Las leyendas y relatos sobre los hombres-lobo cuentan en Europa con una larga tradición y se remontan hasta la Antigüedad clásica. Posteriormente, el gusto romántico por este tipo de historias llevó a muchos autores a retomar esta tradición y a reelaborarla, acentuando en la mayoría de los casos los aspectos sobrenaturales y conectándola más directamente con el mundo de lo oculto y lo monstruoso.
La presente antología recoge una muestra de las recreaciones más brillantes que hicieron del hombre-lobo autores como Frederick Marryat, Sutherland Menzies, Peter Fleming o Claude Seignolle. Con traducción de Francisco Torres Oliver, esta edición a cargo de Juan Antonio Molina Foix es una rareza literaria que hará las delicias de los aficionados al género.
Sacando dos historias realmente no me pareció un libro fascinante, en la última ya sentí que era una pérdida de tiempo, quizá no a todos les pase lo mismo pero historias completamente predecibles y algunas por demás aburridas. Quizá no sea el caso de otra persona que lo lea, pero no lo recomiendo
Una extraordinaria antología con una introducción increíble que recoge datos históricos muy interesantes. Era una de mis lecturas pendientes.
Los relatos son muy buenos y de escritores conocidos (unos más que otros). Son muy cortos y, de hecho, este librito se lee en un día, ya que son poquitas páginas.
Hacía mucho tiempo que quería leer una buena antología de cuentos de hombres lobo. Las cuatro historias cortas que fueron seleccionadas son distintas entre sí, y, en palabras del editor, abarcan “los aspectos más representativos de la licantropía literaria”.
Algo que me gustó mucho es que el editor, Juan Antonio Molina, incluye una introducción al inicio del libro en la cual habla del aspecto histórico y la mitología en sí. Además, un detalle que considero interesante es que se incluye también un breve comentario antes de iniciar cada relato, el cual pienso puede ayudar al lector a conocer un poco más a los autores.
Con respecto a los relatos en sí, debo decir que los disfruté muchísimo. Fueron incluidos en orden cronológico, por lo que se puede ver el cambio de estilo no solo según el autor sino también por la época en que fueron publicados.
“El Lobo Blanco de las Montañas Hartz” es considerado el primer gran clásico de este género, y con justa razón. Es, además, el primer relato de esta antología y establece un punto de comparación para las otras tres historias.
En el caso de “Hughes, el Hombre Lobo”, me gustó mucho la forma en que el autor decide incorporar el mito del hombre lobo y la forma en que el protagonista utiliza su precaria situación a su favor.
“La Caza”, tercer relato de la antología, presenta nuevamente un aspecto innovador, a pesar de que la forma hace más bien recordar un poco al primer relato. Sin embargo, me pareció bastante corto y pienso que habría disfrutado más de la historia si hubiera sido un poco más larga.
“El Gâloup” es el último relato y, en mi opinión, el más original. Me gustó mucho la forma en que el autor presenta tanto el punto de vista de la gente del pueblo como del hombre lobo que los acecha. Creo que es mi favorita de los cuatro.
En resumen, pienso que esta antología es una buena muestra de los diferentes tipos de relatos de hombres lobos que se puede encontrar. Creo, además, que es una buena forma de introducir a un novato a este tipo de historias.
Como cita en el prólogo su editor, Juan Antonio Molina Foix, ésta antología recoge solo cuatro cuentos de entre una treintena que tuvo ocasión de manejar, ante lo cual solo se limitó ante textos muy profusos, clásicos ya conocidos, evitando repeticiones argumentales o de situaciones, siempre bajo una rigurosa exigencia de calidad, por las versiones inéditas en su ámbito editorial. Aparte del cásico de Marryat (1792-1848), incluido en su gran obra “El buque fantasma”, todos los restantes son rigurosamente inéditos en nuestra lengua. Sutherland Menzies, seudónimo de la escritora Elisabeth Stone (1808-1876) Peter Fleming (1907-1971, hermano mayor de Ian, el creador del famosísimo James Bond. Claude Seignolle (1917-2018, arqueólogo y etnógrafo. Gran estudioso del folklore francés, de sus mitos, tradiciones y leyendas. Una concisa, pero sobrecogedora antología, que representa dignamente a la licantropía literaria.
Este libro contiene cuatro historias sobre hombres lobos
La primera El lobo blanco de las montañas Hartz de Frederick Marryat. Es una de mis favoritas de todos los tiempos.
La segunda es Hughes, el hombre-lobo de Sutherland Menzies. Definitivamente no me gustó, a pesar de no tener muchas páginas, se me hizo interminable y aburrido.
La caza de Peter Fleming. Afortunadamente, con esta historia repunta el libro. Si bien el final es algo predecible, no deja de ser genial.
El Gâloup de Claude Seignolle. Tiene todo lo que está bien en este tipo de historias. El punto de vista de los humanos y el del propio hombre lobo, para llegar a un final inimaginable.
El hombre blanco de las montañas Hartz (Frederick Marryat) 3 Hughes, el hombre lobo ((Sutherland Menzies) 3 La caza (Peter Fleming) 2 El galoup (Claude Seignolle) 2