Jaime Durán Barba y Santiago Nieto han tenido éxitos sorprendentes en toda Latinoamérica con sus provocadoras e innovadoras campañas electorales. Siempre alejados de la corrección política, en este libro analizan los cambios que se produjeron en la sociedad para entender la nueva era. Explican por qué el sistema tradicional colapsó y es necesario acercarse a la política superando los mitos, para no caer en análisis arcaicos y paradigmas obsoletos. Argumentan por qué la democracia está en plena crisis de representatividad, con ciudadanos que tienen el poder armados apenas con un teléfono, en medio de la mayor revolución tecnológica y del conocimiento de la historia. Derriban el mito de que el electorado es obediente y manipulable, falacia y prejuicio que lleva a muchos políticos tradicionales a no comprender que la opinión pública es incontrolable. Tras más de treinta años diseñando campañas de comunicación electoral y de gobierno, Durán Barba y Nieto han cambiado la forma de interpretar la relación de los ciudadanos con la política. Con mezcla de teorías de diversas ciencias contrastadas con experiencias concretas, y repleto de jugosos ejemplos recopilados en el campo de batalla durante los últimos años, La política en el siglo XXI es un libro de lectura fundamental e ineludible para comprender nuestro tiempo.
Estando en las antipodas del pensamiento de Duran Barba, tira ideas interesantes para entender la realidad. No se puede pensar la política actual y la gestión de Macri sin leer este libro.
Bueno el libro de Duran Barba y Santiago Niego ¨ La política en el S. XXI: Arte, mito o ciencia ¨.
Al chespirito ecuatoriano no le interesa la división izquierda derecha, como Fukuyama habla del fin de las ideologias, la sociedad liquida de Bauman y un electorado elemental que no le interesa la politica. ¨ Nosotros intentamos comprender la política desde los ojos de la gente. Es necesaria una ciencia política que baje de los cielos de la fe, por la leche derramada con la caída del muro de Berlín, y piense de nuevo lo público a partir de la gran revolución que se dio en el campo de lo privado ¨. El dice que trata con el mundo real, el mundo de un sinfin de estadísticas que le cuentan como a los funcionalistas norteamericanos de los añós ´30s o del ´40s los movimientos, sentimientos, pareceres del electorado. Y la caracterización que aparece de los sujetos no es fácil de asimilar para los más politizados. ¨Hay quienes creen todavía que la revolución soviética triunfará y siguen tirando piedras a la embajada norteamericana cuando encuentran a su pareja con otro amor porque suponen que esa es una nueva agresión del imperialismo ¨. El tipo de electorado del que hablan esta lejos de la politización, son sujetos que le molesta la cadena televisiva presidencial, no comprende discursos complejos, la mayoria se queda con lo gestual, lo sentimental. No leen programas políticos, a penas se interesan por conocer demasiado. Le interesa más el deporte o la telenovela que conocer un proyecto político. Lo dicen las encuestas. Así la caracterización del electorado actual va en plena oposición a lo que tradicionalmente se piensa, en ese punto acierta mucho y es quizás una imagen más realista (y triste) de lo que se acostumbra. El libro va desde el avance de la ciencia a las falacias en los argumentos y análisis políticos, desde anécdotas electorales a los youtubers, desde el metodo cientifico al sindrome de hubris, con odas a los progresos capitalistas y muchos datos de elecciones. Según la dupla escritora, la opinión pública no puede ser manipulada,hoy cualquiera puede emitir su posición y lo que trasciende nunca puede ser lo que los politicos quieren. Las redes han multiplicado las posibilidades de opinión y acceso a la información a niveles inmanejables. Al mismo tiempo que dice que no es manipulable, expresa como se articula la ingenieria comunicacional de las campañas politicas para estar en sintonía ¨ de lo que quiere la gente ¨. Un manejo interdisciplinar que va desde la psicología, la lógica, la antropología, incluyendo todo lo que pueda intervenir en la comunicación y el análisis del comportamiento humano. Su propuesta comunicacional sería: hacemos lo que dicen las encuestas que debemos hacer, lo que las encuestas dicen que debemos tener como agenda, lo que las encuestas dicen que a la gente le gusta y le interesa. Y en caso contrario, comunicamos como afectara a nuestro candidato la divergencia. Muchas encuestas, focus groups y análisis de datos. En esta neopolítica, vale lo que se mide en las encuestas, las encuestas mandan.
