Periodista, guionista cinematográfico, novelista y autor teatral de gran originalidad y uno de los humoristas más célebres de nuestra época, Jardiel es el auténtico renovador del teatro cómico español del presente siglo, dominando la comedia cosmopolita basada en el humor de situación. Su ansia de invención le llevó a la utilización de nuevos recursos, jugando en la construcción de sus obras con el elemento de sorpresa de manera magistral. Jardiel huyó siempre de la facilidad y, por ello, en el desarrollo de sus tramas se suceden las situaciones imprevistas, los efectos emocionales y sorprendentes, los personajes misteriosos. Tuvo la habilidad de combinar siempre el humorismo con la poesía y ha creado una escuela de seguidores e imitadores que continúa hasta el día de hoy. El volumen incluye todas las piezas teatrales breves del autor, desde las más conocidas hasta varias de ellas publicadas en su juventud, no insertas en su Obras completas y que se recogen aquí por primera vez. Este libro será seguro una muy agradable sorpresa para los innumerables españoles que aún hoy consideran a Jardiel Poncela como un amigo que siempre les hace reír y disfrutar
Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 15 de octubre de 1901-ibídem, 18 de febrero de 1952) fue un escritor y dramaturgo español. Su obra, relacionada con el teatro del absurdo, se alejó del humor tradicional acercándose a otro más intelectual, inverosímil e ilógico, rompiendo así con el naturalismo tradicional imperante en el teatro español de la época. Esto le supuso ser atacado por una gran parte de la crítica de su tiempo, ya que su ironía hería los sentimientos más sensibles y abría un abanico de posibilidades cómicas que no siempre eran bien entendidas. A esto hay que sumar sus posteriores problemas económicos y fracasos de público durante la dictadura franquista. Sin embargo, el paso de los años no ha hecho sino acrecentar su figura y sus obras siguen representándose en la actualidad, y se han rodado además numerosas películas basadas en ellas. Murió de cáncer, arruinado y en gran medida olvidado, a los cincuenta años.