O livro reúne catorze contos do escritor argentino Bioy Casares, publicados entre 1948 e 1969. O volume abre a série da Cosac Naify especialmente dedicadada às obras do autor. Essas Histórias fantásticas são permeadas de um fascínio pela cultura antiga e também por uma perplexidade diante da ciência e do comportamento moderno. Há mistérios que são tramados ao redor de referências a lendas celtas e deuses pagãos, enquanto outros contos incluem seres alienígenas e tecnologias sinistras, capazes, por exemplo, de absorver e perpetuar a alma de um ser vivo. Essas investigações e exercícios de fantasia são marcados por uma erudição que envolve o leitor, sem nunca escorregar para o exibicionismo. A pesquisa iconográfica enriquece a edição e traz fotos selecionadas no Arquivo Nacional da Argentina e de álbuns de família. O apêndice do livro traz ainda comentários sobre o autor e um resumo do enredo de cada conto, bem como esclarecimentos pontuais sobre referências culturais e intertextualidade. Há também uma lista das adaptações cinematográficas dos contos e uma boa bibliografia de Bioy. A obra ganhou a tradução cuidadosa e inspirada de José Geraldo Couto.
Adolfo Vicente Perfecto Bioy Casares (1914-1999) was born in Buenos Aires, the child of wealthy parents. He began to write in the early Thirties, and his stories appeared in the influential magazine Sur, through which he met his wife, the painter and writer Silvina Ocampo, as well Jorge Luis Borges, who was to become his mentor, friend, and collaborator. In 1940, after writing several novice works, Bioy published the novella The Invention of Morel, the first of his books to satisfy him, and the first in which he hit his characteristic note of uncanny and unexpectedly harrowing humor. Later publications include stories and novels, among them A Plan for Escape, A Dream of Heroes, and Asleep in the Sun. Bioy also collaborated with Borges on an Anthology of Fantastic Literature and a series of satirical sketches written under the pseudonym of H. Bustos Domecq.
Bioy Casares ha pasado a la historia de la literatura como la sombra de Jorge Luis Borges, en parte por la coautoría de numerosos trabajos, tanto originales como antologías relacionadas con el ámbito de lo fantástico, y en parte porque su obra propia siempre ha recibido elogios del celebérrimo escritor argentino. Borges calificaría su Invención de Morel como una trama perfecta, quien también elogiaría su El sueño del héroe, dos novelas, o relatos muy largos, donde se aprecia lo que ambos autores entendían por lo fantástico, a saber, una nimia perturbación de la realidad y del orden natural, una mano extraña que descorre tímidamente el velo de consuetudinario para que lo anormal se infiltre en nuestro mundo. Es una manera muy centroeuropea de entender el género, y es que, no en balde, autores como Leo Perutz o Alexander Lernet-Holenia fueron claras influencias de su estilo. De hecho, quien se acerque a las historias de Bioy Casares o Borges notará esa pátina de cosmopolitismo tan habitual en la narrativa austriaca de siglo XX, pues todos los personajes tienen nombres ingleses, alemanes, suecos, judíos, españoles o italianos. La única diferencia es que, siendo Buenos Aires una ciudad construida por inmigrantes, ambos autores no tenían porque ambientar sus historias fuera del escenario porteño, aunque muchas veces así ocurriera.
Pese a la fama que tiene Bioy Casares, y pese a que sus dos trabajos anteriores, más largos, sí me gustaran más, esta antología me ha decepcionado y mucho. El fantástico de Casares apenas es tal, bien porque el elemento anormal está tan diluido que es indistinguible de la anécdota sorprendente pero pedestre, bien porque se oculta deliberadamente entre absurdas digresiones. Algunos relatos, los más explícitos, podrían incluso catalogarse de ciencia ficción, un tanto bufa, sin embargo, pues Casares tiene la costumbre de explicar todo lo fantacientífico de forma tan didáctica en el párrafo final que toda la construcción anterior se viene abajo. El Casares más sugerente, el que retuerce los diálogos de sus personajes hasta el punto de resultar más fantásticos que el resto del relato, el que insinúa y evoca, es quien más sorpresas dará al lector si es capaz de entrar en su juego. En cierto punto, si Casares hubiera usado esa sutil forma de narrar para generar inquietud nos encontraríamos a un autor no muy diferente a Robert Aickman. Salvando las distancias, claro.