¨ Hasta la modernidad, la teología, la lógica, la gramática y la retórica constituyeron el núcleo de los conocimientos prestigiosos, mientras que las matemáticas y la geometría se consideraron disciplinas auxiliares. Allí está el origen del desprecio hacia las ciencias exactas que encarceló a la lógica y la política en los departamentos de filosofía y teología. En la primera mitad del siglo XX la estadística fue una de las disciplinas subversivas que difundieron los socialistas, pero ahora es parte del currículo de prácticamente todas las profesiones. La mayoría de la gente tiene dificultades para comprender la ciencia moderna porque su lenguaje es matemático y sus hallazgos suelen ser contrafácticos y contradecir la visión inocente de la realidad. La aplicación del método científico en la política —una actividad plagada de personas que creen que lo saben todo con sus intuiciones— lleva a polémicas apasionadas porque con frecuencia sus descubrimientos contrarían la falacia de autoridad, tan instalada en el mundo del poder ¨.
Jaime Duran Barba es sin dudas uno de los consultores políticos más exitosos del continente, por ello leí este libro con mucho interés. Sin embargo, el libro no estuvo a la altura de mis expectativas. La mayor parte del libro es una defensa a ultranza de la necesidad de que los candidatos contraten a consultores profesionales (para lo cual no hacían falta 370 páginas); y una descarnada crítica a las ideologías a las que considera superfluas y un estorbo para los candidatos. En algún punto llega a recomendar que los planes de gobierno sean lo más cortos y genéricos posibles para evitar críticas de periodistas y otros candidatos. Esta forma tan banal de concebir a la política explica en gran medida la cantidad de errores cometidos por el gobierno de Macri, detrás de los cuales la sombra de Duran Barba yace muy grande.
Excelente lectura acerca de la realidad política contemporánea. Gran observación de la opinión pública y mejor interpretación del método científico como herramienta de disputa electoral y construcción de poder.
Intrincado laberinto es, como lector, encontrar un solo desarrollo teórico útil entre la primera y la última página. No hay sino divulgación; frágil divulgación opinológica.
Lo cierto es que Durán Barba ha dedicado la última parte de su vida, entre artículos y libros, a la refutación de la primera parte de su vida. Durán Barba finge decirle al lector lo que en realidad se dice a sí mismo. "Qué lástima", piensa, "las ideas que tanto honraron mi juventud en el siglo XX ya no existen, ya no pueden, ya no encantan". Toda su prédica está dirigida a incomodar su narcisismo juvenil.
Una cosa es evidente. El fin del siglo pasado fue testigo del colapso de grandes optimismos políticos; desde entonces, todo parecería ocurrir con monotonía. La primacía del modelo occidental, extasiado por el republicanismo y el libre mercado, se apropia de la fe tecnocrática que cogobierna desde siempre la condición humana y, en respuesta, solo escuchamos crispaciones guturales que Durán Barba y el conjunto de expertos dan en llamar - en otros textos - "populismo", adjudicando la magrura conceptual de estos movimientos reaccionarios a los nuevos medios de amalgamamiento de las sociedades civiles (la rabia y el resentimiento potenciados vía algoritmos, redes, etc.). Durán Barba señala, con ese quiebre de siglo, el fin de la gran narrativa política (la Ideología). En realidad, esto no es más que una apariencia; ilusión sobre la que no vale la pena escribir porque los estados de confusión y desánimo duran lo que duran y los libros que sobre ellos se escribieron caducan muy temprano. La política es ante todo orientación en la acción y la acción colectiva no puede ser sino ideología.
Se podría haber resuelto con 100/150 páginas menos, pero sucede que los autores encuentran placer en repetir una y otra vez sus pseudo-hipótesis (que, para ser un libro que habla maravillas del método científico, no siempre están fundadas en datos verificables) y sus percepciones acerca de la realidad. Hay subtítulos muy bien logrados, hasta esclarecedores, pero en mi opinión no constituyen ni el 20% del total del libro. Parece algo escrito sin hilo conductor, no hay conclusiones de ningún tipo al final porque no se plantea ningún interrogante en las 350 páginas previas, todo lo que se expone se podría reducir a "El político moderno debería dejar de amarse a sí mismo y empezar a amar al consultor político que sabe lo que la gente, común y apolítica, quiere porque usa la Ciencia™" No shit Sherlock.
Algo que me dejó pensando y que es muy cierto que la política no es marketing, los candidatos no son cajas de cereal, los partidos no son marcas ni las urnas perchas de supermercados.
En tiempos de elecciones presidenciales en mi país Ecuador considero que hemos asimilado la idea de que los candidatos a dirigir un país o una ciudad deben ser normalmente personas que tienen una inteligencia y habilidades superiores a los de la media ya que normalmente votábamos por el que más promesas y regalos temporales nos daban.
