El propósito de esta "Introducción a la España medieval" es ofrecer una obra de síntesis orientada al examen de las tres grandes culturas de este periodo (la islámica, la hebrea y la cristiana) en sus interpenetraciones recíprocas. Desde esta perspectiva, Gabriel Jackson estudia un espacio de nueve siglos cargado de acontecimientos susceptibles de interpretaciones divergentes: desde el derrumbamiento de la monarquía visigoda y la invasión islámica, el esplendor del califato de Córdoba y su desintegración en los reinos de Taifas, la repoblación del valle del Duero y la génesis de Castilla, la difusión de la reforma cluniacense y el camino de Santiago, hasta las guerras civiles en Castilla y Aragón en la Baja Edad Media, la expansión comercial de Cataluña, el crecimiento de las órdenes mendicantes, los avances del antisemitismo desde la Peste Negra, la rendición del reino de Granada, la fundación de la Inquisición y la unión dinástica bajo Isabel y Fernando.
Auténtica basura historiográfica. Una chapuza ideológica amalgamada con historias. El autor, Gabriel Jackson, un neoyorquino abarcelonado, es un hispanista reconocido, premiado y considerado (no nos explicamos porqué), siendo su especialidad la Guerra Civil española. Sus trabajos no difieren mucho del que ahora tratamos, parte de unas premisas cerradas (marxistas) y sus libros consisten en intentar convencernos. En cualquier caso, hemos usado la palabra «basura» con toda la intención, por varias razones, que siguen un orden aleatorio, según nos vinieron a la mente, a saber:
1. Que habla de la Corona de Aragón, del reino de Aragón-Cataluña [sic], de la independencia de Cataluña, de nacionalismo catalán... Un espectáculo vergonzante. Durante todo el libro profesa un fervoroso amor por Cataluña y Aragón (porque son más tolerantes, dice). 2. Utiliza términos que ni siquiera define, y no se queda ahí, sino que los va mezclando, haciendo que tengan aún menos sentido. Hablamos de: «Estado», «nación», «Imperio»... 3. Utiliza términos de claro uso moderno para designar comportamientos, actitudes, instituciones y demás medievales: «constitucional», «ilustrado», «tolerante», «clases medias», «ideología». 4. Sigue, seguramente con mucha menos maestría, la línea de Américo Castro: una Arcadia feliz medieval donde el equilibrio de las tres culturas daba lugar a una España culta, rica y requetechupi: «el aspecto más significativo de la historia medieval de España es la constante interpenetración de las tres culturas diferentes presentes en la Península: la islámica, la hebrea y la cristiana. En ninguna otra parte del mundo ha tenido una lucha tan prolongada, una simbiosis y una influencia mutua tan considerable entre las tres grandes tradiciones religiosas del mundo occidental». Como vemos, el mito de la cultura persiste. ¿Qué es, para este señor, cultura? 5. Con esta concepción tripartita, dedica, en un opúsculo como este, perfectamente más de 40 páginas a hablar exclusivamente de los judíos, limpiando su imagen y maldiciendo a los tontitos y racistas españoles cristianos, cegados por su fe irracional. La proporción, como vemos, es disparatada: dedica apenas 4 hojas a explicar el problema sucesorio entre Isabel y Juana 'la Beltraneja' (y, además, lo fundamenta principalmente en acusaciones racistas y antisemitas, destornillante). 6. Sus prejuicios ideológicos le hacen tergiversar la figura de, en especial, Isabel 'la Católica', aunque también de Fernando. 7. Es un continuador de la Leyenda Negra (tampoco se podía esperar demasiado si viene de un pueblo, Mount Vernon, donde tienen una estatua dedicada a to our soldiers and sailors in the war with Spain and the philippine insurrection). Dedica algunas páginas al surgimiento de la Inquisición (se lo atribuye, sin despeinarse, enteramente a Isabel). Por suerte, existe el libro de María Elvira Roca Barea (también el de Julián Juderías, para aquellos puretas) Imperiofobia y leyenda negra que nos previene de este tipo de historiografías. 8. El título en español Introducción a la España medieval, ni siquiera corresponde con el título que el autor puso: The making of Medieval Spain. Ambos títulos nos parecen disparatados. Ni es una introducción ni un estudio como indicaría este último.
No merece la pena leerlo. Sí, tiene datos e historias interesantes, pero son mínimos. El resto es pasto de interpretaciones ya superadas y desmitificadas y de juegos ideológicos. Es una basura.
Libro muy interesante y esclarecedor sobre lo ocurrido en muchos ámbitos en las regiones que hoy conforman España y Portugal durante los siglos que duró la Edad Media. El libro habla sin tapujos de las tres culturas y no busca embellecer a ninguna, llegando a desmentir ciertos mitos. Como contra tiene algunas expresiones y oraciones un tanto extrañas, lo cual puede deberse a que el escritor es extranjero que escribió directamente en castellano; es un libro muy breve y sin embargo repite varias veces distintos sucesos como si no los hubiera tratado ya; y no explica el origen de ciertos términos que utiliza constantemente, como Cataluña, porque pese a haberte hablado solo de Aragón y de Barcelona, en lo que respecta a estos territorios, empieza a utilizar de manera reiterada "Aragón-Cataluña" para referirse al primero, lo que no deja claro si ya se usaba ese nombre en aquellos tiempos.