Quizá debería seguir con las novelas de este argentino, o bien probar con los trabajos que firmara junto con Borges.
La antología recoge los siguientes relatos:
En memoria de Paulina (****): el protagonista está enamorado de Paulina con tal fuerza e intensidad que nunca llega a importar qué opinión le merece el narrador a Paulina. En la mente de este, ambos ya están prometidos. Sin embargo, en una fiesta, Paulina se marcha con otro hombre, y a los pocos días, esta le confiesa su intención de casarse con él. Roto por el dolor, el narrador se marcha a Europa. Al volver, se reencontrará con Paulina. Y es aquí donde lo voy a dejar. El mejor relato de la colección, de mis favoritos absolutos.
La trama celeste (****): un aviador argentino, tras un accidente en pleno vuelo, aterriza en un Buenos Aires irreconocible: las calles tienen otros nombres, sus amistades en el ejercito no lo reconocen, su casa ya no es su casa. Por supuesto, su aparición en este otro Buenos Aires es vista por los altos mandos como la infiltración de un espia en suelo argentino, por lo que será encarcelado e interrogado.
El perjurio de la nieve (***): esta es la historia de Juan Luis Villafañe, compañero escritor que marchara a la Patagonia junto a un compañero poeta para alojarse junto a una misteriosa hacienda, donde el patriarca intenta congelar el tiempo mediante la repetición obsesiva de rutinas para preservar la vida de sus hijas. Sin embargo, la perturbación de dichas rutinas por parte de nuestros protagonistas provocará una catástrofe.
Historia prodigiosa (***): el narrador conocerá al antimístico Rolando de Lancker, cuyo ateísmo beligerante e ideario neopagano no serán ni la mitad de estimulantes que el contorno perfecto de las piernas de su sobrina, Olivia. Las ideas de Lancker acabarán por provocar un conflicto terrible con un hombre más temeroso de Dios. O quizá no.
La sierva ajena (***): el narrador se enamorará de Flora, una muchacha que vive aparentemente sola en una quinta misteriosa, de tan mala fama como su única moradora, con fama de chalada. Este amorío causará más de un trastorno al narrador, así como una obsesión: descubrir que hay en esa quinta solitaria y si Flora, en verdad, vive sola ¡Qué relato hubiera hecho Aickman con esta historia!
Moscas y arañas (***): una pareja, marido y mujer, inician su andadura en el mundo de la hostelería con la construcción de un hostal. De entre su clientela, bastante variopinta, destacará una desagradable anciana y su perrito. Una noche, el marido empezará a renegar de su esposa, pues sueña como esta no para de engañarlo en sueños. Un relato que coquetea con el terror, pero que Bioy Casares destroza con esa injustificable necesidad de explicar todo al final.
El lado de la sombra (**): el narrador se topa, durante un viaje a África, con un amigo de la juventud, un dandi rico y vividor al que ahora es imposible reconocer por su aspecto demacrado y taciturno. Su historia es la siguiente: el narrador se enamoró de Leda, una joven casada, y se hicieron amantes. En su última aventura, la pareja fueron juntos a Evian, donde el hombre se marchó al ver como su amante se la pegaba con otro hombre, momento en que decidió marcharse y abandonarla. Al poco de iniciada su huida, una noticia le sorprende: el hotel se ha incendiado, no han habido supervivientes.
Un león en el bosque de Palermo (*): un león se ha escapado del zoo y deambula a sus anchas por los parques del barrio de Palermo. Los paseantes, atemorizados por la bestia, se refugian en un bar, donde abrazarán su animalidad y se comportarán con más salvajismo que el felino prófugo. Una sátira bufa demasiado evidente y simplona.
