La ansiedad está presente en la mayoría de las personas con autismo a niveles altamente paralizadores y que precisa de una atención urgente tanto a nivel clínico como investigador. Este libro combina los datos aportados por la investigación cuantitativa con un enfoque cualitativo, dando voz a las personas con autismo que padecen ansiedad y que son quienes tienen la autoridad final para describir su experiencia. Este texto será de inestimable valor para los clínicos, investigadores, familias, estudiantes y personas con autismo.
Es un libro de 2015 donde se habla del término CEA, se combina datos aportados de la propia investigación de la autora con vivencias (autorizadas) de uno de sus pacientes. Muy recomendado tanto para las personas autistas, familiares y profesionales porque explica las características del autismo, la ansiedad en nosotres, las crisis y cómo gestionarlas. Además cuenta con un capítulo entero de estrategias que podríamos utilizar.
Este libro me ha sentado como un abrazo porque aunque a nivel de emociones no me identifico con su paciente, con todo lo demás sí. Explica todo de forma sencilla y clara, aprendes a diferenciar las características de TOC y autismo (muchas veces confundidas) y a entender y “tratar” las crisis.
Decidí leer este libro porque comencé con El trauma complejo en el autismo, de la misma autora, y vi que este libro venía antes. Tengo que decir que está bastante anticuado, ya que hay que tener cuenta de que fue publicado por primera vez en el 2013. Algo que me agradó, a pesar de ser un libro escrito hace 12 años, es que utiliza CEA en lugar de TEA, pero sí que utiliza persona con autismo en lugar de autista. Eso no me ha gustado, pero es un producto de su tiempo.
Ha tenido partes muy interesantes, aunque la parte de las entrevistas me ha parecido reduccionista, ya que solamente se entrevista a una persona, Leonardo. Hoy en día sabemos que si conocemos a una persona autista significa que conocemos a una persona autista. Somos todos diferentes y es imposible englobarnos dentro del mismo saco. Me he podido ver reflejada en algunas de las experiencias de Leonardo, pero no en muchísimas otras. Debido a esto se hacen generalizaciones erróneas, como que todos los autistas visualizamos a la perfección o que tenemos prosopagnosia.
En cierto modo, en ocasiones, me ha parecido que ha patologizado al autismo y esto me ha hecho la lectura algo ardua. El autismo no es una enfermedad, es simplemente una diferencia del neurodesarrollo.
Otra cosa que me ha rechinado es la mención de Autism Speaks como fuente bibliográfica. Ya sabemos que Autism Speaks ha hecho más mal que bien defendiendo técnicas como el ABA.
A estas alturas de la vida, no sé si recomendaría este libro dada su antigüedad, y todo lo que se a avanzado en términos de neurodiversidad en los últimos tiempos. Tiene algunas partes útiles, pero no lo salvaría yo en su totalidad.