Pan y Cerveza, una nouvelle sobre la vida de Carlos Valenti, el más grande pintor de Guatemala (como le hace decir a Carlos Mérida), las circunstancias de su muerte prematura en Paris, de un tiro al pecho, y los ángeles y demonios que habitan al creador.
Eduardo Halfon nació en 1971 en la ciudad de Guatemala. Ha publicado Esto no es una pipa, Saturno (2003), De cabo roto (2003), El ángel literario (2004), Siete minutos de desasosiego (2007), Clases de hebreo (2008), Clases de dibujo (2009), El boxeador polaco (2008; Libros del Asteroide, 2019), La pirueta (2010), Mañana nunca lo hablamos (2011), Elocuencias de un tartamudo (2012), Monasterio (Libros del Asteroide, 2014), Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015), Duelo (Libros del Asteroide, 2017), Clases de chapín (2017), Biblioteca bizarra (2018), Canción (Libros del Asteroide, 2021), Un hijo cualquiera (Libros del Asteroide, 2022) y Tarántula (Libros del Asteroide, 2024).
Su obra ha sido traducida a más de quince idiomas. En 2007 fue nombrado uno de los treinta y nueve mejores jóvenes escritores latinoamericanos por el Hay Festival de Bogotá. En 2011 recibió la beca Guggenheim, y en 2015 le fue otorgado en Francia el prestigioso Premio Roger Caillois de Literatura Latinoamericana. Su novela Duelo fue galardonada con el Premio de las Librerías de Navarra (España), el Prix du Meilleur Livre Étranger (Francia), el International Latino Book Award (EE. UU.) y el Edward Lewis Wallant Award (EE. UU.). Su novela Canción recibió el Premio Cálamo Extraordinario. En 2018 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura de Guatemala, el mayor galardón literario de su país natal.
Leí este libro sin saber que me toparía con una gran historia, personajes simples y bien construidos. Una excelente obra para la literatura guatemalteca
Pan y Cerveza, anteriormente titulado como Esto no es una pipa Saturno es una excelente novela de Eduardo Halfon. Esta te transporta a una Guatemala del 1,910 en la cual el arte es visto tan importante como es visto en Francia. Basada en la vida de Carlos Valenti, la novela nos comparte cómo fue la vida de un artista tan talentoso quien terminó acabando con su vida.
Me encantó ver la diversidad de personajes reales de la época que convivieron con Valenti, cada uno contando anécdotas de sus amistades con el pintor. Entre estos aparecen, Carlos Mérida, Diego Rivera, Kees Van Dongen, e incluso Picasso.
El libro te hace imaginar una Guatemala muy diferente a la actual, un país con un futuro brillante, con todo lo que necesita para ser un país líder en el arte, un país que murió en los sueños de los mismos artistas. La novela es corta pero profunda, deja al lector pensando a menudo y es una excelente herramienta para reflexionar. Te enseña que los grandes famosos realmente son gente normal y que pasan por las mismas dificultades que los demás. Te pone en los zapatos de artistas muy admirables y al mismo tiempo te enseña que tus propios zapatos y los de estos no son tan diferentes.
Este libro nos da un interesante punto de vista, el cual es que los mejores artistas son los que mas sufren. En el libro podemos ver claramente cómo esto le pasa a Valenti, ya que tras luchar por su arte, se entera que se quedará ciego, y tras tanta tristeza se termina suicidando. Si no podía hacer arte, para él no valía la pena la vida.
En general el libro fue muy entretenido, y esto viene de alguien que generalmente no lee novelas en español, asi que si digo que lo recomiendo, es porque realmente vale la pena. Cualquier persona que esté interesada en la historia de los artistas de Guatemala, debe leer este libro.
Siempre leo a Eduardo Halfon y siempre me congratulo por haberlo hecho; es fascinante. Este libro me obliga a conocer más acerca de artistas guatemaltecos y aquellos que inmigraron a Guate a principios del siglo XX. Gracias! Un lindo marco histórico de nuestra Guate y su estética muy desconocida por muchos. Nunca había escuchado de Carlos Valenti, por ejemplo, que según dice Halfon en el capítulo 1, es el más grande pintor de Guatemala. Ni del hecho de que el gran artista plástico Carlos Merida conoció en Paris a Amadeo Modigliani y Pablo Picasso.
El capítulo del presidente guatemalteco me deja con antojo de más ficción histórica escrita por Halfon. Estilo “The Divine Husband” por Francisco Goldman.
Este libro parece estar codificado. Léase con atención. Hay simbolismo propio de la era Modernista. La pipa que, según se presume por Halfon, perteneció a Van Gogh, pasó a manos de Valentina fue robada x un adolescente René Magritte, es la imagen que Magritte pintó en 1929. En el libro es un amuleto que une ideas a través de los capítulos cortos que parecieran no tener otro hilo adicional; digo, aparte del hilo que son los personajes de Carlos Valenti y de Carlos Mérida.