El calamar opta por su tinta (*): el protagonista, un maestro de escuela, describe como convulsiona su apacible pueblo tras el robo de un molinete.
Los afanes (***): un grupo de amigos al completo se enamora perdidamente de Milena. Solo uno logra el corazón de la chica, aquel con la mente más científica y analítica. El pronostico de sus amistades es unánime: no serán felices. Y no lo fueron. Al poco de romperse el matrimonio, y tras la muerte del marido, uno de los amigos heredará el invento que obsesionó sus últimos años.
El gran Serafín (**): el fin del mundo sorprende al narrador en plena terapia de reposo en la playa. Pese al anuncio del apocalipsis, el resto de huéspedes del hotel no parecen estar muy preocupados. No en balde este es un relato de Bioy Casares, en el que todo se cocina a fuego lento y ninguna persona se comporta... como personas, vaya.
Los milagros no se recuperan (**): historia de equívocos o una esperanza hecha realidad. El narrador, partiendo de una anécdota curiosa, la tarde en la que creyó conocer a Somerset Maughan cuando, en realidad, estaba hablando con un inglés anónimo, relata la trágica historia de amor que tuvo con una mujer, una historia que terminó demasiado pronto.
El atajo (***): un grupo de ancianos se reúne en un lugar apartado de la pampa argentina. Dos de ellos abandonan el grupo para ir a una finca en Ayacucho. Por culpa de la lluvia no logran divisar la señal de desvió, por lo que toman un atajo con la esperanza de llegar a su destino. Sin embargo, el coche patina y una rueda queda hundida en el lodo, por lo que deberán buscar alguien quien los pueda remolcar. Cerca hay un edificio blanco, allí seguro que hay gente que les ayuda. Error garrafal.
La pasajera de primera clase (*): una anciana, habitual pasajera de cruceros de lujo, describe cómo las separaciones entre primera y segunda clase son cada vez más evidentes y cada vez más deseables. Para los de segunda clase, claro.
Estos cuentos de Adolfo Bioy Casares recuerdan inmediatamente a Borges, lo cual es un cumplido, pero no son tan borgianos, que también es un cumplido. Pero es injusta la comparación, la letra de ABC se sostiene por si sola, tiene identidad propia.
El universo de ABC es interesantísimo, construye sus relatos en mundos que son *casi* idénticos al nuestro, pero algo está sospechosamente fuera de lugar. No tiene que ser un elemento fantástico, es algo que no calza. Y su capacidad de mantener ese sutil balance de realidad y fantasía, me parece uno de sus mejores logros.
Una antología bastante irregular. Hay tres cuentos ("En memoria de Paulina", "La trama celeste" y "El perjurio de la nieve") que son prácticamente perfectos y merecen estar en cualquier antología de relatos fantásticos que se precie. Otros, como "Moscas y arañas" y "Los afanes", también tienen mucho para destacar; pero el resto, o bien me parecieron normalitos para el renombre que tiene Bioy como cuentista o simplemente me resultaron olvidables.
Esperaba mucho más. Es que tiene la vara muy alta 🫤
"¿Te cuento una cosa? Yo desconfío de los que piensan mucho. No les gusta la vida, le dan la espalda, no la conocen. Piensan tanto sobre lo que no conocen que llegan a equivocaciones monstruosas."