Leyendo pude entender que es importante no defender una hipótesis sólo porque el grupo al que pertenecemos la cree verdadera.
Y para finalizar se vale cambiar de respuesta porque eso es evolución y cambiar de pregunta a eso se le llama revolución.
Este libro trata una serie de problemas muy claros y sin embargo prácticamente invisibles, no solo para los políticos modernos, sino para una mayoría de los ciudadanos de nuestras democracias a punto de caducar por falta de criterio y de conciencia histórica. en verdad es una lectura refrescante, y vale la pena resaltar la claridad con la que aborda muchos de los fenómenos sociales modernos característicos justamente por tener límites y causas muy difuminadas y confusas.
Must read si te vas a dedicar a la comunicación política. Si hay alguien que sabe del campo es Durán Barba y en ese sentido escribe claves estratégicas para la confección de una campaña ganadora. Ahora bien, como lector curioso me pareció muy aburrido, repetitivo y hasta escrito desde una subestimación gigante de los actores sociales. 400 hojas para hablar de cómo vota la gente, como tiene que ser un candidato y de como cambiaron los valores en la política. Mucho texto, poco contenido.
Algunas partes son súper útiles si son profesionales de la comunicación o curiosos de la política. Otras quedaron terriblemente desactualizadas a pesar de que es un libro bastante nuevo. Se lee rápido y nos permite asomarnos un poco a la mente de uno de los consultores políticos más influyentes de Latinoamérica.
La política sin deseo se vuelve gestión, fascismo, masturbación, dice Constanza Michelson. Este libro es una defensa a todo eso. Es una defensa del gobierno de Macri en Argentina, una diatriba en contra de las ideologías de izquierda del siglo XX y un manual de uso técnico de la política actual. Demasiada gravedad.
Magnífico. Esclarecedor. Permite una visión mas luminosa del rumbo futuro de la política. Yo, que nunca me interesé en politica, leí este libro con ojo escéptico y, capítulo a capítulo, fue ganándose mi respeto. Chapeau, Duran Barba.
DB hace entender al circulo rojo ese 7% de la población que es apasionada/obsesionada de la política (me incluyo), que pasa con ese 93% que simplemente tiene otros intereses. Un buen libro.
Aunque he de decir que la primera mitad la siento muy torre de marfil.
Excelente resumen sobre fracasos y aciertos en las campañas políticas en latinoamérica. Los autores son profesionales expertos en realizar estudios sociales para luego proponer buenas estrategias a los candidatos políticos.
El libro muestra el enfoque técnico que necesita la política en los últimos tiempos. Si solamente unos pocos políticos comprendieran este concepto en América Latina, seguro estaríamos mucho mejor. Considero que debe ser lectura obligada para quienes deciden dedicarse a la política.
Muy buen libro. Muy interesante leer el punto de vista de alguien que sabe mucho sobre lo que hace y lo apasiona. Me sorprendió gratamente el contenido.
Me gustó la forma en que describe a la política como ciencia , la desmitificación del pensamiento político del siglo XX y sistematización los procedimientos para hacer el trabajo político de campaña. Si algo he de reclamarle es su obsesión por sembrar al lector la idea de que el consultor político es un recurso "milagroso" para todo político.
While at times it may seem like an interesting essay on the application of the scientific method to politics, it gets lost in opinions and relies heavily on one successful case.
Una visión distinta a como se hace política en el mundo contemporáneo y como se ganan las elecciones. Según el autor, la sociedad actual se distingue por la búsqueda de respuesta concretas a sus necesidades por parte de los líderes políticos y una menor creencia en los líderes mesiánicos dueños de la verdad y dueños de todas las respuestas.
El libro documenta con muchos ejemplos como llega a estas conclusiones el autor.
Será interesante ver si esa hipótesis se sostiene en las elecciones de México en 2018 donde se enfrentan tres ofertas políticas muy distintas. Por un lado López Obrador, como el cacique de la antigüedad que con su sabiduría y buena voluntad pero sin ningún plan concreto va dar paso a un país más equitativo y sin despilfarro. Por otro lado el PRI, apelando a su experiencia de casi 80 años de gobierno en México y que se presenta como la opción previsible - a pesar de que esa previsibilidad se tiña del lado negativo de su más reciente gobierno y muchas de las páginas más oscuras del México post-revolucionario. Y por último, Ricardo Anaya del PAN que apela a la teoría de Durán Barba de un líder más cercano a la gente que propone planes concretos y admite no tener recetas mágicas.