Keiko Takemiya (竹宮惠子), earlier known as 竹宮恵子 (note: it's the first kanji in her given name, 恵→惠) is a Japanese mangaka.
She is one of the 24-Gumi (Magnificent 49ers), the group of female manga artists that pioneered the shoujo genre. Professor of manga studies at Kyoto Seika University.
And so I've reached the last page of Keiko Takemiya's Kaze to ki no Uta - The Poem of Wind and Trees that I've read in the wonderfully-curated Italian translation published by J-Pop.
The almost legendary fame of this ten-book saga is truly well deserved. Rightly considered by many as the forefather of yaoi/BL manga, Kaze to ki no Uta brings together historical fiction, formation novels, 19th-century feuilleton and the tragic tones of operas such as La Bohème, and turns them into an emotional rollercoaster that spares no punches. Trigger warnings are many and important to keep in mind before deciding to read the story. From abuse (psychological and sexual) to bullying, from stark depictions of alcoholism, drug use and prostitution to loss and grief, this manga is not for the faint-hearted and is a product of its time. Don't read it if you expect to find in it a 21st-century sensitivity to such matters.
Should you decide to give it a go, though, you'll be rewarded with one of the most intense and heartbreaking reading experiences ever.
The plot focuses on Gilbert Cocteau and Serge Battour. Gilbert is a young aristocrat raised by his mean and abusive uncle into believing that sex, love and acceptance are one and the same. Gilbert's willingness to give away his body to anyone who craves him is one of the main aspects of the story and marks an important point in the relationship he starts creating with Serge. Coming from another aristocratic family with a stormy past, Serge seems to be the only person who looks at Gilbert and sees a lonely, scared boy rather than a little, insatiable monster.
The way these two strong-willed but tragic boys try to carve out a bit of happiness by relying on each other is heartwarming and heartbreaking in equal measures.
Gilbert often appears incapable to compromise and adapt to the new life offered by Serge. He's like a bird with a broken wing, who'd like to fly away without ever managing to do it. On the contrary, Serge is immediately willing to sacrifice everything for Gilbert and his moments of doubts and despair only contribute to make him more human and not just an empty saintly figure.
The cast of secondary characters is rich and varied. Serge and Gilbert's schoolmates provide support and violence in equal measures and the grown-up world comes across, with only a few exceptions, as incredibly willing to exploit and ravage youth and inner/outer beauty.
The flashbacks into Gilbert's childhood and Serge's family history are seamlessly inserted into the main narrative and provide a lot of background on the story and on the main character's evolution and motivations.
The famously tragic finale - but could there ever be a non-tragic one? - is so raw and still so shocking that even the last image in the manga, apparently so quiet and fulfilling, is capable of shattering the reader's coolness (or at least, it was capable of shattering this reader's coolness).
The art, just like the story, is very much a product of its time. The pages are rich and brimming with details and symbols, flights of fancy, characters turned into birds, gods and plants. Their layout is often very complex and at times, it resembles Art Nouveau's ex-libris or stained glass windows. I'm purely and simply in love with it.
It's hard to say right now if I'll ever have the courage to reread the whole story or not, but the pull towards it is certainly very strong and I'd be surprised not to find myself picking up the volumes to dive back into the world conjured up by Takemiya.
I'll probably cry again (a lot!) but it'll be worth it.
He leído los tres últimos tomos del tirón porque no quería seguir alargando el sufrimiento. La cosa se arregla un poco en estos capítulos: Gilbert parece que empieza a recuperarse de los traumas que tiene y empieza a hacer cosas como sonreir! y Serge es el responsable de eso, de eso y también de la carga que supone estar con alguien con tantos problemas. Las cosas se vuelven a complicar (como no) y la presión sobre Serge no hace más que aumentar. Hay que tener en cuenta que no son más que un par de críos de 15 años y todo por lo que tienen que pasar y soportar es demasiado. Me ha partido el corazón el momento en que Serge dice que se arrepiente y Gilbert me parte el corazón en cada viñeta.
Otra cosa que me puede es que Serge tiene "la mano muy larga". Son dos chicos, se pelean, tienen mucha presión encima. Son solo unos críos y lo que les pasa es normal que les supere, además están muy al límite, pero es algo que me cuesta ver. Desde luego no es lo mejor para Gilbert.