Una antología interesante, pero dispareja, de la obra cuentística de uno de los grandes representantes de la literatura fantástica latinoamericana. Colaborador estrecho y amigo íntimo de Jorge Luis Borges, Bioy Casares logró, sin embargo, mantener un estilo propio en la exploración de lo fantástico y lo perturbador, un estilo que quizás parezca menos elaborado que el de Borges, pero destacada por la sutileza de esas incursiones disruptivas. Ya sean intelectuales de alcurnia o agentes viajeros, sus personajes enfrentan discretos (pero no por ello menos devastadores) ataques a su normalidad. En ocasiones, esos cambios son tan sutiles o elaboradors que el propio narrador debe hacer una recapitulación o revelación que ponga frente a nuestros ojos lo que ha ocurrido. Con esto, por supuesto, se corre el riesgo de que el texto quede reducido a un mero ejercicio intelectual o que parezca abandonado antes de que la irrupción resulte total o demasiado peligrosa. Otro problema puede resultar que los personajes femeninos de estos cuentos resulten demasiado parecido entre sí (ya sean dilettantes impersiosas o tímidas amas de casa) o un mero objeto decorativo en las aventuras de los protagonistas masculinos (cada uno de los cuales posee características específicas dentro del molde de hombre argentino culto del cual surgen). Sin embargo, relatos como "La trama celeste" o "El atajo" son excelentes ejemplos de una literatura fantástica cuidadosa en los detalles y la ejecución.
Para surpresa minha, demorei a terminar esta leitura. Não encontrei o que esperava. Entre o romance A Invenção de Morel e a sua ligação a Borges, julgava que Bioy Casares era um autor mais mergulhado nos domínios do fantástico do que, pelo que li nesta antologia, o era. O que não é inesperado, mal seria se as figuras literárias se limitassem a uma vertente específica.
Uma capacidade de abrangência é o que retiro desta leitura. Casares tem algumas interessantes incursões no fantástico e ficção científica, mas o que ressalta da leitura é o seu gosto pelo conto de época, retratando a sociedade da Buenos Aires da primeira metade do século XX. Não toda a sociedade, mas sim uma fatia singela, feita de homens com gostos literários e as suas pequenas aventuras de viagem pela Argentina.
A leitura deu-me a sensação de Casares como um autor profundamente provinciano, não no sentido depreciativo da palavra, mas como alguém firmemente ligado a um espaço, um tempo, uma geografia, um modo de viver que faz o substrato da sua inspiração. Não é atemporal e global como o seu conterrâneo Borges, ao ler estes contos, vê-se que Casares trabalha essencialmente sobre um pequeno mundo local, que o fascina e que talvez seja aquele em que tenha vivido.
Esta es la segunda oportunidad que le doy a A. B. C. La invención de Morel me gustó mucho, pero esta colección... poco y nada. Me encantan las historias fantásticas y las que tienen elementos sobrenaturales, pero evidentenemente el de Bioy Casares no es mi estilo.
Ahora va el detalle de estrellas por historia:
3 estrellas: - En memoria de Paulina - La trama celeste - Moscas y arañas - El lado de la sombra
2,5 estrellas: - El perjurio de la nieve - El calamar opta por su tinta - Los afanes - Los milagros no se recuperan - La pasajera de primera clase
2 estrellas: - Un león en el bosque de Palermo - El atajo
1,5 estrellas: - Historia prodigiosa - La sierva ajena - El gran Serafín
Una antología que recoge historias fantásticas de Bioy Casares, uno de los secretos mejor guardados del Cono Sur. Honesta, llana, sin pretensiones de ofrecer lo "mejor", los relatos de este volumen provocarán en el lector, imbuido en una atmósfera cotidiana, el sobresalto bioycasariano que le incita a saber en qué momento y por qué mecanismo(s) se trastoca, acaso irreversiblemente, la Realidad.
