1 día y 128 páginas después. El primer libro que leo del autor, aunque ya tenía un rato queriendolo leer. No recuerdo exactamente como llegué a él, pero creo que fue por influencia de Chimal, y su libro los esclavos, aunque claro, puede ser un efecto Mandela de mi cabeza (por eso de que comparten el mismo nombre).
Un relato acerca del famoso niño prodigio de las artes: Golo, que comienza de la misma forma que acaba, de manera exabrupta, al igual que un fósforo, se quema con gran rapidez y solo deja cenizas. Golo jamás nos cuenta que es lo que está sucediendo, con él ni con su mente, ni mucho menos en el ambiente, solo nos damos cuenta a través de un tercero: su pareja. (y ni siquiera podríamos creer esta historia sin la participación y punto de vista de Golo, pero es lo que tenemos).
El libro al ser breve y aleatorio, es excelente. Toma las mejores historias del pintor ficticio y las describe con tan pocas palabras, que nos hacen imaginar tanto. Es una excelente narrativa, y una excelente tematica. Una ficción increíble que en este país podría llegar a ser factible.
Por mi parte, deseo seguir leyendo más del autor.
Probablemente no habrá reseña porque el libro es pequeño, pero sí habrá más del autor. Recomendado a personas que gusten de ficción transgresora.