“It is a beautiful irony that the great queen we've ever had is the first to take off her crown”.
Okay, antes que nada, quiero que sepan que Wires and Nerve puede tomarse como una continuación de la saga de Las Crónicas Lunares y, por lo tanto, el libro y esta reseña van a tener spoilers de Winter, así que están avisados.
Aquí nos encontramos con Iko siendo una agente súper badass en la Tierra. Después de derrotar a Levana y de que Cinder tomara su puesto como legítima reina de Luna, aún quedaban muchas cosas por resolver en la diplomacia intergaláctica. Quizá el asunto más grave es que aún quedaban soldados lobo-híbridos en la Tierra y, tras la derrota de Levana, pensaron que la nueva reina iba a ser igual y los iba a abandonar a su suerte y, por eso, se vuelven rebeldes y empiezan a atacar inocentes a lo largo y ancho de la Tierra. Cinder, sabiendo la tensión que eso causa en la tenue paz que hay entre la Tierra y Luna, decide enviar a Iko como agente especial para recapturar a todos esos rebeldes y devolverlos a Luna.
En realidad la historia de Wires and Nerve es súper sencilla y, más allá de ver las reacciones del Consejo de Luna a las propuestas de su nueva reina, de reencontrarnos con Cinder, Kai, Cress, Thorne, Scarlet, Wolf, Winter, Jacin y Iko y de ver una tensión romántica entre dos personajes bastante insospechados no nos da mucho más. Ahora, una de mis grandes quejas, a pesar de que aparezcan de nuevo todos los personajes, es que no los sentí como ellos mismos. Parecían personas totalmente diferentes tanto en su actitud como en su manera de hablar. A mí no me digan que el Capitán Thorne de este libro es el mismo de la saga, me niego. Eso no me gustó para nada.
Es lindo, eso sí, estar dentro de la cabeza (¿los circuitos?) de Iko porque nos damos cuenta de que es muchísimo más que un androide y que de verdad ama a sus amigos y moriría por protegerlos. Y lo que es triste ver es cómo la han borrado del panteón de los héroes que lograron derrocar a Levana y cómo eso la afecta un montón.
Poco más puedo decir, pero sí voy a dejar claro que no me gustaron nada, nada, las ilustraciones y el estilo de cómic que escogieron para contar esta historia. Siento que no les hicieron nada de justicia a los personajes. Pero, oye, para gustos, los colores.