When a steamship arrives in the river where a group of yacare caimans live, the oldest caiman warns them that it is a threat, and the reptiles build a dam to keep it from going upstream, and then battle the warship that comes next.
Horacio Silvestre Quiroga Forteza was an Uruguayan novelist, poet, and (above all) short story writer.
He wrote stories which, in their jungle settings, use the supernatural and the bizarre to show the struggle of man and animal to survive. He also excelled in portraying mental illness and hallucinatory states. His influence can be seen in the Latin American magic realism of Gabriel García Márquez and the postmodern surrealism of Julio Cortázar.
Tengo en cuenta que fue escrito en otra época donde había otra mirada del mundo, otra ideología y otros valores. Digo esto porque a mi como adulto me parece una historia muy interesante y potente para reflexionar como actuar frente a situaciones complejas, para aceptar y cuestionar al mismo tiempo la solución que propone al conflicto que se presenta. Pero para un niño no me parece tan adecuado con los valores que queremos fomentar en la actualidad, para decir por qué haré un ALERTA SPOILER y dejaré la continuación renglones más abajo. . . . . . . . . . . . En el relato se intenta solucionar un conflicto de privación a lo que les pertenece a los yacarés primero (2 veces) de manera pacífica, pero finalmente ante la violencia se recurre a la violencia. Y esa es una idea que en el siglo XXI tratamos de erradicar, de asegurar que siempre hay otra alternativa. Para un adulto, como ya dije el texto sirve para reflexionar esta cuestión, pero un niño creo que simplemente tomaría la premisa de que si por las buenas no es posible defenderse hay que hacerlo por las malas, y no es la enseñanza que queremos para nuestros hijos (al menos en mi caso).
Leído con mis alumnos y alumnas para el área de Prácticas del Lenguaje. Si tuviera que elegirlo yo no lo hubiera hecho pero resulta una lectura prescriptiva para trabajar... No es mala, pero tampoco es de lo mejor del autor, tiene buenos momentos y lo más lindo son los animales y todo lo que se puede trabajar de la maravillosa selva misionera. 3.
En un texto que nos mantiene expectantes, Quiroga logra, una vez más, mostrar su hermandad con el mundo animal.
Sorprende que se haya adelantado a presentar situaciones y temáticas que serían tan trascendentes para la realidad futura, lo que no solo habla de su conocimiento del mundo animal, de su vínculo con la naturaleza y de sus destrezas como escritor, sino de una comprensión de la realidad que va más allá de su época.
Horacio Quiroga sabe hacer cuentos. Aquí, si bien comienza con historias simples, no dejan de estar bien desarrolladas. La guerra de los yacarés, por ejemplo, fue convertido en un libro ilustrado, dado a su público infantil. Ya en la parte de "otros cuentos", las historias toman un tono cruento, algunos conmovedores, para un público un poco más mayor (jóvenes en adelante). Destaco de este grupo: Juan Darién, El hijo y Las moscas.