre, las pupilas que son parecidas a un dos de oro…