Cuenta la historia de dos hermanas, Juana y Andrea, que reciben la noticia de que encontraron ADN de su papá en el Delta, pero no su cuerpo. En un futuro donde el agua se volvió un recurso valioso, un gobernador (Rey del Agua) controla su comercio, quien tiene agua, tiene el poder.
Mientras Juana trabaja en una red virtual desde el continente, Andrea vive en la isla que fue de su papa.
Una novela distópica, que hace hincapié en la identidad y el futuro del planeta, Claudia no necesita llevarte a un lugar futurista para generar este clima apocalíptico.
En lo personal, la historia me pareció super atrapante, el concepto, las escenas, pero por momentos la forma en la que estaba narrada me confundía mucho y se me hacía difícil seguir el hilo.
Esta novela es parte de una trilogía entonces pensé, que quizás, mi confusion era por eso (aunque se dice que se puede leer de manera independiente)
Pasando al final de la novela pude conectar mucho más, se me hizo mucho mas fluido, es hermosa la capacidad de la autora para trasladarte a ese rio, la humedad, el ambiente denso y vivo.