Dans l'ensemble ce recueil m'a passablement déçu. Je n'y ai rien trouvé de nouveau. On a l'impression de lire un livre de la deuxième moitié du dix-neuvième siècle. Il rappelle les "Récits fantastiques"(1859) de Théophile Gautier et les "Contes cruels" (1883) d'Auguste de Villiers de l'Isle-Adam. Finalement il y a aussi l'ambiance d'Arthur Schnitzler ("Vienne 1900: Les jeux d'amour et de la mort".) La plupart des contes ont pour sujet les illusions et les obsessions d'amour. Parce que l'auteur est dans le genre l'intrigue finit trop souvent avec la mort d'un des deux amants. Dans "À la mémoire de Pauline" c'est l'héroïne qui meurt. Dans "La servante d'un autre", c'est l'homme qui est la victime. "Dans la crime de Carlos Oribe" les deux amants meurent mais on ne peut être certain de l'identité de l'auteur du crime car Casares y met une discussion sur le "narrateur non fiable" qui ouvre la porte à la possibilité que c'est le lecteur qui est l'assassin. On voit plus de variétés de thème dans la deuxième moitié du recueil. "Le calmar aime bien son encre" est un récit richement comique au sujet des commères bien masculins d'un voisinage dans une petite ville en province. "Le grand séraphin" surprend. Après avoir immergé le lecteur dans la fin de siècle pour presque 400 pages, Casares aborde un sujet très contemporain: celui de la fin du monde causé par la guerre atomique. Le protagoniste fait le constat que les gens sont abjects et choisit de mourir dans la solitude. Il y a beaucoup de bons moments dans cette anthologie. Le problème est qu'il y a énormément de déjà-vu.
Mi experiencia con este libro fue bastante dispareja. Al comienzo, me enganché mucho con el estilo, muy borgeano, pero más simple, más digerible. Las tramas también resultaban interesantes, semejantes al misterio o a lo policial, con ese leve toque fantástico que repercutía en toda la trama. Sin embargo, hacia la mitad del libro empecé a desencantarme de las historias. ABC, al igual que Borges, usa un léxico muy rico, además de situar a sus personajes en esferas intelectuales o en contextos "culturalmente altos", por lo cual a veces terminaba perdiéndome en algún detalle o en una palabra. Creo que son dos los elementos que afectan a este libro: en primer lugar, la recopilación de varios libros o historias de otros libros en uno solo, ya que ahí se nota que no están pensados para estar juntos en una misma obra, o no al menos sin alguna división que lo indique; y, en segundo lugar, la longitud de algunos cuentos, ya que eso, sumado a la extensión del libro, y la complejidad de la trama o las múltiples líneas argumentales, provocan una saturación bastante rápida. Creo que es un buen libro para leer de a poco, o por partes.
Deja bastante que desear, lenguaje un poco snob con una actitud autocomplaciente, narrativa de hombres “cultos” y sibaritas en el 90% de los cuentos. Imagino que es como ABC se percibía a si mismo. Además, bastante misógino, todas las mujeres pueden ser reemplazadas por una lámpara sexy, totalmente unidimensionales como personajes, con el objetivo único de mover el plot para el carácter masculino principal.
Los cuentos que me gustaron son varios: En memoria de Paulina, La trama celeste, El perjurio de la nieve, Los afanes, Moscas y arañas, El calamar opta por su tinta. Los que no incluyo son excelentes también, pero por una carencia propia no los asimilé, disfruté y aprendí, como los primeros. Me queda el sabor de que lo fantástico para Bioy no se condice con el concepto convencional en sí, sino como otra realidad idéntica separada por una barrera cada vez más delgada y frágil de lo que percibimos como real. Los sueños serían entonces reales como los hechos si pueden atravesar esa barrera y modificar, no pocas veces, la realidad, la vida vivida cada día, aunque lo que soñemos sea falso. Y si al morir, o "dejar de vivir", trasladamos o transmitimos nuestra alma a un objeto, y ésta se puede manifestar en sus deseos y necesidades a través de él, se pondría en duda el concepto mismo de "muerte", ya que el asunto de la corporeidad necesaria para el alma pasaría a ser irrelevante. Las mencionadas son las cuestiones que más rescato de estos increíbles cuentos. Pero, como dije más arriba, soy carente de tiempo y de asimilación, seguramente, por eso es que invito a leer y a releer a Bioy. Siempre.
Cuando era adolescente amaba a Bioy Casares. Mi profesora de literatura realmente sabía escoger los cuentos con los que trabajamos.
