La acción se centra en el Hidalgo Don Juan Manuel Montenegro, caballero orgulloso es el cacique de una pequeña aldea gallega, con una esposa, Doña María, una amante, su ahijada Sabelita y cinco hijos (Pedrito, Rosendo, Mauro, Gonzalito y Farruqiño) a cual más pendenciero, con la sola excepción de Cara de Plata.
Ramón del Valle-Inclán was born into an impoverished aristocratic family in a rural village in Galicia, Spain. Obedient to his father’s wishes, he studied law in Compostela, but after his father’s death in 1889 he moved to Madrid to work as a journalist and critic. In 1892 Valle-Inclán traveled to Mexico, where he remained for more than a year. His first book of stories came out in Spain in 1895. A well-known figure in the cafés of Madrid, famous for his spindly frame, cutting wit, long hair, longer beard, black cape, and single arm (the other having been lost after a fight with a critic), Valle-Inclán was celebrated as the author of Sonatas: The Memoirs of the Marquis of Bradomín, which was published in 1904 and is considered the finest novel of Spanish modernismo, as well as for his extensive and important career in the theater, not only as a major twentieth-century playwright but also as a director and actor. He reported from the western front during World War I, and after the war he developed an unsettling new style that he dubbed esperpento—a Spanish word that means both a grotesque, frightening person and a piece of nonsense—and described as a search for “the comic side of the tragedy of life.” Partly inspired by his second visit to Mexico in 1920, when the country was in the throes of revolution, Tyrant Banderas is Valle-Inclán’s greatest novel and the essence of esperpento.
Se nota que este es el comienzo original de la historia. Por mucho que Cara De Plata suceda en un tiempo anterior al de Águila de Blasón y Romance de lobos , aquí es mejor presentada la situación y quién es Don Juan Manuel Montenegro realmente. Además, se nota cierta discontinuidad entre la primera y esta segunda parte por razones obvias, pues no solo las separa un plazo de trece años, sino que no fueron escritas siguiendo un orden cronológico.
La obra de teatro nos cuenta los hechos sucedidos a Don Juan Manuel Montenegro, cruel y desvergonzado soberano que impone su voluntad de manera despótica, como recuerdo de tiempos pasados en un mundo que le comienza a sobrepasar.
En este caso observamos una predominancia innegable de la influencia modernista de Valle-Inclán sobre su incipiente tendencia esperpéntica, que, no obstante, no priva a la obra de ese sentido del humor torcido que se recrea en las escenas más grotescas y desagradables, puede que incluso más que su predecesora. Las acotaciones de extraordinaria belleza y valor literario sumadas con una historia desgarradora y truculenta que no deja de bromear sobre sí misma resultan en una mezcla desagradable a la vez que fascinante a la que no puedes dejar de mirar.
Más allá de la historia y sus acotaciones, en Águila de Blasón gozamos de un análisis mucho más profundo sobre la figura del Caballero Don Juan Manuel, mientras que es Cara de Plata quien queda relegado a un segundo plano casi anecdótico. El Caballero presentado en la primera parte como una deformación grotesca, varonil y tan terrible como el diablo mismo recibe un trato mucho más humano esta vez. Nadie osa llevarle la contraria y no queda duda alguna de lo temible, carismático y poderoso que es. Mas también vemos esta vez su otra cara, la de un padre profundamente dolido por la traición de sus hijos y un hombre en el invierno de su vida, que va bajando poco a poco las revoluciones y teme morir solo y abandonado.
Puede que Cara De Plata resulte una obra mucho más grotesca y oscura, pero en cierta manera Águila de Blasón hace un mejor trabajo dotando de profundidad al relato, tanto a los hechos como a los propios personajes, y crea expectación por la última parte de las Comedias Bárbaras.
Junto con Cara de plata y Romance de lobos, Águila de blasón es una de las tres obras teatrales que conforman la trilogía de Valle conocida como las Comedias Bárbaras. Situada en una Galicia sombría y con un marcado tono épico y trágico, Aguila de blasón es posiblemente la más cruda de las tres obras de la trilogía, incluyendo violaciones y otros casos de violencia física y psicológica hacia personajes femeninos. Como sucede en todas las obras teatrales de Valle en cualquiera de sus registros estéticos, las acotaciones son imprescindibles y extraordinarias. Una obra maestra, de verdad.
Considerada una muy buena obra de Valle, y para mí se ha hecho bastante pesada y cuesta arriba en la gran mayoría de la partes, aunque la historia, los giros y el dramatismo han compensado un poco todo esto y puedo decir que me ha gustado en líneas generales, aunque sé que las otras dos obras que componen la trilogía de las Comedias bárbaras serán algo mejor.