Este libro habla de la lucha corajuda y los logros de seis mujeres que no aceptaron la exclusión social, se tomaron la palabra y trabajaron en lo que quisieron y como quisieron. Unas valientes que protagonizaron sucesos muy importantes y a pesar de merecer un lugar destacado en las páginas de la historia de Colombia, su importancia fue minimizada o simplemente ignorada por los hombres que las escribieron. Hoy, por fortuna, sus nombres han comenzado a ocupar el sitio que la historia les quedó debiendo, gracias, entre otras cosas, a obras como esta, en la que Myriam Bautista se mete en su piel para contar sus vidas, después de meses de búsquedas documentales y entrevistas a sus familiares y a quienes han estudiado a profundidad su vida y su obra.
Seguramente este libro nació para aprovechar la ola feminista que se está tomando el país (y el mundo entero), y para arrastrar algo de la estela que está dejando "Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes". Sea como sea que haya nacido este proyecto, agradezco habérmelo encontrado.
Myriam Bautista González recopila seis historias en las cuales nos encontramos con mujeres que de una u otra manera fueron rebeldes y generaron cambios en la sociedad y en la forma como esta las veía a ellas, no como individuos, sino como género.
Las páginas del libro son un paseo por la vida de cada una, por su cotidianidad, por sus tropiezos, por sus aciertos, por los instantes en que la historia quiso borrarlas del horizonte, y por el legado que han dejado en el mundo.
Débora Arango y Cecilia Cardinal de Martín se han ganado mi admiración para toda la vida. Ahora conozco un poco más de la mujer que veo a diario en los billetes de 2.000 pesos en mi país.
Como colombiana de 20 años del siglo XXI, he evidenciado que tengo oportunidades y posibilidades que muchas de mis antepasadas no pudieron ni soñar, especialmente tengo una perspectiva sobre mi vida y sobre el mundo que contrastará con muchas de ellas. Pese a esto, sufro de un "pesar" que es común a muchas mujeres de mi generación: la falta de representación. No es una falta de representación basada completamente en la inexistencia de mujeres ilustres de las cuales me puedo guiar; es un vacío por parte de la historia misma que ha dejado de lado los aportes de tantas mujeres brillantes, vacío importante que afecta, crean o no, el desarrollo del intelecto y las aspiraciones de muchísimas mujeres. Si no hay representación, si no hay ese empujón que te demuestre que alguien antes que tú pudo, es muy difícil emprender cualquier camino. Es por esto que este libro es una joya, un tesoro y un gran trabajo investigativo, a pesar de una pequeña exageración que tuvo su autora respecto a los adjetivos (error que cometemos muchas mujeres al hablar sobre nuestros modelos a seguir femeninos). Recomiendo leerlo, aún si no eres fan de las biografías, porque te vas a encontrar con unas historias maravillosas y curiosas difíciles de creer, pero al mismo tiempo completamente colombianas.
Como lo dice Myriam Bautista en la introducción de este magnífico libro estos perfiles fueron escritos contra el olvido, contra la arbitrariedad y contra quienes siguen pensando que las mujeres brillamos gracias al hálito de luz que nos ceden los hombres. Se sintió bien bonito conocer la historia de mujeres que dedicaron sus vidas a exaltar la berraquera y el coraje de las mujeres colombianas en distintos ámbitos. Infinitas gracias a ellas por preparar el camino de las que estamos aquí y ahora defendiendo el derecho a ser en un país machista como este, gracias a Myriam por exaltarlas y permitirnos conocer sus historias.