Andaba yo, un poco nostálgica este octubre (ya vieron que intenté volver a leer Crepúsculo... entre otras locuras literarias) y me dije "Vamos a leer algo de A.B.C". Entonces me encaminé a decidirme en la biblioteca optar por los cuentos fantásticos en vez de La invención de Morel, que me intimida, lo reconozco.
Al principio estaba ENCANTADA. La trama celeste y El perjurio de la nieve van a ser de mis cuentos favoritos de la vida. El tema es que después todo empieza a decaer y comencé a arrastrarme por la lectura. A tal punto que un cuento me llevo cinco días.
No sé qué pasó pero ¡Que Desencanto!
No me voy a molestar en puntuar cada cuento individualmente sino a la edición de la antología. Sinceramente fue una muerte lenta porque así se siente cuando tu escritor favorito se manda cagadas o el que recopiló todo eligió mal...
Every single story with a young woman in it manages to horribly fail the Sexy Lamp test. I usually try to tone down my feminist sensibilities when I'm trying to enjoy a book/movie/game etc. but this was just egregious.
Had the stories been anything better than "meh," I would have let this just go, but I'm afraid this is not the case.
Me agrada la exquisitez que Bioy tenía a la hora de escribir. Su prosa es magnífica y refinada, también me agrada que el lector deba tener cierto acervo cultural para disfrutar aún más estos textos. Los cuentos de esta antología me resultaron misteriosos; los personajes se ven inmiscuidos en eventos del destino o de fuerzas sobrenaturales de las cuales no tendremos en la mayoría de casos explicación, pero tal y como el mismo autor nos pregunta en uno de los últimos relatos de esta antología: ¿esperabas una explicación a un misterio? Si tuviera que escribirle algo negativo sería que Bioy usa demasiados personajes en cuentos algo cortos, algunos podrían perder el hilo de la historia dada esa situación. No obstante, los parajes y situaciones en las que nos introduce Bioy son muchas veces un tanto oníricos, y con ello inmersivos. Es inevitable ver las referencias que el autor hace por ejemplo de Machen; en algunos cuentos se nota ese misticismo, pero Bioy lo aterriza de otra forma. En especial, mis cuentos favoritos fueron: "Los Afanes", "La trama celeste", "Un león en el bosque de Palermo e "Historia prodigiosa". "Historias fantásticas" es un gran libro de relatos, tiene sus fallos, como todo libro de cuentos, pero son muchos más sus aciertos. A.B.C se sostiene por sí mismo.
"No me gustó", así puedo arrancar. 3°libro que leí de Bioy, anteriormente La Invención de Morel y El sueño de los heroes, más los casos de Don Isidro Parodi junto a Borges. Como dije, no me gustó, para nada. Diría: "Mucha Descripción y poco Imagen", donde sólo resalta las descripciones de acciones, mezclando con frases poeticas y momentos faciles de olvidar. Hubo momentos en que ni siquiera entendí que quiso narrar en sus cuentos, cómo en El Gran Serafín, o en los no entendí el final como En Memoria De Paulina. En los que ni siquiera me gustó, como La Sierva Ajena o Historia Prodigiosa, esta última no entendí nada, hablando en todo aspecto. Aunque La Trama Celeste (No me gustó nada la resolución del final), El Perjurio de la nieve, El Calamar Opta Por Su Tinta, y en menor medida, Moscas y Arañas, son los que encontré una buena idea para escribir, cosa que Bioy falló en esta antología. En pocas palabras, este libro da más ideas que cuentos para disfrutar o para sentirse satisfecho. Lo recomendaría para aquellos que escriben y quieran aprender a construir una imagen en vez de una sopa cargada de Poesía, palabras de intelectual, y descripciones de situaciones en las que no hay armonía de sabores sino un gusto amargo e imposible de comer.
