"Vigías del infinito en el temblor de la noche, escrutábamos el rompecabezas del cielo para sacarles a esas estrellas vagabundas, trasnochadoras, el secreto de nuestros destinos errantes." 25
"Concebido en forma de breves preguntas y respuestas, el catecismo del padre Astete era un modelo de pedagogía y ciencia religiosa. A una respuesta que enunciaba el complejo postulado teológico de las tres personas distintas y un solo Dios verdadero en la Santísima Trinidad, recuerdo que seguía esta pregunta: '¿Por qué?' Y a tal pregunta una respuesta genial: 'Doctores tienen la Santa Madre Iglesia que saben responderlo'. Les chutaba el padre Astete a los pobres doctores de la iglesia la pelota de la gran complicación. Pero su servidor, que detesta el fútbol, nunca quiso chutar, y empezaba a razonar, a blasfemar: ¿Cómo era eso de que Jesucristo trocaba el agua en vino en las bodas de Canán? ¿Estaba alcahuetiando la borrachera? ¿Y por qué sacar furioso a los mercaderes del templo? 'Mi casa no es cueva de ladrones sino sitio de oración', y fuete. ¿Perdía la paciencia porque unos pobres señores con mujer e hijos estaban trabajando? ¿Por qué no los hizo entonces ricos si no quería que trabajaran? ¿O por qué no les construyó un mercado? ¿Y para qué hizo al ciego de nacimiento si después lo curó? ¿O no lo hizo él sino el Padre? Entonces, los desastres que hacía el Padre ¿los remediaba el Hijo? ¿Por qué más bien no ponerse antes de acuerdo los dos? ¿O los tres? Porque eran tres, ¿o no? ¡Dónde estarás François Marie Arouet! Bajo tierra, claro, pero a más de cinco mil metros de la superficie, en el último círculo, adonde van los que cometen el gran pecado de pensar. Quiero terminar como tú, en tierra caliente." 64
"Nos habíamos dicho nuestro amor con la mirada, pero se nos olvidó decirnos el teléfono. Mi amor desesperado la buscó por todo el barrio. Nunca la encontró. En vano esperé verla aparecer en misa de siete, de ocho de nueve, de diez, de once, de doce. Un domingo, otro, otro... Nunca apareció. Mi vida, ahora lo sé bien, habría sido muy otra de haberla encontrado: tan distinta como el destino de Europa si Napoleón no hubiera perdido en Waterloo." 67
"Treinta o más años después volví a oír la canción: en el altoparlante de una fiesta popular en un parque, en un país muy lejano: se había deslizado por una grieta del tiempo, entre otra música eléctrica de guitarras frenéticas. De golpe retorné por un instante a ese cuarto espacioso de mi pasado, y pocas veces he sido más infeliz. Ya al abuelo y a Santa Anita hacía mucho que se los había llevado el gran río. Cuando él tocaba 'María Cristina' en su dulzaina, yo era un niño lleno de futuro; cuando la oí de nuevo en el parque, ya era un hombre lleno de pasado. Sumando lo uno y lo otro el resultado da igual: yo, la misma mísera cuenta. Álgebra elemental, de la que aprendí en la secundaria. El futuro todo está en el pasado, y la absoluta tristeza en la absoluta felicidad." 109
"Mi vida ha sido siempre una repetida historia: me la paso liberándome de mitos, de gentes y de cosas; ahora me libero de mí mismo." 146
"Los niños somos como los pobres: generosos: damos con la imaginación." 148
"A don Diego Echavarría lo secuestraron y lo mataron: mi tierra lo secuestró y lo mató. ¡Y eso que con su familia había construido un barrio obrero! ¿Ves lo que hace el pueblo, Brujo, el pueblo desnutrido? Secuestra y mata por no trabajar. La Universidad de Antioquia que para el pueblo es gratis, que es del pueblo y para el pueblo, por el pueblo vive en huelga desde hace veinte años. Ni estudian, ni trabajan, ni progresa. Ni dejan estudiar, ni dejan trabajar, ni dejan progresar. Se revuelcan en la mugre incestuosa de sus tugurios, esperando la revolución. Todo se lo roban, todo lo destruyen, todo lo empuercan, y al que algo tiene lo secuestran." 155
"Y el río Medellín que bullía de peces, claro y límpido, se fue muriendo, muriendo, hasta acabar en una turbia alcantarilla. La juventud, cuando no se le cruza la muerte, termina siempre así: en la vejez hijueputa." 178
"De foco en foco se fue haciendo una galaxia, y una noche vimos todas las montañas alumbradas: Medellín se desbordó del valle, y como osado ciclista se fue a subir y a bajar montañas. Del manicomio, por la carretera norte, como loco escapado sin camisa de fuerza, dando brincos se siguió hacia Bello, hacia Girardota, hacia Copacabana, y aún no la pueden detener. Envigado, que era un pueblo independiente, con carácter propio, se le convirtió en un barrio: de marihuanos. Y Robledo, Sabaneta e Itagüí. Poseída por el demonio del expansionismo soviético a todos se los anexó: quería que todo el mundo fuera Medellín. De tanto que creció, de tanto que cambió, un día no la reconocí. ¿Pero es que me reconocía yo? Crecimos juntos, cambiamos juntos, yo había cambiado también. El niño se hizo joven y el joven viejo, y el pueblo una gran ciudad. Ahora le digo adiós: uan señora de negro llama a mi puerta y le voy a abrir. Medellín seguirá sola su camino, hasta dar al mar." 178
"Los héroes de fusil y granada me causan horror. Frente a la catedral de Medellín, instalado sobre su caballo, sigue el héroe máximo de América: bañado en una siempre renovada lluvia de porquería que desde el cielo, día por día, le dejan caer las palomas. Era un hombrecito bajito, de una ambición desatada, que cuajó en bronce. Lo llaman el Libertador, si bien con el pasar de los años yo sigo sin entender de qué tanto nos libertó. ¿De España? España no es un nombre vacío: es un fanatismo de clérigos y tinterillos, una cerrazón del alma. Siglo y medio después de la hecatombre que el señor del caballo con su quimera de gloria provocó, ¿no seguimos igual? ¿Acolitando curas? ¿Dictando leyes entre asesinos? ¿Ambicionando puestos? Los puestos esos de cagatintas que le quitamos al español. Somos un país de puesteros legalistas y de lambecuras irredentos. El Libertador de nada nos libertó." 190
"Yo, discípulo del sempiterno candidato a la presidencia doctor Goyeneche, discípulo a su vez del sabio español Pero Grullo, tengo para Colombia y su infinidad de males una expedita solución: que dejen atracar. Los atracadores se irán a gastar el dinero de su atraco a un cabaret; el dueño del cabaret se comprará un carro; la fábrica de carros venderá más; y al vender más empleará más obreros; y al haber más obreros habrá menos desempleo; y al acabarse el desempleo se acabarán los atracadores y los secuestros y los robos y los asaltos, y sonreirá la gente, e irán todos a la universidad, y acaso a este servidor le den un puesto, aunque sea de limpiador de oficinas, y al final del año habrá ahorrado con qué comprarse su alfombra persa, para poder volar." 212