"¿Existe algo que pueda llegar más adentro, calar más profundamente en el alma que un libro?"
En Espérame En La Última Página nos encontramos con Silvia, una mujer española que vive en París y que desde hace tres años está viviendo el típico cliché de ser la otra de un hombre casado que le ha prometido infinitas veces dejar a su esposa y nunca lo hace. El libro empieza cuando Silvia tiene su enésima crisis por las promesas incumplidas de Alain y decide intentar sacarlo de su vida definitivamente, pero la costumbre, la soledad y la baja autoestima no son buenos consejeros, así que gracias a su amiga Isabel consigue el contacto de un terapeuta que cura a través de los libros.
Mentiría si les digo que Silvia no me desesperó durante la mayoría del libro. No podía creer que una mujer como ella se viera atrapada en el círculo vicioso de ser la amante de un tipo que, estaba clarísimo, nunca iba a ser completamente de ella. Alain es todo lo que está mal en los hombres, representa la manipulación emocional, la desfachatez y la típica postura de casanova que piensa que si puede tener a dos por qué debe conformarse con una. ¡Era muy frustrante ver a Silvia coladísima por él a pesar de que ella misma sabía que era alguien tóxico!
Ahora, el momento en el que aparece Fingal O'Flahertie, el terapeuta, es absolutamente mágico. El hombre es muy vivaz, inteligente y, sobre todo, bueno. Yo me lo imaginaba como un pequeño duende irlandés, aunque no tiene nada que ver, jajaja. Las escenas en las que él aparece son pocas, pero son las que le dan el alma al libro y las que, de una manera u otra, van haciendo que Silvia se transforme y deje atrás esa personalidad definida por la soledad que siempre la ha acompañado. Con respecto a O'Flahertie, no puedo decirles mucho más, pero sí que es un personaje tremendamente especial y que oculta un gran misterio que los va a dejar con la boca abierta.
Además de O'Flahertie, quizá mi personaje favorito del libro fue Odysseus Thanos. Empecemos por el nombre tan endemoniadamente sexy que tiene, ¿vale? Con eso ya ganó un montón de puntos. Y, luego, cuando nos enteramos de su profesión oscura y a la vez tan humana, no pude evitar amarlo. Eso, sumado a que es un absoluto sol de hombre, que tiene sentimientos muy puros y profundos y que decía unas frases dignas de enmarcar... bueno, me ganó por completo. Además, es un personaje que introduce un cambio súper positivo en Silvia y adoraba cómo el uno afectaba al otro.
En definitiva, Espérame En La Última Página es un libro que se lee rapidísimo y que te sumerge un montón en la historia. Cada que Silvia toma una mala decisión, sufres; cada que Alain reaparece, quieres darle con una silla en la cara; cada que las compañeras de trabajo de Silvia se vuelven paranoicas, quieres ayudarles a contratar al detective privado; cada que aparece Odysseus, quieres bes---ejem, tener una conversación intelectual con él. Pero, sobre todo, Espérame En La Última Página hace que desees que, cuando estés viviendo un momento difícil, te encuentres con tu propio Fingal O'Flahertie para que te ayude a encontrar tu camino nuevamente.