Ahora que la he completado puedo decir que es una muy buena serie. El título de clásico lo tiene ganado a pulso. Su manera de tratar las situaciones y relaciones es brillante. Me encanta el contraste entre las escenas cotidianas de compañeros entrando y saliendo de clase y el drama que persigue sobre todo a Gilbert.
A pesar de lo dura que es esta historia, el amor de Gilbert y Serge es arrollador, por su pureza, inocencia, determinación,... Cuesta llegar a ese punto, pero a pesar de lo triste que resulta es bonito ver un amor así.
Senza spoiler e senza dilungarmi o entrare troppo nel dettaglio: a prescindere da ogni considerazione sul genere o sulla durezza di certi temi trattati (abusi sessuali, incesto e stupri, ma le tematiche sono ampie e vanno dal bullismo al razzismo), questo manga mi ha tenuto incollato alla pagina fino all’ultimo. Una capacità di scrittura, quella del Senpai, davvero straordinaria. I disegni e l’arte dell’autrice non sono da meno, con tavole che lasciano a bocca aperta. In ultimo la confezione, J-Pop ci consegna un gioiello e reggere ogni volume è un piacere da quanto ogni aspetto sia curato: carta, sovraccoperta e copertina.
Leggetelo senza pregiudizi e lasciatevi catturare da questo capolavoro.
Destrozada. He acabado simple y llanamente destrozada con el final, aunque se veía venir porque, desgraciadamente, en una época retratada con tanto realismo, cargada de hipocresía, de vicios y prejuicios no había forma de que la cosa saliera bien.
Al mismo tiempo he quedado maravillada al descubrir una obra tan compleja en tiempos en los que crear a personajes homosexuales ya era una proeza, pero esto... esto me deja sin palabras.
La obra, de verdad, merece ser estudiada. Ahora que por fin ha acabado, recapitulemos:
Tomo 1: en las primeras páginas ya vemos una obra cargada de dramatismo y de personajes tan complejos que no estás segura de quiénes son los antagonistas. En un principio creí que Gilbert era malvado por su obsesión con "destruir" las expectativas de Serge en él de maneras tan burdas y manipuladoras. Pese a sufrir un bullying descarado y una lujuria descontrolada no actúa como alguien esperaría que lo hiciera una víctima, y esto, tomos después, descubrimos que es una lección psicológica de tomo y lomo.
Tomo 2: te das cuenta enseguida de que Gilbert es una víctima de unas circunstancias muy peculiares que ha aprendido a sobrevivir siendo usado para satisfacer a los demás. No se considera a sí mismo una víctima porque no ha conocido otra forma de vivir; a su alrededor cualquier acercamiento que no sea lujurioso le parece hipócrita y lo enfada. Serge se queda hipnotizado por su compañero de cuarto en su intento por comprenderlo y ayudarlo. Cree que Gilbert necesita disciplina, pero pronto descubrimos que su comportamiento se inicia en una infancia que ha dejado graves secuelas mentales. De hecho, tal y como actúa Gilbert a lo largo de la obra podemos decir que cumple todos los síntomas de una persona con un grave trastorno bipolar.
Entonces aparece el mayor cabrón del manga, Auguste, el pariente más cercano de Gilbert, que intenta destrozarlo psicológicamente negándose visitarlo a Lacomblade y prometiendo favores a aquellos que le hagan la vida imposible en el internado. Gilbert cree que solo Auguste lo quiere "de verdad" y se "autoinmola" cuando este le niega su presencia... hasta que Serge decide encargarse de él.
No tenemos ni idea de por qué Gilbert está obsesionado con Auguste hasta que empieza su historia con un largo y desgarrador flashback sobra la infancia de Gilbert.
Tomo 3: Todo empieza con Auguste, que es adoptado siendo muy joven. Su hermanastro empieza a violarlo junto con sus amigos (o eso se intuye por varias escenas). No contento con eso, cuando su hermanastro se casa, su mujer (la que sería su cuñada) también abusa de él y mantienen relaciones relativamente consensuales. ¿En qué desemboca esto? En el nacimiento de Gilbert, un niño ilegítimo que es abandonado nada más nacer por su madre en una jaula de oro como es la alta sociedad de Francia, sin educación, con unos sirvientes que le dan comida, una cama y ningún cariño.
