Es el segundo libro de crónica que leo de Elena Poniatowska, y debo decir que hasta ahora no me he decepcionado.
Una amiga nos dijo que Poniatowska había hecho este libro, y decidí leerlo para poder complementar nuestra tarea.
Paulina, una chica de 13 años, originaria de Oaxaca,pero que estaba viviendo en Mexicali con su familia, fue violada por un ladrón que entró a su casa.
Paulina y su madre solicitaron una orden para un aborto, pero el Estado de Baja California y un grupo de mujeres anti-aborto hicieron todo lo posible para que Paulina tuviera a su bebé.
Me molesta saber que aún a finales de los 90's ya casi estando en el año 2000, se diera este caso, tanto los doctores que no quisieron practicar el aborto, como el director del hospital y el gobernador del estado de Baja California tuvieron mucha responsabilidad. No entiendo cómo puede ser posible que un médico le diga a una madre que si le practican un aborto a su hija de 13 años se va a desangrar y va a morir, o el hecho de que las llevaran con un sacerdote, el cual, amenazó a Paulina y a su madre de la excomunión, además de violar la intimidad de Paulina en el hospital, teniéndola en condiciones inhumanas y que permitieran el paso a un grupo de mujeres que le enseñaron un video donde se mostraba a fetos destrozados para que decidiera no abortar.
A Paulina la hicieron madre, no tuvo el derecho a hacerse un aborto, tuvo al bebé, al que al principio rechazó, pero después terminó aceptando, aunque con demasiadas consecuencias para ella. ¿Quién dice que Paulina no tenía sueños? ¿Quién dice que no tenía derecho a una vida mejor? Dejó la escuela, fue criticada a nivel nacional y muchas cosas más, pero al final se levantó contra un gobierno conservador, médicos que no querían realizar su trabajo por "cuestiones éticas" y a una iglesia católica bastante influyente.