No entiendo cómo no es más conocido este autor, tan superior, en mi opinión, a sus contemporáneos más leídos a nivel preparatoria (Cortázar, Borges, etc). Esta prosa fue impresionante y deliciosa. Aunque no todos los cuentos tienen el mismo nivel de genialidad, todos son satisfactorios en su lectura. Muchos se leen, oración a oración, como si se estuviera leyendo un poema: su escritura es evocativa, retórica, y nos invita a adentrarnos a un hoyo de conejo de millas de profundidad pero segundos de duración entre acción y acción de los personajes, dejándonos atestiguar una psique compleja y maravillosa en cuestión de unas pocas palabras. Además de la prosa tan genial, la mayoría de los relatos son impecables también en sus premisas: viajes en el tiempo, proyecciones del pensamiento, manifestaciones de gente amada en animales místicos, transmutaciones del alma en objetos inanimados. Estos cuentos son, efectivamente, tan maravillosos como siniestros. Este libro lo encontré de casualidad y lo compré sin haber conocido previamente al autor. Lo cual, como dije al principio, es una lástima. Merece tanto o más reconocimiento como otros escritores del mismo género.
Una colección de historias sobre mujeres que le hacen la vida miserable y triste a hombres, con repetición de frases poco felices como "son todas iguales" y otras tantas presentaciones desagradables. De fantástico tienen un poco más y un poco menos dependiendo de cada cuento. Muchas tienen un foco en barrios porteños en época de tango y una cultura de grupos de hombres intelectuales. Cuando la historia no es sobre una mujer que lleva a la miseria a un hombre, es sobre un hombre que es miserable por culpa de una mujer, y cuando cada tanto es una historia donde todos son hombres, mencionan a las mujeres de forma despectiva. En el medio de todo eso hay cada tanto una idea interesante de literatura fantástica aplicada a Argentina, en general solamente la Ciudad de Buenos Aires.
11 short stories. It's excellent. Love, incommunicability, and strangeness. Bioy Casares's style is inimitable, a blend of ironic naiveté and deadpan humour. The nested narratives reinforce the opacity of meaning. The endings inevitably fall flat, in a strange, self-reducing impulse that melts literature into life.
11 nouvelles. C’est excellent. Amour, incommunicabilité et étrangeté. Le style de Bioy Casares est inimitable, mélange de naïveté ironique et d’humour deadpan. Les récits en gigogne renforcent l’opacité du sens. Les fins tombent inévitablement à plat, dans un étrange élan auto-réducteur qui fond la littérature dans la vie.
Great collection of short stories, ranging from fantasy to science fiction, with shots at multiple time-dimension travels in 'La trama Celeste' or straight to mystery- crime plots like 'El perjurio de la Nieve' (which has been adapted to the big screen a couple of times), this book was a gret introduction to Bioy Casares, as I had only read a few references from him in a few Borges short stories were he is mentioned, Bioy and Borges were real life friends and even wrote a few books together that I'm looking forward to read.
"Esto me complació: inmediatas a las ciencias ocultas se hallan la política y la sociología." (La trama celeste) "La realidad (como las grandes ciudades) se ha extendido y se ha ramificado en los últimos años. Esto ha influido en el tiempo: el pasado se aleja con inexorable rapidez." (El perjurio de la nieve) "[...](dirán algunos que la circunstancia de figurar entre nuestros mejores recuerdos una película cinematográfica arroja sobre la vida una curiosa luz; tienen razón)." (El lado de la sombra) "—Destruye por destruir. Será otro presidente radical." (Los afanes)
Relatos fantásticos, que en general están más cerca del terror que de otro género. En Borges encontramos una prosa más delicada, más trabajada y sorprendente; en Bioy Casares encontramos una suerte de sutileza, de calma sopesada que ayuda a mantener nuestro aliento en las tensiones.
Read as part of the 52 Book Club 2024 Challenge: #7 At least four different POV. (Kinda cheating since it's several short stories, but has to be logged)
Algunos relatos sueltos con diferentes grados de suspenso, picardía o locura. La cuestión es también el momento en que te das cuenta que la historia narrada pasó de lo normal o trivial a la vuelta de tuerca inesperada. Son mis tipos de relatos favoritos porque son a los que suelo imitar cuando escribo.