Si en Incompetentes (2014) Constanza Gutiérrez construyó un mundo en el que era difícil distinguir dónde y cuándo se daban las frustraciones y esperanzas de un grupo de escolares, en Terriers esto es distinto. Pues aunque ambos libros parecen compartir la supuesta perspectiva ingenua de niños y adolescentes (o el recuerdo de esas experiencias), la fragmentación que la autora experimentó en la novela se transforma en siete cuentos que abordan con consistencia cómo se vivió y se vive en el norte, el centro y el sur de Chile. Con la complejidad de lo real, la prosa de Gutiérrez describe y se entromete en cómo la pertenencia a un lugar y un grupo humano equivalen a la incertidumbre que los personajes y narradores comparten al enfrentar las convenciones sociales. Sin estereotipos de lo rural o lo urbano, lo chileno se representa en su diferencia, en la riqueza de sus expresiones y en su particular forma de sentir el mundo. Valiéndose del humor y la comicidad, Terriers despliega historias violentas y entrañables, un universo que prueba el oficio de su autora. Siete cuentos que hablan con humor de la relación madre e hija, el fútbol, el baile, los matrimonios y más. Primer libro coeditado con Montacerdos. Próximamente se publicará La primera colección de crítica musical hecha por una mujer viva de Jessica Hopper.
Me encontré mucho en el libro de la Constanza, sentí que nos preocupan cosas parecidas o que nuestras sensibilidades al escribir son similares: perritos quiltros, niños y niñas de la periferia, gente que habla no desde el centro protagónico de una identidad privilegiada, sino desde un rincón donde las identidades hegemónicas no escuchan. Siento que los terriers son los cabros chicos que merodean juguetones y tristes por espacios olvidados. Como los niños huachos que describe Salazar. Lo que no tengo resuelto del libro es la falta de espíritu crítico sobre el contexto. Los protagonistas del libro son cándidos y descreídos, su único sufrimiento explícito es por amor. Todos los cuentos son sobre desencuentros o sobre alguien que lo pasa mal por tener el corazón roto y ése es el motor de su actuar. En contextos precarios no todo lo que hace sufrir tiene que ver con el amor. Hay muchas otras carencias. Entonces no sé si esa omisión es una decisión política de la Constanza, de mostrar que en realidad "el pueblo" no tiene conciencia de clase, si se quiere; o es que es una dimensión que a la Constanza no le preocupa. Como sea, es algo con lo que yo rayo mucho y no lo encontré. Al menos no explícitamente. Sí está lleno el libro de frases lúcidas que describen el mundo de una forma particular. Algunas de las frases que amé:
"Parece que la noche es la misma en todos lados". "Lo que teníamos se lo debíamos a ella, que trabajaba todo el día. Lo que no, se lo debíamos también, por ser tan fría y distante". "Eres rubia, la gente se pone tonta con las rubias". "Porque era hombre y a los hombres solo podías sacarles algo con cerveza". "Nosotros pensábamos en Arizona como el paraíso construido de negaciones". "Arizona nos pertenecía, alegábamos, porque nosotros habíamos llegado mucho antes". "A los nueve estaba convencida de que conocer el nombre completo de una persona era el primer paso hacia el enamoramiento y una manera de poseerla". "Cómo podría enterarse cualquiera de lo terrible que es ver que existen familias felices". "Todo el mundo sabe quién manda en las casas". "Toda la familia que no sabe bailar hizo el ridículo junta, que es para lo que, supongo, están las familias". "¡Qué tonta que es una cuando le gusta alguien!". "Triste como volver a un lugar y que no sea el mismo, como no captar los chistes de los demás, como los hijos de inmigrantes que no entienden el idioma de sus padres". "Presumir cualquier cosa y reafirmar sus convicciones". "Hubiese preferido ser mi hermana y no yo". "Entendí que mi opinión no le importaba a nadie porque todos tienen una". "¿Qué importancia tiene llegar antes si todos llegamos?". "Unos perros peleaban por diversión, como los niños". "Cada vez hacen las casas más chicas". "Mis hermanos sí estudiaron y ya ninguno vive acá".
El cuento que voy a recordar siempre es Arizona, por su historia. También me quedo con la voz indefinida en lo masculino o femenino de "No te vayas dentro", la candidez de la protagonista de "Marrón Glacé" y el párrafo sobre la vida y la muerte que cierra "Caza de conejos". Bonito el libro. Lo disfruté porque amo leer sobre niñas que se sientan en el medidor del agua de un pasaje, sobre perritos sin raza que comen en todas las casas, sobre niños que juegan a la pelota en terrenos eriazos, sobre almuerzos con longaniza. Precioso el perrito de la portada, la tipografía y el detalle de la ramita que se va deshojando a medida que avanza el libro.
