En este Tríptico de la aflicción, encontramos tres textos de Angélica Liddell escritos en los primeros años de este siglo, en los que se reflejan algunas de sus obsesiones temáticas. La familia, la violencia en su seno, la maternidad, la infancia planteada como un infierno. Tres piezas troncales en su obra general, que se completan con un texto a modo de manifiesto contundente, Lesiones incompatibles con la vida que viene a dar sentido a su posicionamiento vital.
En los años ochenta Angélica Liddell Zoo, seudónimo de Catalina Angélica González Cano (Figueras, 1966), inicia su trayectoria artística como autora dramática. Tras cursar estudios de Sicología y Arte Dramático, forma en 1993 la compañía Atra Bilis en el entorno de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Con ella llevará a la escena sus propios textos, iniciándose así en la dirección, la escenografía y la interpretación. Su proyección hacia la creación escénica ha seguido desarrollándose desde entonces, adquiriendo, en paralelo a su producción dramática, mayor complejidad y calidad creativa. Al mismo tiempo que ha transitado por otros géneros literarios, como la narrativa y la poesía, se ha deslizado hacia el mundo del performance y la instalación, dimensiones con las que su obra teatral está estrechamente ligada. Sus diferentes desarrollos artísticos deben entenderse como expresión a distintos niveles de un mismo mundo poético y una original personalidad creadora. Tanto su escritura dramática como su poética escénica llevan un sello peculiar que las hace fácilmente distinguibles. Sin detrimento de su diversidad, puede afirmarse una vez más el tópico de que un creador es autor de una sola obra, que se constituye como variaciones sobre una serie de temas convertidos casi en obsesiones, lo que confiere a toda su producción una sorprendente unidad y coherencia estéticas.
Muy bueno. Perturbador, pero reflexivo y crítico. Reflexiona sobre la idea que tenemos de la maternidad/paternidad, de la muerte, de la familia, de la maldad, de la hipocresía. Deja marca, habla claramente de cosas que pocos se atreven a cuestionar. Hay escenas explícitas de abuso, maltrato, pedofilia, suicidio, etc. Si eres sensible, quizá mejor no lo leas.
El matrimonio Palavrakis es de lo mejor que he leído de Liddell. Una de sus obras más duras y viscerales, en la que se aborda de la forma más directa la relación paradójica de los progenitores con sus hijos, y donde el dar vida implica siempre la muerte.
Once upon a time in west asphyxia es normalita, aunque tiene alguna de los pasajes más potentes de toda la obra de Liddell. Hysterica Passio sin más, y las Lesiones incompatibles de la vida son un texto de carácter más teórico pero igual de chungo que el resto de la obra.
«las niñas hermosas siempre llevan una manada de lobos a sus espaldas, seres perversos [...] con el único objetivo de destrozar la pureza. No son capaces de enfrentarse a lo bello sin aniquilarlo» la belleza, la infancia, la sangre, los padres... Angélica Liddell es capaz de reducir todo esto en un relato perturbador, humano y desgarrador
En realidad es otra chica enfadada más. Entiendo su enfado y me gusta, pero no es el arte que más me gusta ni el que considero mejor. Ánimo a las chicas enfadadas, que sigan hablando de cosas tan turbias.