Introducción a la España medieval (Gabriel Jackson).
Un ágil repaso a toda la Edad Media de los reinos que conforman hoy en día España, abordándolo desde ciertos lugares comunes ya obsoletos, pero con una interesante visión de conjunto global.
The Making of Medieval Spain is part of a larger series on European History of short, yet informational volumes written in the early 1970s. Even though the histriography is dated and the volume is less than 200 pages in length, Gabriel Jackson did an excellent job of giving the reader a clear view of the complex political and religious history of as well as giving an good insight of the cultural developments occuring in art and literature.
While I would have preferred a more detailed political and diplomatic history, but the insight into the cultural developments occuring during the period Jackson wrote about and tied to more recent artist and literatry styles was appreciated. Also at many places in the text, Jackson identified the beginnings of practices the Spanish would use in their American colonies. And in the last pages of the book looked at the elements in Spain at the end of the 15th-century that would be used by other, mostly Protestant, nations to create the Black Legend that has presisted in viewing of Spain and Spanish-influenced cultures and nations ever since.
Due to length and have to be general in everything, I can only give this book 3 stars. However it is a nice introduction to medieval Spain to be sure.
Este breve tomito tiene la virtud de presentar la historia política y económica desde una perspectiva social que, en general, despierta curiosidad y sostiene el interés. Que Abd-el-Rahmán II introdujera la comida de tres platos o que los latifundios meridionales procedan de las adquisiciones de las órdenes militares en el siglo XIII son detalles que, bajo su apariencia anecdótica, ligan al lector emocional e intelectualmente con aquel lejano periodo. Al llegar al final hay algunas páginas sobre literatura y pintura medievales, tema que conozco mejor y que aquí me ha parecido tratado de manera superficial, impresionista y por momentos desinformada. ¿Adolecen quizá las demás páginas de los mismos defectos, sin que yo lo haya advertido? En el peor de los casos, el libro de Gabriel Jackson, ya consagrado por las reediciones, sigue constituyendo un manual muy informativo y grato de leer.
Resumen ameno y accesible de la historia medieval de España, desde la invasión islámica hasta la aparición de la España Moderna. Se agradece su aparente imparcialidad.
negrolegendario? probarcelona? reyescatólicos-fobia? realmente me la suda. all my homies hate el concepto de estado nación never a estado nación hizo algo por nosotros que nos haga preocuparnos por problemas de dimensiones claramente no gestionables por nosotros y aún menos cuando ese concepto de nación une pero solo separando de los que caen fuera de ese concepto o haciendo que tenga que ofenderme si me dicen que dos primos que se casaron hace 500 años y que eran muy católicos fueron malos y antisemitas te quie i al carajo
No está ni de lejos al nivel de La república y la guerra civil. Bastantes incorrecciones, puede que por cuestiones de idioma en algunos casos. Habla de constituciones, Corona de Aragón-Cataluña, incluso habla de nacionalismo en el siglo XV (¿Es para que el lector no iniciado de haga una idea más actual o puro presentismo? No lo sé ) Por otra parte, intenta mantener cierto equilibrio entre los sesgos que paradójicamente parecen inevitables a tratar este tema. A pesar de ello, es una buena forma de darse una vuelta rápida y refrescante por lo que fue la edad media española.
El libro, sin duda, cumple su función. Y no solo eso, sino que verdaderamente es un libro entretenido, con ritmo y que permite al lector expandir sus inquietudes históricas. De hecho, es común que tras acabar el libro se busquen más fuentes a las que recurrir para ampliar el conocimiento sobre esta intensa etapa de la historia de España.
Es cierto que, a pesar de su brevedad, el autor recurre en algunas ocasiones a reiteraciones de ciertos temas que podrían haberse omitido, aunque esto no resta valor a la experiencia de lectura.
En definitiva, es una obra altamente recomendable. Hasta ahora, todo lo que he leído de Gabriel Jackson (que, para ser honesto, no ha sido mucho) ha sido especialmente placentero.
Este libro no vale ni para hacer fuego. Completamente desfasado, ni tan siquiera han arreglado nada en las ediciones próximas desde que se publicó en 1970.
Y para colmo, solo hace que repetir aquello de la “tolerancia religiosa de los musulmanes”.
No leo nunca nada escrito sobre historia europea por no-europeos, aquí lo hice sin conocer al autor. Pero ya no me pasará más.
Imagina poner el Reino de Castilla con Navarra y hablar de nacionalismo catalán…
It is not a bad book, but maybe it has not aged that well. True that it is just an introduction and has to be driven by many generalizations and omissions, but it is not less that one sees some mistakes and a clear ideological line. I would recommend it to be read, for instance, in high schools but, beyond that there are better books.
Un manual breve, ágil de leer, y práctico. Se le nota que fue publicado en 1970 y es una edición sin prácticamente ninguna actualización historiográfica, por lo que algunos de sus razonamientos están algo desfasados.