Son siete cuentos maravillosos. Gutiérrez en este, su segundo libro que pasa por imprenta, nos muestra toda su calidad estética y literaria. Cuentos con ideas simples, pero que bien desarrollados cuentan aún de la idiosincracia chilena, tanto a nivel juvenil como en el mundo adulto. Un primer cuento que no sabes porqué vas a la fiesta de la Tirana, para no saber si volverás. El amor es esquivo, pero si una niña te dice que sabe hacer magia y puede encontrarte con tu enamorado: ¿dudarías? O si descubre que tu marido, tiene un secreto y no lo quiere compartir, estás dispuesta a inventarte uno. O que mejor que saber volver a ese amor de verano, quien te empujó a declarar tu homosexualidad, para volver a verlo al verano siguiente, pero con polola. De estos son estos cuentos, de entretención y de una pluma ágil dentro de los nuevos escritores y escritoras del territorio nacional. Deben estar atentos y atentas a qué escribe Constanza.
La mayoría de los cuentos me parecieron bastante mediocres, para no decir simplemente malos. No hay nada memorable que rescatar de alguna de estas historias, ni siquiera una frase, un personaje o cualquier otra cosa que por lo general sí logro salvar de algún otro libro que leo. Hay cuentos mejores que otros, eso sí; me gustó sobretodo el de la junta familiar narrada por el chico gay. No me acuerdo del nombre del cuento, así que supongo que no es relevante en mi vida. "Mowgli" y "Arizona" también los encontré decentes, aunque decepcionantes al fin y al cabo, porque son historias con potencial que no se explotan para nada.
Y es que eso es mi siguiente punto: los finales de cada uno de los cuentos son muy extraños y se siente como si se desaprovecharan las historias. La mayoría son abruptos, poco desarrollados, forzados y hasta sin sentido. Me dio la impresión que la autora intentó dejar una especie de reflexión implícita al final de cada cuento, pero no le salió, porque solo causa desconcierto, y no del bueno.
La narración es normal, nada del otro mundo; tampoco es mala, de hecho al ser tan simple es fácil de leer sin llegar a ser mediocre. Las descripciones están bastante bien y estoy casi seguro de que Constanza escribe mucho mejor de lo que mostró en este libro. Me engancharon los relatos por la misma razón y puedo decir que no es un libro aburrido. Eso es probablemente lo que más rescato, aunque eso no quiere decir que me haya gustado. También me entretuve con El Stand de los Besos (la película) hace un tiempo y eso no quiere decir que me haya parecido buena.
El humor no me gustó. Ni siquiera sé si se podría considerar humor. Está metido con calzador, se nota de lejos, como también se puede ver que está puesto ahí solo para intentar solapar las tramas de los cuentos, mediocres todas. Salvo quizá ciertos momentos muy específicos que no recuerdo, no me pareció gracioso o siquiera curioso en ningún momento. Hay mucho relleno de escenas absurdas que nunca se sustentan de nada y por lo mismo tampoco logra su objetivo, que es hacer reír.
Me da pena ponerle una calificación tan baja. Me he leído ya los tres libros de esta autora y considero que Incompetentes es lejos su mejor obra. No sé si es porque es una historia más seria o porque no es un conjunto de relatos como sus otros dos libros; probablemente sea una mezcla de ambas. Quizá si Constanza Gutiérrez desarrollase mejor sus historias y dejase de lado ese humor malo que no aporte nada, sería una escritora genial con obras impecables, y no daría la impresión de que sus libros dejan con gusto a poco, como me ha pasado a mí con Terriers.
Cuando terminé de leer el primer cuento sentí algo así como un portazo tras mis espaldas y supe al toque que de este libro no iba a salir hasta terminarlo si tenía la oportunidad. No fue así solo por falta de tiempo. Me gustó mucho volver a conocer (algo así como una desautomatización de la percepción) elementos de la cultura popular a través de los ojos de los diferentes protagonistas y sus intereses particulares. Totalmente recomendado.
3,5 ⭐️ Primera vez que leo a Constanza Gutiérrez y la verdad es que fue un agrado. 7 cuentos que nos dejan pensando, que muestran un Chile reconocible para cada lector. Claramente, los terriers son esos niños y niñas que viven en todos lados. Que tienen sufrimientos, penas y melancolías. Solo me pasó que por partes, sentí que podría haber sido un poco más crítica en cuanto a los entornos y podría haber diversificado las temáticas y no centrar su mayoría en “líos amorosos”.