¿Quién lo acaba acogiendo? Auguste, su padre biológico (cosa que no revela hasta mucho más tarde), el cual decide usar al pobre niño para desquitarse por el maltrato recibido por parte de su hermanastro y su cuñada. Cría a Gilbert envuelto en alcohol, permitiéndole hacer lo que quiera, tratándolo como a un animal (incluso lo obliga a desnudarse y a comer de un plato en el suelo en una escena muy turbia cuando apenas sabe hablar). Le da cariño ocasionalmente y se lo niega con golpes cuando el niño lo saca de quicio. Lo vuelve loco, inestable.
Y entonces aparece Bonnard, un hombre conocido por su gusto por los críos en el sentido más vomitivo. Empieza a acercarse a Gilbert, que le sigue el juego con la pícara inocencia de aquel al que le han permitido todo... y ocurre lo que temíamos: Gilbert es violado antes de los 10 años por un hombre en el que había empezado a confiar y... ¡es culpado por ello! Auguste, el desgraciado que debería haberlo protegido, lo culpa de la violación sufrida.
Y, posteriormente, Auguste empieza a violar a Gilbert (no olvidemos que es su propio hijo), el cual, confundido, destrozado, sin recibir ni un ápice de amor por sus parientes desde su infancia, empieza a creer que esas violaciones son "auténtico amor". En estos momentos Gilbert está entre los 9 y 11 años de edad.
Keiko Takemiya dibuja estas agresiones entre Auguste y Gilbert con una belleza tan descorazonadora, que resultan dolorosamente ambiguas. ¿Es amor? Claro que no, pero la necesidad de Gilbert y la "preocupación" ocasional de Auguste por él casi nos hace dudar. Por eso esta es una obra maestra, porque a veces olvidamos que algunos depredadores no llevan máscara de monstruos sedientos de sexo, si no una fina y blanca piel de cordero.
Tomo 4: Gilbert se escapa y Bonnard lo acoge. Le da de todo y trata a Gilbert con tanto cariño y amor, que a veces se nos olvida que él fue el primer hombre que lo violó. Auguste lo ha tratado tan mal que deseamos que se quede con Bonnard, que, pese a que espera recibir algunos favores sexuales, trata a Gilbert como si fuera de cristal.
La autora nos hace decidir entre dos pederastas, y de verdad llegamos a creer que una opción es mejor que otra por las brutales vivencias de Gilbert a manos de Auguste.
Un duelo y todo termina.
Auguste se deshace de Gilbert enviándolo a Lacomblade, donde es consciente de que su hijo/sobrino se acuesta con todo aquel que lo desee porque cree que es la única forma de que lo quieran. Los profesores lo hacen. Los alumnos más violentos lo hacen. Gilbert parece disfrutar e incluso los anima a ello, porque así puede sentir "amor".
Y entonces llega Serge y su vida.
Tomo 5: empieza la historia de Aslan y Pavia, los padres de Serge, y esta dura hasta el tomo 6 y principios del 7. Estos son los tomos más pesados para mí y a los que, en principio, no vi ningún sentido ni necesidad de describir.
Aslan, el padre de Serge, se enamora de Pavia, una especie de prostituta de lujo de origen gitano acogida por un viejo rico. Su amor es correspondido y ambos luchan contra el sistema de clases que los oprime. Se fugan juntos hasta Tyrol, donde viven humildemente y tienen a Serge, arropándolo en un ambiente cargado de amor en el que Aslan le enseña a tocar el piano (el mayor talento de Serge).
Debido a la tuberculosis y al ambiente tan frío de Tyrol, Aslan muere y Pavia, contagiada y también a las puertas de la muerte, decide acudir a los que serían sus suegros para pedirles que se lleven a Serge y lo eduquen como hicieron con Aslan. Un jovencísimo Serge es acogido por su amantísima abuela y sus simpáticos sirvientes, aunque también es odiado por su tía por su ascendencia gitana. Su talento con el piano no tarda en hacerse presente, y pronto, a sabiendas de que algún día será vizconde y de la abierta hostilidad de su tía hacia él, decide quitarse de en medio acudiendo a Lacomblade para educarse.
Y allí conoce a Gilbert, su perdición.
Tomo 7: ahora conocemos las diferencias entre Serge y Gilbert; uno criado en el amor de una bella familia de orígenes humildes que pasa a ser responsable de un futuro vizcondado de la alta sociedad, disciplinado por puro agradecimiento a la abuela que lo acogió tras la muerte de sus padres, amistoso y acostumbrado a los desdenes por el color de su piel. Otro nunca ha conocido el amor desinteresado de un familiar, ni la disciplina más allá de los golpes cuando precisaba consuelo. No ha conocido la humildad ni la falta de recursos, acostumbrado a ser adorado por su belleza y a ser abusado debido a ella, violado por tantas personas y de tantas formas distintas, que cree que as�� está bien, que los demás son unos hipócritas por reprimir sus instintos, que ese abuso es amor.
