«Me gustan las cosas que están fuera de control. En cierto punto, el artista se pondrá firme, detendrá al medio y lo domesticará, utilizándolo para cultivar los campos de su propia imaginación. Pero, por el momento, el toro corre a su antojo. (…) Las corrientes que avanzan entre nosotros y que los artistas externalizan han madurado, contienen múltiples impulsos y brotan efusivamente, de forma incontrolable y hasta ahora desconocida. Hasta los artistas de vanguardia, sentados junto al público, se sorprenden y repiten: “¿Qué demonios está pasando?”.»
Si pocas veces en la historia ha habido una usina cultural como la Nueva York de los años sesenta, menos frecuentes aún son las figuras que han sabido hacerle frente a semejante torrente de creación para interpretarlo en toda su magnitud. Una de esas raras excepciones es Jonas Mekas (Lituania, 1922), quien compuso lentamente, texto a texto y casi sin darse cuenta, una de las genealogías más profundas y exhaustivas de la irrupción renovadora del arte y su repercusión en todas las esferas de la vida social de la segunda mitad del siglo XX. Cuaderno de los sesenta. Escritos 1958-2010 es una selección de ese vasto corpus crítico que puede ser leído al mismo tiempo como un manual de contraperiodismo y como un manifiesto poético confeccionado sobre la marcha a partir de una constelación ecléctica de artistas revolucionarios que incluye, entre otros, a Andy Warhol, John Cage, Pier Paolo Pasolini, Susan Sontag, John Lennon y Yoko Ono, William S. Burroughs, Jack Smith, Hermann Nitsch y Maya Deren. A través de entrevistas a múltiples voces, críticas de películas underground prohibidas, crónicas de happenings sangrientos y reseñas de obras teatrales en lofts ocupados en mitad de la noche, estos escritos en primera persona de Mekas –tomados de su columna fundacional “Diario de cine” del Village Voice como también de su archivo personal de textos inéditos– vuelven una y otra vez a las prácticas más radicales de los sesenta para iluminar una ideología contracultural que resuena hasta el día de hoy. Esa que insiste en que el verdadero arte es aquel que vuela por debajo de los radares del establishment para impactar de lleno en las tradiciones de su tiempo y volverse, en palabras del propio Mekas, “el escupitajo más sagrado” de toda generación.
Jonas Mekas is a Lithuanian-American filmmaker, poet and artist who has often been called "the godfather of American avant-garde cinema." His work has been exhibited in museums and festivals world-wide.
In 1944, Mekas left Lithuania because of war. En route, his train was stopped in Germany and he and his brother, Adolfas Mekas (1925–2011), were imprisoned in a labor camp in Elmshorn, a suburb of Hamburg, for eight months. The brothers escaped and were detained near the Danish border where they hid on a farm for two months until the end of the war. After the war, Mekas lived in displaced person camps in Wiesbaden and Kassel. From 1946 to 1948, he studied philosophy at the University of Mainz and at the end of 1949, he emigrated with his brother to the U.S., settling in Williamsburg, Brooklyn, New York. Two weeks after his arrival, he borrowed the money to buy his first Bolex 16mm camera and began to record moments of his life. He discovered avant-garde film at venues such as Amos Vogel’s pioneering Cinema 16, and he began curating avant-garde film screenings at Gallery East on Avenue A and Houston Street, and a Film Forum series at Carl Fisher Auditorium on 57th Street.
In 1954, together with his brother Adolfas Mekas, he founded Film Culture, and in 1958, began writing his “Movie Journal” column for The Village Voice. In 1962, he co-founded Film-Makers' Cooperative and the Filmmakers' Cinematheque in 1964, which eventually grew into Anthology Film Archives, one of the world’s largest and most important repositories of avant-garde film. He was part of the New American Cinema, with, in particular, fellow film-maker Lionel Rogosin. He was a close collaborator with artists such as Andy Warhol, Nico, Allen Ginsberg, Yoko Ono, John Lennon, Salvador Dalí, and fellow Lithuanian George Maciunas.
In 1964, Mekas was arrested on obscenity charges for showing Flaming Creatures (1963) and Jean Genet’s Un Chant d’Amour (1950). He launched a campaign against the censorship board, and for the next few years continued to exhibit films at the Film-makers’ Cinemathèque, the Jewish Museum, and the Gallery of Modern Art. From 1964 to 1967, he organized the New American Cinema Expositions, which toured Europe and South America and in 1966 joined 80 Wooster Fluxhouse Coop.
In 1970, Anthology Film Archives opened on 425 Lafayette Street as a film museum, screening space, and a library, with Mekas as its director. Mekas, along with Stan Brakhage, Ken Kelman, Peter Kubelka, James Broughton, and P. Adams Sitney, began the ambitious Essential Cinema project at Anthology Film Archives to establish a canon of important cinematic works.
As a film-maker, Mekas' own output ranges from his early narrative film (Guns of the Trees, 1961) to “diary films” such as Walden (1969); Lost, Lost, Lost (1975); Reminiscences of a Journey to Lithuania (1972), Zefiro Torna (1992), and As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty, which have been screened extensively at festivals and museums around the world.
Mekas expanded the scope of his practice with his later works of multi-monitor installations, sound immersion pieces and "frozen-film" prints. Together they offer a new experience of his classic films and a novel presentation of his more recent video work. His work has been exhibited at the 51st Venice Biennial, PS1 Contemporary Art Center, the Ludwig Museum, the Serpentine Gallery, and the Jonas Mekas Visual Arts Center.
In the year 2007, Mekas released one film every day on his website, a project he entitled "The 365 Day Project."[2] Since the 1970s, he has taught film courses at the New School for Social Research, MIT, Cooper Union, and New York University.
Mekas is also a well-known Lithuanian language poet and has published his poems and prose in Lithuanian, French, German, and English. He has published many of his journals and diaries including "I Had Nowhere to Go: Diaries, 1944–1954," and "Letters from Nowhere,
Lo más valioso del libro es la sensación que se percibe de todos los artistas que aparecen de que lo que están haciendo es importante. El sentido de revolución, de relevancia, de revitalización, de estar en el centro del centro, que desapareció con el advenimiento de las redes sociales y la supuesta "democratización" de la producción artística, produjo un cinismo derrotista en los artistas contemporáneos. Ya nadie hablaría de su obra en los términos en que hablan Mekas y los demás sobre el Nuevo Cine. Nadie se tomaría tan en serio. Pero es el hecho de que se tomen tan en serio (y que ahora, en serio, ya el 80% de los artistas entrevistados estén olvidados), lo que hace que el libro sea tan entrañable.
Mekas en este libro muestra ante todo su gran sensibilidad para hacer una crónica de lo que pasa en nueva york en los sesentas especialmente. Hace entrevistas, artículos, críticas, crónicas, pero más que nada se muestra como un entusiasta de todo lo que cuenta. Este libro es variado gracias a ese gusto que tiene por todo: cine alternativo, performance: pasan por sus páginas y entrevistas personajes de la época, algunos que conocía y otros para nada. Me gusta mucho su manera de contarlo, las conversaciones, y por acá hay un desfile de gente como Susan Sontag, Nam June Paik, john y yoko, allen ginsberg, herman nitsch, etc etc. muy entretenido retrato, muy lindas cosas que me deja haberlo leído. Te amo Mekas!
Este libro se siente como volver; así, como un sueño febril en el que oigo las voces de todos aquellos seres humanos que dejaron una huella en el arte y en mí.