Disfrute mucho los capítulos cortos y abruptos con diferentes puntos de vista narrativo.
La pipa establece una relación de negación. No se fuma. Se desaparece. Se la roban. Fascinante similitud al surrealismo de negación que sucede en los ‘20s, ‘30s.... Surrealismo sacado del mismo Magritte.
Halcón hizo buena investigación de la historia del arte. No muy precisa ni exacta, pero satisface.
No estoy convencida con el Pablo Picasso según acá descrito. En el ańo 1912, ańo en que sucede el encuentro entre los dos Carlos y Picasso, él dejó a Fernánde. Y empezaba a juguetear con palabras y collage. No que el cubismo estuviera obsoleto en su estudio, para nada, pero esta imagen de Picasso no convence. Además, dudo que Picasso se refiriera a sus estilos con los nombre que la posteridad por medio de los críticos de arte le dieron, rosa, azul...
¿Por qué 3 estrellas y no más? Porque este libro no es otro sino ”Ésto no es una pipa, Saturno” sin Saturno. Me sentí asaltada al descubrir que compré el mismo libro con otra cara, forma y tamańo. Y bastante caro, precio en Guatemala $20. Por ello no puedo darle 5 estrellas. Y porque es opresivo hasta la muerte. Su espíritu negativo, pesimista y nebuloso.
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La maestría de Halfon al contar historias, apartmente inconexas, para narrar la vida llena de arte y sensibilidad de Carlos Valenti, lo llena a uno de destellos de nostalgia, emoción, y drama. Es casi como ver dentro de una ventana a la realidad-ficción y drama en la vida de quien pudo ser el mayor artista plástico de Guatemala, en el contexto del nacimiento de las vanguardias y la llegada de la modernidad a un país que aún se sumergía en un feudo tardío en pleno inicio del Siglo XX. Una galaxia de personajes guatemaltecos y de la crema y nata del arte del París-Bello, cuna de las vanguardias culturales y artísticas se encuentran en estos pequeños relatos, que hay que comprender en su contexto histórico para ser degustados. Muy a lo Borges, escarbando en libros, cartas, notas, biografías y geografías, es una Nouvelle que se disfruta despacio. Tambíén considers hermoso el detalle de incluir pequeñas estampas del arte de Valenti para rendir homenaje, y como antesala de cada historia. Es una nouvelle que todos tuvieron la idea de escribir luego de aquella nota en la sección de cultura en Prensa Libre, pero que solo un escritor como Halfon tuvo la destreza y el talento de atreverse a escribir de forma tan impecable.
Al principio pensé que esta obra iba a quedar catalogada como “un buen intento”. Pero la verdad es que es una obra fascinante. La novela de Eduardo Halfon gira alrededor del fin de una vida derrotada, de una visión incomprendida, del peso que conlleva ser artista: la muerte de Carlos Valenti.
La novela reúne diversos monólogos de diferentes artistas que convivieron con Valenti tanto en París como en Guatemala. Entre ellos, su fiel compañero Carlos Mérida, el escultor Rafael Yela Günther, Rafael Arévalo Martínez (genial monólogo), el pintor Diego Rivera, Picasso, Kees Van Dongen, entre otros. Cada uno contando desde su perspectiva anécdotas de la trágica muerte de Valenti.
Retrocedemos a la Guatemala de inicios del siglo XX, migrando con tensas amarguras al París que vio a muchos de nuestros artistas explotar y mostrar su talento en el viejo continente. Sin duda una novela para volver a leer, y también, para comprender que el artista bueno es aquel que sufre.
I had not read a something from a Guatemalan writer & something not non-fiction in a long time and this book surprised me positively. It's a completely different experience that merges art, literature, and history. The book contains paintings, which introduce in each chapter a new character and narrator. Book in a sentence: a true story about a French-Guatemalan prodigy artist who commits suicide, told ficticiously though different characters' vantage points (each chapter has a different narrator). Key Lesson learned: a man cannot live without the ability to pursue his life's purpose.
Carlos Valenti se da un tiro en el corazón. El primero en hablar, en esta pequeña novela coral, ilustrada bellamente con los cuadros del pintor guatemalteco, es Carlos Mérida. Se suman René Magritte, Rafael Yela, Claude Debussy, Diego Rivera, etc. "El verdadero artista, al igual que Hermes, habla al mismo tiempo el idioma de los dioses y el idioma de los mortales", se dice por ahí. Eso es lo que ha logrado Halfon con este pequeño pero imprescindible libro.
canto fúnebre a un artista trágico. se habla de la creación, la melancolía, la muerte y la memoria. logras sentir la presencia de Valenti, su génesis creativa y su caída.
transmite dolor contenido, belleza trágica y la profunda soledad del alma sensible. un susurro elegante sobre la vida y la muerte de alguien que dejo una huella.
Me disfruté este libro, con historias narradas por diferentes personajes y pinturas de Valenti a color a las que hacían referencia. Una bonita forma de conocer la historia de este pintor.