Es entonces cuando las cosas empiezan a cambiar, cuando Serge, a base de fuerza de voluntad, empieza a traspasar los muros de Gilbert.
Gilbert empieza a encajar en la escuela gracias a la compañía de Serge. Empieza a controlar sus apetitos sexuales, empieza a apreciarse un poco y los amigos de Serge, que también tienen una gran profundidad en la obra, también muestran cierto "interés" meticuloso por Gilbert.
Dada la obvia mejoría de Gilbert, Auguste aparece intentando comprar a Serge con oportunidades para ser un pianista profesional con toda la intención de alejarlo de su hijo/sobrino. Llega a invitarlo a su propio hogar junto a Gilbert, y al ver que este ha iniciado una relación ilídica con Serge, llega el culmen de lo despreciable: Auguste viola a Serge como aviso para que se aleje de Gilbert.
Aterrado, pero también incapaz de dejar a Gilbert atrás, le confiesa la violación y parte solo a Lacomblade creyendo que su bello amante lo odia por haber roto su fantasía con respecto a Auguste. Sin embargo, para sorpresa de todos, Serge ha roto el hechizo de este miserable hombre y Gilbert decide volver a Lacomblade en brazos de Serge.
Lo ha elegido a él. Quiere la tranquilidad y el amor que Serge le ofrece, y, por un momento, creemos que la cosa puede salir bien.
Tomo 8: Auguste no se rinde. Quiere que Gilbert sufra y, además, la fama de promiscuo de su hijo/sobrino lo precede, por lo que no es difícil convencer a algunos indeseables de Lacomblade para que amenacen a Gilbert con destrozar a Serge si no le dejan abusar de él cuando lo deseen. Gilbert se deja, lo que incita el malentendido con Serge y la desgracia de ambos. El tomo acaba cuando este último descubre que Gilbert ha permitido que abusen de él para protegerlo y se encara a los violadores para que lo dejen en paz.
Le dan la paliza de su vida.
Tomo 9: los amigos de Serge cuidan de Gilbert mientras este se recupera de la paliza. El brutal acoso no cesa en un intento desesperado porque los amantes dejen de estar juntos. Los profesores y los alumnos empiezan a asimilar su relación, y entonces llega el brutal detonante de una cadena de infortunios.
Auguste visita Lacomblade para llevarse a Gilbert a Marsella definitivamente y para siempre.
Serge no puede permitirlo, a sabiendas de que Gilbert será destrozado por Auguste. El propio Gilbert, que adoraba a Auguste hasta convertirlo en el centro de su universo, no quiere volver con él porque se ha enamorado de Serge y es consciente de la maldad de su padre (en un arranque, este confiesa su vínculo biológico y el hecho de que ha cometido incesto con su propio hijo, lo que deja a Gilbert horrorizado e incrédulo).
Desesperados, deciden fugarse juntos como hicieron Aslan y Pavia. Todos los alumnos cercanos a Serge ayudan a ello, incluso aquellos que en un principio estuvieron en contra de su relación. Finalmente, escapan y empiezan a vivir en los barrios bajos de París.
Es aquí donde se aprecia el contraste con la historia de Aslan y Pavia. Para ellos el amor lo era todo, por lo que su fuga resultó un triunfo, pero Gilbert y Serge no tardan en encontrar dificultades.
Gilbert siempre ha tenido todas las comodidades y no está acostumbrado a estar solo ni a trabajar para ganarse un sueldo. Su belleza empieza a atraer a personas indeseadas de los barrios bajos que desean abusar de él, y no tardan en conseguirlo. Por su parte, Serge trabaja tanto y tan duro, que se ve obligado a dejar a Gilbert solo durante incontables horas y las diferencias entre ellos empiezan a crecer. Gilbert, ansioso de atención y un amor constante, se siente abandonado. Serge, agotado de la dura vida de trabajo y pobreza, empieza a molestarse con ciertas actitudes de Gilbert. Además, empieza a recibir las visitas de Patricia, la hermana de Pascal, por la que siempre ha sentido gran cariño y esta, a su vez, un gran amor por él. Serge echa de menos a sus amigos y tocar el piano, cosa que su huida con Gilbert le impide tener.
