"A veces, cuando el mundo se torna demasiado tangible, extremadamente real, nos hace mucho bien pensar un rato en Ometepe. Tener la certeza -aunque sea onírica- de que existe un lugar en el que, en este preciso momento, un duende se pasea campante. Y donde los vecinos no corren espantados, sino que lo saludan al pasar".
Las historietas que conforman Ometepe están ambientadas en la imponente isla del mismo nombre y, en su mayoría, basadas en leyendas o relatos populares locales de esta zona de Nicaragua. Historias que se van entrelazando con pequeños juegos de referencia entre sí, y que en conjunto representan el punto más alto al que ha llegado el noveno arte al redescubrir y reinterpretar el realismo mágico.
Lo había leído de prestado hace años y aprovecho ahora la preciosa edición de Comic.Ar para releerlo en tiempo y forma, con calma como merece esta obra. Ometepe es una isla "ubicada en el gran lago Nicaragua, en el sudoeste del país homónimo. Es conocida por sus volcanes gemelos. El Concepción es un volcán activo en el norte de la isla" (según nos informa wikipedia) pero en manos de Saracino y de Isusi es mucho, mucho más. Es un territorio especialmente preparado para que el escritor argentino haga lo que mejor sabe, esto es, jugar a la historieta de realismo mágico -ese subgénero que han sabido transitar con suerte dispar mucho autor latinoamericano (Amado, García Márquez, Vargas Llosa, con mucha menos fortuna Galeano, etc.) pero que en historieta es bastante más escasa su proliferación (acaso si recuerdo solamente una que puede ser incluída sin dudar y esta es Cosecha Verde de Trillo y Mandrafina- donde la poesía, el amor y la maravilla se dan la mano -a veces de manera soterrada, a veces con una cachetada- con el humor zafio, la decepción, el humor negro e, incluso, el horror. En Ometepe te puede pasar cualquier cosa, parece advertir Saracino y construye este universo a partir de relatos breves, en apariencia autoconclusivos, pero que formarán entre todos un (acaso demasiado breve) relato completo. Y cada una de estas historias se potencian terriblemente de la mano del dibujante español de Isusi, dueño de una línea clara, dinámica, hermosa de mirar durante un larguísimo rato. Ometepe ha fascinado al mundo durante años por su forma, su clima, sus tradiciones y su historia (como bien recuerda el prólogo, atrapó incluso hasta a Mark Twain) y otro tanto hace con estos autores, para gran beneficio de nosotros los lectores, que recibimos a cambio este puñado de hermosas historias de un mundo al que sólo queda desear alguna vez volver. Sin duda uno de los mejores tres libros de Saracino (dicho esto estando a decenas de haberlos leído todos, acto que es imposible dado que este hombre escribe como si no hubiera mañana) junto con Corina y El Pistolero y la maravillosa antología que adapta a Horacio Quiroga en Cuentos de amor, locura y muerte.
Una belleza de lugar y los recuerdos que me trae, y una belleza el arte de este libro: narración, texto e ilustración muy bien conectados. Muy buen trabajo!!
Historias (y enfoques) interesantes y dibujos (y colores) muy pero muy bonitos. Junto con "Historias del olvido" esto es lo más sandmanesco que les haya leído a Saracino y De Isusi. Quizás no me convenció del todo el planteo de alguna historia, el final de otra y la amarguísima tapa; pero si tenemos en cuenta que a El Héroe 2 le puse cuatro estrellitas y este libro lo disfruté más, dejarlo en tres estrellitas sería amarretear demasiado.
Imprescindible recopilatorio de historias cortos para los fans de Saracino, de Isusi, o simplemente de las buenas historietas. Incluye: · No recogerás nada de lo que se te ofrezca en el Charco Verde · Flores en el vientre · La sin pechos · La historia de Ometepe · Dragones verdes · ¡Fiesta en Sinacapa!
Edición argentina de Ometepe, publicada anteriormente en España. Incluye una intro de los autores y un mapa de la isla epónima. Al igual que aquella, esta incluye los relatos: No recogerás nada de lo que se te ofrezca en el Charco Verde, Flores en el vientre, La sin pechos, La historia de Ometepe, Dragones verdes y ¡Fiesta en Sinacapa!
Que bonita experiencia de lectura, me lleve la sorpresa cuando leí el nombre de la isla Ometepe mientras visitaba por primera vez la biblioteca Vasconcelos de CDMX y quise leerlo ya que soy de Rivas, muy bonitas historias que no conocía de mi tierra y divertidas también, las ilustraciones muy lindas, me hizo el día.