Los cuentos de terror me traen hermosos recuerdo de infancia. Cuando mi tío Armando empezaba sus historias de fantasmas, todas ambientadas en lima, y justo cuando entraba a una parte decisiva… se detenía y me pedía una moneda para continuar su relato. Yo me moría de miedo pero no quería quedarme con la curiosidad, así que iba corriendo a conseguir dinero para mi cuentacuentos particular.
Hoy ando en busca de nuevo material de ese tipo, historias que me dejen al menos con la sensación de que alguien me observa en la noche. Esta fue mi intención cuando decidí comprar Tenebra, un compendio de cuentos de terror escrito por compatriotas. El libro consta de 16 historias que van desde el terror convencional al gore.
Como un todo, el libro tiene una nota promedio de 3 estrellas. Sin embargo, hubo varias historias que no me gustaron para nada, algunas porque sonaban un tanto ridículas como “La de la estúpida sonrisa”, u otras porque el gore no me resulta terrorífico, sino asqueroso. Aunque debo reconocer que el cuento llamado “Disección” me gustó bastante, a pesar de que intenté leerlo en hora de almuerzo (no sigan mi ejemplo… xD).
La historia que más me gustó fue “amor filial”, pues fue la única que me creó una atmósfera de auténtico terror. Y la única que no me pareció tan predecible.
¿Recomiendo el libro? Si, puesto que los gustos en el terror son muy diversos. Yo detesto la carnicería pero otros lo aman. Pero siempre tengan en cuenta que es imposible que les agraden todos los cuentos. Mientras tanto yo seguiré en la búsqueda de historias que me hagan estremecer como antaño.