Los años de infancia y de primera juventud de Clara han pasado muy deprisa. En 2013, cuando abandona la casa familiar para estudiar biología en Lovaina, su madre, Charo Crego, se da cuenta de que no ha tenido tiempo de compartir con ella sus reflexiones sobre todas esas cosas que, a lo largo de los años, han sido el entramado de su propia vida: aquella exposición sobre Meliès, ese libro recién recibido dedicado al arte español, aquel candelabro de 1900, aquellas fotos encontradas en la basura de Nueva York, exposición de Francis Bacon en el Prado, El Jardin de las Delicias o El perro de Goya. De todo esto trata esta colección de correos escrita a vuela pluma.
Dit boek krijgt 4 sterren voor de inhoud, 2 voor de uitgever. Charo Crego schrijft interessante weetjes over kunst en maatschappij. Het boekje zet aan tot verder zoeken in bibliotheken, musea en online. Jammer dat een register en bibliografie ontbreken. De tekeningetjes van Lotje de Lussanet zijn grappig maar voegen weinig toe aan de teksten. De overige illustraties zijn middelmatig tot slecht. 'Musea die we niet bezochten' was beter gediend geweest met kleurenillustraties (eventueel buiten de tekst). De cover dekt de lading niet en is weinig uitnodigend.
Aparte del valor personal que este libro tiene para mí, pienso que este libro también tiene gran valor para el arte y todos los que quieren conectar con él. Contando historias sobre todo tipo de temas artísticos a través de cartas a su hija que acaba de mudarse a otra ciudad para sus estudios, Charo Crego sabe comunicarnos tanto los detalles como los conceptos importantes y generales del arte. Empezando por ejemplo con una sola obra de arte, como el papa de Francis Bacon o el Guernica de Pablo Picasso, nos enseña que el arte no solo comunica la belleza, sino también realidades y emociones terribles pero importantes. Los temas son tremendamente variados, y así aprendemos sobre la importancia e historia del color azul en el arte, la arquitectura en el Bruselas del siglo XIX, y las fotografías antiguas de indigenas americanos encontrados en la basura de Nueva York. A través de cada una de estas historias/anécdotas, uno va entiendo y apreciando cada vez más lo que nos contribuye el arte. Pues Charo Crego siempre logra demostrar en cada una de sus cartas que el arte es parte de nuestra sociedad y tiene todo tipo de propósitos. Es algo que nos rodea y nos define, y que se puede alcanzar por cualquiera que esté interesado en él. Lo recomiendo a cualquiera que quiera acercarse un poco más al mundo del arte.