Creo que fue por las expectativas que le tenia que no me gustó mucho. Disfruté los cuentos pero ninguno me encantó ni quede favoriteando. Mi favorito fue tal vez Marron Glacé pero nones.
Me es muy dificil no comparar a Constanza Gutierrez con Arelis o Paulina Flores... y creo que Constanza es la que menos me gusta de este trío.
En una primera lectura, no había mucho mucho. Sentí que los cuentos eran muy precipitados, pero luego, cuando volví sobre ellos comenzaron lentamente a encantarme y empecé a encontrar varias líneas de lectura interesantes. Los personajes tienen una voz muy vivaz y astuta. Es un proyecto literario muy interesante, me gustó harto.
Tenía muchas ganas de leerlo y me gustó. Lo mejor y más destacable es la prosa de Constanza, es muy buena y además profundiza desde la mirada infantil de sus personajes. El pero es que no hay una sucesión de cuentos muy muy brillantes y hay otros que simplemente cojean.
Mis favoritos:
-"Arizona" -"Caza de conejos" -"Descubre tus poderes"
Gutiérrez es una de las narradoras más entretenidas que tenemos en el país hoy en día. Además, capta muy bien el sentir de los tiempos y sabe concretar la nostalgia en su literatura. Este es uno de esos libros que deben ser leídos para entender el espíritu de un territorio. Tengo reparos con algunos recursos narrativos, pero no alcanzan a cambiar mi opinión positiva sobre la antología.
Viendo el título y la portada, cualquier pensaría que los siete relatos que contiene este libro serían sobre perros. ¡Error!, no hay ni uno. Todos los breves escritos versan sobre las relaciones de jóvenes con sus familiares. En el primero, Chiquita Linda, una madre y una hija hacen un viaje en plena pandemia de gripe. En Arizona, un niño que quiere jugar con otros niños, aunque de otra etnia, sufre reprimendas por parte de sus familiares, que no se lo permiten. Con Marrón Glacé, una niña de alrededor de 9 años nos hace partícipes de sus dudas y miedos frente a la celebración de los matrimonios. El siguiente, No te vayas dentro, trata de un adolescente que debe asistir a una fiesta familiar, con sorpresa final. Con Caza de conejos, un padre y su hijo hacen lo que sea posible por salvar su granja de una plaga de conejos. Es un cuento horrible desde el título hasta el punto final, porque encima no sé cómo termina. En Descubre tus poderes, una joven que está celosa de su hermana, encuentra una manera un tanto peculiar de invertir su tiempo libre. Y el último, que precisamente es el que más me ha gustado, se titula Mowgli, nos presenta a un matrimonio que no está pasando por su mejor momento, cuando un gatito aparece en sus vida para dejarlo todo claro. He notado mucho la diferencia cultural mientras estaba leyendo, muchas frases hechas o expresiones a las que he decidido darles un sentido por el contexto, pero como eso ya me lo imagino cuando escojo libros del otro lado del charco, no va a afectar en mi valoración. Es una lectura que voy a aconsejar, dado el poco tiempo que pide, los relatos son muy breves y vienen bien para un trayecto corto en transporte público, o para ocupar los tiempos de espera en colas.
Hace días que no terminaba el libro, ya que he estado muy metido con el trabajo de la universidad. Este, como muchos libros que he leído por este tiempo son libros de relatos cortos, escrito por una autora chilena y que saque de la sección de autores chilenos de la biblioteca regional. Se me hizo muy difícil no compararlo con Reinos de Romina Reyes y Quiltras de Arelis Uribe, ya que por algunos detalles son parecidos. Aunque no fue la trama de los libros en lo que me fije, sino en la narrativa, no pude dejar de comparar la narrativa y tengo que decir que entre los 3 libros, Terriers es el que tiene la narrativa que menos me gusto, a veces la sentía un poco latosa, me costó conectar con ella. La trama de los libros se supone que son vistas desde el punto de vista de niños y adolescentes pero hay relatos desde puntos de vista más adultos (como el último, Mowgli). El problema de narrar desde el punto de vista de niños es que a veces suenan como niños que hablan como adultos, que hacen reflexiones demasiado profundas para niños de 11 años. Si bien los relatos fueron cortos y fáciles de leer, no me emocionaron como otros, debo destacar a mi favorito que fue "Descubre tus Poderes" que se trataba de una niña que quería ser bruja y ayudaba a su nana con sus hechizos de amor. Los demás tuvieron partes buenas, en especial el final, aunque sentía que en algunos casos los finales eran demasiado repentinos. A pesar de eso me gusto el trabajo de la autora y espero verla en otro trabajo.
