Esto no es un libro, es un año. Es un antes y un después. Es una muerte y una segunda oportunidad. Es una pistola en el pecho pidiendo ayuda. Soy yo en el suelo, eres tú leyendo heridas con el corazón acariciando cada sutura.
Estados de Tuenti y poesía adolescente. Es que hay fragmentos dignos de felicitación de cumpleaños en el Fotolog (que en paz descanse) con la típica anáfora/cantinela de frases simples iniciadas con "Qué" innecesariamente. Vaaale, la muchacha lo ha pasado muy mal en una ruptura... pero que no lo llamen poesía.
¿Quién paga a los que hacen los listados de mejores libros de poesía del año xxxx? Lo leí durante una sesión de fisioterapia y no tengo claro cuál de las dos fue más insoportable.
Después de varios poemario que no me llegaron a decir absolutamente nada, por fin he dado con uno que me ha transmitido bastante.
Mónica Gae habla desde el reconcor, desde el dolor, pero hace que suene hasta bonito. Me ha encantado el fragmento que hay al final del libro, como una especie de "outro" que dice: "Sé que soy una buena persona/porque me he pasado todo el libro/sin llamarte zorra."
Y termino esta pequeña reseña con algún otro fragmento que me ha gustado:
"Pero quién coño te ha dado a ti permiso para no seguir destrozándome la vida."
"Lo siento, si lo mataste todo a tu paso ahora no lamentes no tener a nadie a quien arruinarle la vida."
En lo personal, amo a Mónica Gae, desde su manera de decir las cosas que callan su corazón hasta el sonido de su voz. Yo a ella la conocí por su canal de YouTube hace más de 3 años, su poesía sonaba esperanzadora pero hubo un lapso que dejó su canal y escribía en su blog cosas de desamor y ahí vi lo que un corazón podía realmente escribir con sangre. Este libro es un año de la vida de ella, del amor tan tan grande que pudo haber tenido con esa persona, lo mal que la dejo y que ella evidentemente aún siente algo por su ex.
Yo si fuera su ex pareja al leer todo lo que le causé a la persona que amé lloraría toda la vida, la poesía y vivencias son claras, palpables.
Definitivamente te sientes identificado con algunas poesías es increíble como se puede sentir emociones ajenas.
Amé con locura este libro y más por hacerme sentir todo lo que Mónica Gae trae en su corazón.
Mónica tiene magia en los dedos si de desamor se trata. En este libro hay una pizca de enamoramiento, 16 cucharadas de desamor, 10 tazas de resentimiento y un final —como quien pone una carecita en un cupcakes— (Me ha sacado una carcajada la última frase del libro, le dio ese toque de dulce amargo.
La última parte, Instrucciones para olvidar el miedo, me ha parecido la mejor. Sin embargo, las dos primeras me parecen poco memorables y algunos fragmentos demasiado simples y que pueden llamar la atención cuando te adentras en la poesía, pero no cuando ya tienes calle.
*Conversación que tuve conmigo misma* - Demasiadas citas a Bukowski. - Sólo son dos citas. - DEMASIADAS.
¿Quién es esa persona que logra plasmar en leguaje de poesía aquellos sentimientos del encuentro y el desencuentro? Seguramente este será el primero de muchos libros que lea de ella. Dalo por hecho.
Monica Gae’s second book is an ode to self-reflection. The book is structured into three sections, each containing a varying number of poems: - Instrucciones para aprender a volar - Instrucciones para aprender a caer - Instrucciones para olvidar el miedo
Monica explores the vulnerability of love with a distinctive sense of bluntness and melancholy. The reconstruction of oneself is a central theme of the book, suggesting that you can only move forward by navigating through.