Una novela un poco extraña, no tanto por la historia que cuenta si no por la premisa en la que se sustenta. Puede llegar a ser árida y confusa por momentos por los múltiples giros y las digresiones de la historia principal , pero fascinante.
La historia que se narra es la de Alexander y Alexandra, viudos que después de conocerse en una visita al cementerio, entablan una relación ion amorosa y una empresa noble, la de constituir un cementerio de la reconciliación donde alemanes y polacos enterrados lejos de su tierra de origen puedan encontrar paz en el lugar que los vio nacer. Con esa finalidad fundan la Asociación Germano-Polaca de Cementerios, que resulto ser un éxito, pero con el éxito (y el dinero) vienen los problemas y lo que fue una noble y pequeña propuesta se desfigura por completo. La historia de esta empresa es reconstruida por el autor, quien cuenta con documentos, fotografías y grabaciones de las personas involucradas en la Asociación, por lo que por momentos la voz del autor traspasa la barrera de la ficción que nos cuenta, pero nunca toma un papel protagónico.
De los personajes principales sus características e historia se nos va revelando lentamente a lo largo del libro, y se podría decir que tienen gustos afines, una historia similar que de alguna manera quieren dejar atrás y una personalidad que difiere pero no diametralmente, lo más interesante es que estos detalles no se nos cuentan de manera explícita, si no sutilmente a través de gestos y descripciones de las acciones de los personajes, tan así que si no se lee con cuidado uno puede perderlos.
La historia se pierde por momentos entre descripciones de lápidas antiguas y arte y arquitectura, como en diversos detalles de origen administrativo, contable y legal, narrador de una era realista, pero que por momentos parece una farsa por las circunstancias. A veces es interesante, pero la mayoría de las veces no, pero resulta necesario (de alguna manera como la burocracia) para entender el contexto de la historia.
Sin ser un gran libro, los detalles a los que le encontré gusto me parecieron buenos, pero sentí que es un libro disperso, entre la historia romántica y personal de los protagonistas, y la historia de la asociación perdí el interes por momentos a pesar de ser una novela relativamente corta. El final es excelente y tal vez eso fue lo que más me gusto de la novela. Recomendado para aquellos quienes gustan de novelas con detalles obsesivos (por momentos me recordó a "Todos los nombres" de José Saramago), y quienes gustan dar un vistazo a la historia de dos personas marcadas por la segunda Guerra mundial y los eventos sucedidos ppir las posguerra, aunque esta bien estructurada y fluye bien, creo que l avariedae de temas que toca la hacen confusa, y los detalles sutiles no la hacen apta para una lectura ligera, como la longitud del libro lo sugiere.