Jorge Mario Varlotta Levrero, más conocido como Mario Levrero fue un escritor, fotógrafo, librero, guionista de cómics, columnista, humorista, creador de crucigramas y juegos de ingenio uruguayo. En sus últimos años de vida dirigió un taller literario.
Jorge Mario Varlotta Levrero, born in Montevideo in 1940 and died there in 2004. Before becaming a cult writer and being considered as a master by many of the best writers in Latin America, Levrero first was a photographer, bookseller comics script writer, humorist, crossword author, creator of brain games. In his later years, he directed a literary workshop.
Levrero’s writing, structured around humour and unease, takes the form of a clean prose based on the psychological that has been characterized as “introspective realism”. His major work La novela luminosa was released posthumously. Another of his most remarkable novels was the involuntary trilogy, formed by the titles La ciudad, El lugar and París
Also, he authored an extensive body of literary work which includes journalistic writing (some of the best articles are to be found in Irrupciones I and Irrupciones II), short stories, novels and essays.
Levrero hated interviews and prologues, loved cinema, he was so interested in self-hypnosis, believed in telepathic phenomena, read about Zen, addicted to computers, loved science, hated being addressed in the “usted” form, could not abide solemnity in general, read detective novels even at breakfast.
He leído cinco de los siete volúmenes de cuentos originalmente publicados por Levrero y este es de los más flojos, sin decir con ello que no me haya gustado. Su problema radica en la irregularidad: nos hallamos ante un momento importante en la carrera del escritor uruguayo, en transición a su último y más brillante periodo, y son las páginas finales de la antología las que respiran estos nuevos aires y contrastan notablemente con el resto (del que apenas recuerdo nada, a pesar de haberlo leído hace poco). Tras un puñado de textos bastante insulsos siguen, por fin, "Confusiones cotidianas" y su extensión "Una confusión en la serie negra", que pertenecen a la etapa humorística de la parodia policial y por momentos se hacen desternillantes. Cierran el libro los "Apuntes bonaerenses", prolongados a su vez en "Diario de un canalla", dos piezas fundamentales que adelantan lo que será La novela luminosa y representan al Levrero más autobiográfico y también más sublime literariamente. Solo por estos textos el libro merece la pena, si bien es cierto que pueden encontrarse en múltiples recopilaciones. Con todo, no deja de ser un imprescindible para el seguidor del bueno de Levrero.
Este libro está compuesto por 17 relatos, de los cuales 13 me parecieron sublimes. Los otros 4, los últimos y, de hecho, los más extensos, me parecieron escritos por otro autor.
Los relatos cortos son divertidos, versátiles, originales...
Sobre un relato en particular (Precaución) escribí en el borde de la página que "el autor juega con el lector. Hace del relato una eterna nota al pie, evidenciandoo difícil que puede resultar 'ficcionar' sobre temas que quedan fuera del cerco literario". Y como puede ser una eterna nota al pie intentar explicar nuestras propias vidas, aún sin ficción.
Levrero es cómico, atrevido, altanero y revolucionario en lo que dejó escrito. Pero también un relator de lo cotidiano... Tan contidiano como las palomas.
Pasa de escribir una "Novela geométrica" a narrar "Cuentos cansados", haciendo imposible que el lector se aburra.
Sin embargo, sus últimos cuentos desenmascaran un tono un poco más ambicioso y rebuscado, innecesario a mi parecer ante su genialidad breve y disonante.
Encuentro en Levrero un lindo descubrimiento para seguir leyendo.