Me han recomendado muchísimo este libro a lo largo de los últimos meses, pero no ha sido hasta ahora que he podido leerlo y, la verdad, es que debería haberlo hecho antes, porque me he encontrado con una historia brutal, que me ha llegado al alma y me ha tenido con el corazón en un puño desde prácticamente la primera página.
Es el primer libro que leo de Andrea Tomé y, que queréis que os diga, me ha enamorado. En “El valle oscuro” he descubierto a una autora que escribe precioso, de una manera muy poética y que llega mucho al corazón. En esta historia describe sobre todo sentimientos y sensaciones de una manera tan detallista que sientes lo mismo que sienten ellos, en muchas ocasiones me he emocionado porque he sentido verdadera empatía con Momoko, la protagonista de esta historia, Andrea conseguía que me pusiera en su lugar y sientes muchísimo todo lo que está sucediendo.
Ya desde un principio esta historia tiene dos ingredientes para gustarme: Japón y la Segunda Guerra Mundial. Nunca antes había leído sobre este momento histórico desde la perspectiva de Japón y ha sido desgarrador. Ha habido momentos en los que se te ponía la piel de gallina, porque en los libros de historia nunca se habla de las personas, simplemente te dan datos y gracias a este libro llegas más allá.
Los personajes también son excepcionales, para mí son tres los que me han dejado huella en el corazón: Momoko, Jun y Takuma. Los tres con sus historias individuales, son increíbles. Momoko tiene una fuerza que traspasa el papel, es valiente y, pese a todo, consigue salir adelante, para mí esta mujer es un ejemplo a seguir, al igual que Jun, también llena de fuerza y de unos arrestos que ya los quisieran para sí muchos hombres y que os puedo decir de Takuma, se adapta a las circunstancias de una manera asombrosa y acepta y acepta su destino de una manera tan madura… si lo pienso fríamente no sé cómo habría reaccionado yo en su lugar… es que él también me parece una persona impresionante y excepcional.
Se podría decir que el amor es otro personaje importante en esta historia. Está muy presente en todo momento y le das mucha más importancia con cada página que pasa, guía a los personajes y está con ellos en los malos y en los buenos momentos. Aunque de todo el amor que podemos leer en “El valle oscuro” para mí el más bonito es el de Momoko y Jun, como nace y se desarrolla de una manera tan natural, tan necesaria… creo que gracias a ese amor Momoko y Jun pudieron salir adelante.
He de confesar que al principio me costó un poco meterme en la historia, porque parece que comienza con el relato ya empezado y me sentía un poco perdida, pero en un par de capítulos ya me adapté al estilo narrativo de Andrea y me sentía dentro de la vida de Momoko. Creo que esa era la intención de Andrea, que poco a poco te fueras sintiendo un personaje más.
Como he comentado al principio, Andrea tiene un estilo narrativo muy peculiar; escribe con mucho detalle y no sé, me pareció muy bonito, muy poético, dentro de los momentos dramáticos te hacía ver el lado positivo de la vida. Si es cierto que he tenido momentos en que lo he pasado mal, especialmente por Takuma, y me dejó un sabor agridulce por el destino de algunos personajes, pero la guerra es así, unos sobreviven y otros no, lo que pasa es que después de tantas páginas con ellos parece que pierdes a un miembro de tu propia familia.
En definitiva, “El valle oscuro” es un libro precioso, lleno de buenos y malos momentos, donde vas a reír, llorar, enfadarte… y nada te hace sentir tan vivo como esos sentimientos, pocos libros hay en los que se puedan encontrar todas esas sensaciones. Le he puesto cinco estrellas en Goodreads y aquí también se llevará buena nota porque de verdad, de verdad que este libro se lo merece, es precioso y tenéis que leerlo.
Nota: 9 “Momoko y Jun se ganarán un hueco en tu corazón, no conseguirás olvidarla, al igual que no podrás olvidar todo lo que rodea a “El valle oscuro”. Gracias, Andrea”.