Está es mi primera incursión en la obra de Luis Llorens Torres fuera de la escuela y claramente fue mucho más profunda que en esta. También es mi primera vez leyendo un «poemario», aunque claro, este no es uno, en el sentido clásico de la palabra.
Admito que lo que más disfruté fue el estudio preliminar y los escritos en prosa de Llorens. En general su estilo de poesía no me encantó, pero si me gustaron «Valle de Collores», «Canción de las Antillas», «El Dr. Alonso» y «Manuel el Leñero».
Respeto lo que él fue y su importancia en general para las letras de mi patria, pero, y especialmente en sus versos, sí se nota que una buena porción de su pensar ya se ha quedado en el pasado, teniendo una fascinación casi ciega por la Madre España y siendo más que cuestionable respecto a como se refiere a nuestra herencia africana.
Con todo y eso, disfruté de la antología, ayudándome a familiarizarme más y más con las hermosas letras de mi querida Isla, que constantemente son relegadas aquí