Montándonos el vagón de la reflexión critica de este texto, a fin de intentar identificar algún momento regresivo hacia el pasado, alguna cadena que aporte clarividencia provisional. Es fácil imaginar, y la vez decir, que este libro en cuestión esta confeccionado con retazo disperso del estoicismo, claro haciendo valer que su autoridad solo se basa en la experiencia del autor para darnos un método para mejorar nuestra vida.
La mala experiencia provocada por un accidente dio lugar a la inspiración y motivación del texto, algo nada nuevo en los cientos de textos de autoayuda, donde el enganche, la mala experiencia es parte, y no tan mala para hacer clic con el lector. ¿Algún problema con esto? Para nada, creo que todo escritor tiene su lector, en mi caso, solo llegue a él para cumplir, o mejor dicho una obligación, y las que faltan.
A partir de ahí, de ese ahí, un año después de salir de un hospital se crea el ritual de una representación del acontecer, que da a la tarea de narrar y fijar las pautas para armonizar todo lo acontecido en la vida de Elrod argumentando que para lograr cierta productividad de la vida, el ser humano debe buscar armonía consigo mismo, encadenándose en resultados de riqueza, salud, amor, felicidad y éxito, provocándonos a darle valía a la administración del tiempo para hacer mas productivas nuestras mañana. Sus principales ejes, estructurando en el acróstico SALVIDAS son: el silencio, afirmaciones, lectura, visualización, anotar y deporte. Bajo este circulo esta construido el texto.
En lo personal, después de haber pasado por varios autores, que han tenido como modelo el estoicismo, este no es más que un texto modelado bajo la experiencia estoica con su guía del buen vivir, de la búsqueda del bienestar interno y el control racional de los impulsos. Nada nuevo el autor ha proporcionado, más allá de su experiencia, pero como digo, cada autor tiene su lector, y por obligación me he dado a leerlo y así llegaran otro.