No sabía que me podía llegar a gustar tanto la intriga policial hasta que leí Lobo hace varios años atrás. Desde entonces lo dejé enfriar porque en aquel momento lo consumí tan rápido y de tal manera que después de leerlo me pasé semanas pensando en los casos dentro del libro y en si habían o no tenido un final. Amé cada detalle, lo minuciosos que son los personajes, y el hecho de que, como yo haría en sus lugares, no descansaban hasta hallar las respuestas pertinentes a sus múltiples preguntas. Este es el primer libro que leí de este género y siento que dejó una buena imagen sobre él, abrió las puertas a este nuevo mundo para mí. Lo único que tengo en contra, es que aún hoy habiéndolo releído no termino de comprender si en realidad el caso está o no resuelto.
Sin embargo lo recomiendo. Puedes sumergirme en él de tal manera que te atrapa, te captura por completo y no puedes despegarte de él.