Gran manual sobre todo aquello relacionado al patrimonio como construcción social, la historia de la “historia”, sus virtudes, sesgos y valor de los objetos históricos como elementos-signos capaces de remitir, como un lenguaje, a significados y reinterpretaciones con la variante t = tiempo. Un poco, demasiado, eurocentrista. Me encantó la crítica a la modernidad filosófica y sus consecuencias, personificada en la eterna lucha contra lo económico, la reducción cuantitativa con miras absolutas a la eficiencia y rentabilidad, muy a pesar de que los mismos economistas de inicios del siglo XX (Keynes) lamentaran el utilitarismo y pragmatismo, que hizo de los elementos de la cultura y su transmisión, mera atracción de entretenimiento que compite directamente con los bares jajaja. Importante para mi en cuanto alegato por una cultura material simbólica con valor pedagógico e incentivo del desarrollo artístico y humano, en directa contraposición a un mundo ilusorio, de quimeras y ruido insoportable.