Se quieren con locura, pero hay muchos problemas de por medio.
Y, por fin, el desenlace.
Gilbert ama a Serge, no me cabe duda, y Serge no puede vivir sin él, pero el cansancio del duro trabajo, la inanición y las discusiones con Gilbert por dejarlo constantemente solo para trabajar empiezan a hacer mella en su relación.
Pascal, que visita a Serge para ayudarlo, le dice las verdades a la cara: Gilbert es una carga muy pesada que acabará arrastrando a los dos a las profundidades del Averno. Por mucho que Serge lo intente no podrá hacerlo feliz.
Y aquí es donde hay dos oportunidades maravillosas para ser felices, dos oportunidades demasiado idílicas para la autora. Bonnard, que vuelve a aparecer, acoge a Gilbert y a Serge y les ofrece dinero (de verdad intenta ayudar), pero Serge, orgulloso, se niega a aceptar su ofrecimiento y huye dejando a Gilbert con él para que sea feliz con una vida repleta de opulencia.
Pero Gilbert ama a Serge, así que huye tras él y vuelven a su maltrecho rincón de los barrios bajos.
Primera oportunidad fallida.
En cierto momento, a Serge se le presenta la oportunidad de hacerse cargo del vizcondado que heredará a los 18, por lo que podría volver a su mansión con Gilbert de la mano y vivir ambos en la opulencia pese a las malas miradas de la gente.
Segunda oportunidad fallida, pues debido al abandono de Serge y a la malicia de un capo traficante de opio que se ha encaprichado de Gilbert, este es pillado desprevenido y empieza a recibir constantes dosis de droga hasta volverse adicto. Suplicante por una nueva dosis, se arrastra hasta los rincones más bajos del ser humano, donde es obligado a prostituirse a cambio de más droga.
Cuando Serge se da cuenta de la drogadicción de Gilbert ya es demasiado tarde. Este solo puede pensar en drogas y en alcohol para olvidar su horrible vida y huye en cuanto oye a Pascal aconsejarle a Serge que lo lleve a una clínica de desintoxicación. Escapando, incapaz de pensar por su necesidad de otra dosis, envuelto en alucinaciones, Gilbert es atropellado por un carruaje.
Muere solo y lejos de casa.
El trágico desenlance tiene lugar de la manera más dramática posible, sin un poco de consuelo para un chico del que han abusado sin parar desde su más tierna edad, el cual se ha limitado a sobrevivir como buenamente podía buscando un amor constante que nunca pudo satisfacerse.
Serge se traumatiza. Cree que él es el causante de la muerte de Gilbert por haberlo alejado de Lacomblade. Cree que lo mejor habría sido dejarlo para que Auguste lo acogiera de nuevo. Cree que le ha hecho vivir un infierno con un amor que no tenía posibilidades desde el principio.
Pero Serge es fuerte y encuentra la cura en el piano, donde compone La Balada del Viento y los Árboles, una pieza cargada de la pasión del primer amor de juventud, la efusividad y el delirio que le hizo sentir Gilbert durante su romance.
Una maravilla de obra, un clásico en una edición bellísima que nadie debería dejar escapar. Una historia que deja con los pantalones bajados a la mayoría de BL que podemos ver hoy en día.
Un drama que, definitivamente, ningún lector olvidará.
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La balada del Viento y los árboles pasa a ser una obra maestra que siempre estará en mi corazón. Muchas emociones en casi dos años que se han arremolinado en este último tomo que cierra está historia de amor y pasiones de forma magistral que te arranca un pedazo de corazón.
Más que merecido el decir que es un clásico del manga.
Molto toccante quest'ultimo volume. Rispetto ai precedenti ho un po' faticato a leggerlo, perché letteralmente mi ha fatto piangere... Alcune situazioni (ahimè) non le mando giù facilmente. Inoltre il capitolo extra (La colomba della felicità) è stata davvero una piacevole sorpresa. Il finale poi è molto tenero.
Ja m'esperava que acabaria així, però m'ha deixat destrossada igualment. El que ha aconseguit la Keiko Takemiya en deu volums no ho havia vist mai, en Sergé i el Gilbert em faran mal tota la vida.
Catarsis emocional pensé que no iba a llorar la segunda vez que lo leía pero me equivoqué siempre me da en el lugar más doloroso mi corazón siempre se quiebra en mil pedazos cada vez que leo este último volumen 💔💔💔