Seis relatos que se leen rápido. Historias mínimas, de personajes cotidianos y ambientes social y geográficamente diversos: zonas rurales, pueblos chicos, ciudades de provincia, del norte y del sur de Chile. Las miradas algo naif de narradores protagonistas que oscilan entre la niñez y la juventud, interactuando desde su inocencia con un entorno dinámico, líquido, donde los adultos parecen lejanos y poco consistentes. Una sensación de medianía, de cierta lasitud existencial, donde todo parece quedar a mitad de camino, equidistante de la tragedia o de la comedia, zonas que apenas se vislumbran o adivinan. Interesante apuesta por territorios que se alejan de la urbe metropolitana y de ciertos estereotipos sociales abundantes en nuestra narrativa. Relatos que fluyen, pero que mayoritariamente carecen de sustancia, de tensión, de carácter, de fuerza narrativa, según mis personales parámetros literarios. 4/7
Ni fu ni fa. Historias de niños y jóvenes con voces de niños y jóvenes, pero para adultos. La mayoría de los cuentos son Bildungsroman con saborcito a leche y con finales poco convencionales. Su estilo de escritura tan “sutil” para describir ciertas situaciones que son tan obvias me perturba, puesto que me da la sensación de que nos tratara a los lectores adultos como gente que necesita “usar las neuronas” para entender inferencias. Es primera vez que leo a Constanza Gutiérrez, y creo que la última, pero si me dan a escoger un cuento, lejos Mowgli fue mi favorito, porque es uno de los más “adultos” que hay en su libro.
Me encantó este libro. Me encanta la prosa de Constanza, sencilla pero limpia y sincera. Siento que lo que escribe es tan real, tan chileno. Esos detalles chilenos que sabes que están pero que nadie se toma el tiempo de escribirlos, como de que en los matrimonios la parte más entretenida es bailar cumbia. Me encanta que narra desde distintas partes de Chile, el norte, pueblitos chicos, las casas, los colegios. El único detalle que tiene es que si me parece que la voz de los niñes está muy adultizada, en algunos cuentos no me calzaba que el que estuviera pensando esas cosas era un niñe. Pero fuera de eso, me encantó. Entretenido, llevadero, y muy bonito. Los últimos cuentos son los mejores a mi gusto. Mi favorito fue “Descubre tus poderes”.
Se que es la gracia, pero necesito una segunda parte con todos los finales de las historias!! Ame que partieran como si ya estuviésemos en la mitad del relato, me encanto que los nombres de los personajes, si es que los sabíamos, aparecían en la mitad o al final de los cuentos, me sorprendió que los narradores fueran niñes y fui consciente de mis micro adultocentrismos. También esperaba solo perspectivas de mujeres o niñas y me encantó la naturalidad con que narraba un joven en varios. En suma, espero leer as de esta autora, muy mi estilo, lo leí como si no hubiese un mañana.
4,5 🙌🏻 Me gustaron todos excepto el del final , que no era malo pero personalmente lo encontré un poco fome (al menos en comparación a los otros). Me encantó la estructura de los cuentos, que empezaban con algo muy cotidiano y empezaban a acumular cosas hasta que al final explotaban (a veces de forma sutil). Los personajes igual eran muy creíbles. Favoritos : Arizona y marrón glacé.
La forma en que escribe Constanza Gutierrez es una maravilla. Desde la anécdota va construyendo relatos que a veces están a punto de escapar del realismo, se me hizo muy similiar a lo que hace Federico Falco o incluso a Carver. Es esa sensación de desconcierto, como de que no pasó nada, pero en el fondo sabes que nunca vas a volver a ser el mismo. Un libro increíble.
Me sorprendió la capacidad de Constanza para definir tan claramente de los niños, niñas y jovenes que nos llevaron a través de todo Chile con cuentos adorablemente hermosos, muchos me sacaron carcajada, realmente recomendable.
Todos los relatos me parecieron entretenidos aunque me daban ansiedad, por las situaciones siempre esperaba que las peores cosas sucedieran. Igual pasaban cosas malas pero no tan malas como las que yo pensaba. Lo leí en 2 horas, fue lectura de procastinación.
Esta es mi primera vez leyendo a Constanza Gutiérrez, me gustaron sus cuentos, pero en su mayoría sentí que no tenían un cierre y me dejaron una sensación de que algo faltaba. Sin embargo logra captar muy bien el sentir de los tiempos y sabe concretar la nostalgia en su literatura.