Una mujer de treinta y pico, soltera, cansada de su rutinaria vida de empleada sin futuro, harta del Uruguay, decide emigrar al supuesto paraíso de todos los sudamericanos: España. Mientras ahorra se verá obligada a vivir y revivir las miserias locales y a inventar o soñar, como fuga, varias aventuras más glamorosas, incluida su participación en un filme de David Lynch. Estramil en esta novela siempre ingeniosa, de escritura ágil y precisa, con mucho humor explícito y mucha tristeza implícita, y a veces con profunda acritud, retrata las vidas mediocres y sin esperanza de las mujeres y los hombres de la Suiza de América, la tacita de plata, el fin del mundo.
3,5 Muy buena y breve novela que gira alrededor de una protagonista que deambula sin encontrar un rumbo claro para su vida y cifra sus esperanzas en un improbable viaje a España. Las carencias del personaje central van desde lo material hasta lo afectivo, y los intentos de emanciparse de la mediocridad no hacen sino evidenciar su desesperante situación. Sin estirarse en forma innecesaria, la historia encuentra en un tenso final el cierre adecuado en esta interesante novela de una de mis narradoras uruguayas preferidas.
. Una novelita que se devora y tiene un ritmo trepidante, como todas las de Estramil. Esta vez se mete en un personaje con cierta angustia y desesperación, una vendedora de una zapatería que se mete en una trama desbordada de referencias al cine de David Lynch y a una realidad enrarecida. Tiene, como otras novelas de la autora, un humor y un cinismo altamente disfrutables
Una novela corta pero rápida, muy cargada de la cabeza misma de la portagonista sobrepensándolo todo, inconforme con cualquier cosa, con ganas de romper todas sus estructuras y desaparecer. Y en eso lograba meterte en sus deseos, incluso reflejarte y desear por ese viaje que parece nunca llegar.