3 Estrellas. Me ha gustado bastante este libro, sobre todo la primera mitad. Me pareció un argumento ingenioso y me engancharon mucho los primeros capítulos, pero ya los últimos se desinfló bastante. Con este son cinco o seis los libros que he leído de Christina Dodd, algunos me han gustado, otros no, y otros nada, a “Escándalo nocturno” le dejo el aprobado alto.
Esta es la historia de un romance que se gestó entre los protagonistas más de diez años atrás. Jane Higgenbothem era la hija de un vizconde endeudado, que de no ser por la “caridad” de su hermana y cuñado, no habría gozado de una primera temporada en Londres para poder casarse bien. Allí conoció a Ramson Quincy, el marqués de Blackburn, él único que realmente tocó su alma sensible de artista y del que se enamor�� perdidamente. La sociedad londinense daba todo por ellos, pero Jane guardaba un secreto, el arte era su vida, era una buena pintora y una magnífica escultora, y cometió la imprudencia de crear una escultura de arcilla, donde se veía perfectamente reflejado al marqués, en un desnudo como Adonis. Jane fue objeto de un engaño y burla cuando ésta se mostró al público sin su consentimiento, y acabó con sus esperanzas de conseguir al marqués o un sitio en la sociedad.
Han pasado once años del escándalo, y Jane vive son su sobrina y de la engañosa caridad de su avaro cuñado. Éste le ha dado un ultimátum, no tolerará más si indigna y escandalosa presencia en su casa, va a casarse de nuevo y debe procurarle a su hija un buen matrimonio, pues su nueva esposa no quiere en su casa ni una hijastra ni una cuñada pobre. De modo que Jane se encuentra en una situación complicada, la van a echar de su casa y no tiene perspectivas de futuro.
Aceptando la ayuda de una amiga de su infancia, Jane, y su sobrina Adorna llegan a Londres para que Adorna disfrute de su primera temporada y encuentre un buen matrimonio. Jane está resignada a que la reconozcan y vuelva el escándalo, pero ahora sólo es una chaperona que debe velar por el bien de su sobrina. A pesar de ello, en su primer baile se encuentra con Ransom Quincy, el hombre magnífico al que no puedo olvidar.
Años después de haber amado y sido humillado por Jane Higgenbothem, Ransom se alistó en el ejército para huir de las burlas. Ha pasado años luchando en España contra Napoleón, ha luchado y sido herido en combate, y la batalla de Talavera le dejó visibles cicatrices. Ahora, licenciado del ejército, lo que le queda es unirse a la oficina de exteriores y trabajar como espía. Su superior le ha mandado una misión para inmiscuirse en la sociedad y descubrir a los traidores británicos que están pasándole información a Napoleón sobre sus actividades.
Ransom y Jane volverán a encontrarse, ambos sentirán de nuevo la chispa de atracción de antaño, pero ambos más maduros y desconfiados, sobre todo Ransom, que sospecha de las actividades de Jane, y de su trato con ciertos franceses que se pavonean en la aristocracia británica.
Esto es más o menos lo que encontramos. Una historia de amor que empezó con ellos siendo jóvenes, que terminó mal, se vuelven a encontrar y crees que puede haber cierto amor odio, aunque yo no lo he sentido. Es obvio que ambos protas se siguen atrayendo, pero ella no quiere volver a confiar, y Ransom tampoco es capaz de confiar en ella mientras sospeche que es una espía ¿Qué mejor manera de espiarla y conocer sus intenciones que pasando más tiempo con ella o incluso cortejándola?
Como dije arriba, el inicio de la historia ha estado muy bien, pero ha tenido una serie de altibajos que no me han dejado disfrutarla más de lo que debería, algunas cosas o actitudes que no he terminado de entender, otras escenas que se me han hecho algo largas. Pero a pesar de ello me ha gustado bastante esta historia y sus personajes.
Quizás en algún momento me aventure a empezar la serie “Institutrices” de esta autora, pues según estoy viendo, aunque a éste libro se le encasilla en la serie “Fairchild” parece ser una precuela de “Institutrices”.