Los cuentos de esta colección pasan por portales temporales, por la entomología y la taxonomía de artrópodos fantásticos, por los universos del porno, por las conspiraciones infraterrenales y por la especulación en torno a una ucronía: la historia cultural mexicana visitada por viajeros del tiempo. […] Están pobladas por víctimas, estrellas de porno (Rex Porneau, un apenas disimulado Max Hardcore), demonios, arañas psicotrópicas, Frida Kahlo y otros monstruos; pero, sobre todo, destacan los poetas subversivos que sueñan con cambiar el mundo con palabras, lanzar una revolución de versos incandescentes capaces de demoler el orden que han impuesto las hormigas de la burocracia, la disciplina y la represión.
No se escribe con un programa, se escribe por impulso y supervivencia, por una especie de hambre de inventar y compartir, por comunión más que por comunicación. Pienso en todo esto al terminar de leer Versos de una hora, de Rodolfo JM, una antología de relatos marcados por el ánimo de la ciencia ficción y por un impetuoso deleite literario que va de las citas y la celebración del género a un deleite personal por el choque entre información y delirio, entre certezas científicas y divagación lúdica. —Naief Yehya
«Hay quien afirma que la juventud es un filtro, un proceso darwiniano al que solo sobreviven los más fuertes, aquellos que han demostrado su capacidad para converstirse en hombres. Yo prefiero pensar que a todos nos toca pasar una temporada en el infierno, y que todos somos vulnerables al abismo». Rodolfo JM
Muy buenas historias, cada una diferente pero no desviándose muchas del mensaje. Ver cuál es el mensaje depende de si decides o no entrar a esta lectura.
Rodolfo JM explora con una facilidad que a veces es pasmosa, diferentes posibilidades en un México imaginario, donde lo fantástico se conjuga con esa realidad aparente para desconcertar al lector, y hacerlo querer indagar más y más en ese escenario lleno de sorpresas.
La verdad es que no sabría como clasificar esta obra, pero no es necesaria ninguna clasificación para disfrutarla. Una vez que capta tu atención (y eso pasa desde el primer relato), la intriga que te provoca hace que no sea sencillo dejar la lectura de lado, y cuando terminas, tú también estás bien dispuesto a ver realidades que en realidad nunca han estado ahí.
Cuentos cortos de ciencia ficción y de cosas extrañas. Es una buena forma de regresar a la ciencia ficción, con un enfoque mexicano, con personajes y lugares conocidos. Claro, con sus obvios homenajes a 1984, que van bien sin cambiar el rumbo de los cuentos. Mi favorito la historia de los palpígrados.
No está mal, pero ningún cuento me atrapó especialmente, me agrada su mezcla de cf con acontecimientos de la historia de México, sin que llegue a ser esto demasiado particular, pues ya se han visto bastantes cuentos así. Lo compré porque la ilustración de la portada la hizo un amigo y quedé satisfecho con la lectura.
Creo que es un excelente libro de cuentos, que no necesita de giros en la trama (frecuentemente forzados) ni cuentos estelares para demostrar su calidad. En general, un rato agradable de lectura.
Son unos cuentos muy divertidos y entretenidos. Jamás pensé encontrarme con Dolores del Río, Gregor Samsa y un pene con cerebro en un solo libro, pero qué risa.