La verdad es que Salvador Novo no es un poeta mexicano que me haya interesado particularmente. Sus sonetos, y en general los sonetos no son lo mío, y no es una figura que me obsesione.
En cambio, me resulta interesante Luis Felipe Fabre, como alguien que rescata a Novo desde una visión, sí, escatológica, pero que me parece importante esta voz.
La historia de la poesía mexicana tiene mucho de oculto, ya que nadie habla sobre la homosexualidad en México, y en la poesía menos. Luis Felipe es una voz irreverente en todo sentido (no deja de hablar de la caca y el ano), pero escribe maravillosamente, y me parece que es darle otra visión a la poesía mexicana.
Hace poco vi un stand up por netflix que me obsesionó, que es "Nanette" de Hannah Gadsby, una australiana que habla sobre su vida, y en el show directamente anuncia su retiro del stand up. La menciono, porque dice algo importante que para mi tiene que ver con este libro. Habla sobre como todas las voces deben ser escuchadas, todas las historias nos conectan, y creo que la voz de Fabre tiene que ver con una visión rara vez escuchada, y muy necesitada, en la literatura mexicana, y la latina. Con este libro pone luz sobre el mundo de la poesía, que no se cuenta tan abiertamente como lo hace el, y me parece importante.
Y me encanta saber que Novo conoció (y al parecer se enamoró platónicamente) de Garcia Lorca, y que Paz le echó pestes, y saber un poco más de el. Aunque sigo opinando lo mismo de su poesía. Sí seguiré leyendo a Fabre, a quien les recomiendo mucho ver en vivo si tienen la oportunidad, que es un genial poeta, y de mis favoritos declamadores, si es que lo puedo llamar así.
"La poesía se origina en el ano. Al menos ése es el rumor que desde hace algunos milenios la ha convertido en una práctica sospechosa, y los poetas en sospechosos de ser, por decir lo menos, unos invertidos."
"Sé por experiencia que no hay amor más terrible que el parcialmente correspondido. Aunque sé también que rara vez se ama exactamente aquello que uno cree amar."