¿Y si se hubiera negado a trabajar un viernes por la tarde? ¿Y si nunca hubiera pisado esa casa de pasillos helados? ¿Y si no se hubiera dejado llevar por la curiosidad? ¿Qué habría ocurrido si hubiese obedecido y no hubiera abierto la puerta del dormitorio? No puede ser tan terrible, ¿no? La señora Agramonte es una anciana postrada en una silla de ruedas. No puede ser tan terrible, ¿verdad? ¿Verdad?
Me ha gustado mucho. Me ha causado desasosiego y pavor, al igual que me dan las casas de ancianas con sus vírgenes, crucifijos y tapetes de ganchillo. Lo mejor es el arranque y el que yo considero el clímax. Antes de anular la voluntad de la protagonista. Es predecible, pero a un nivel en el que estaba tan metida en la ambientación que en mi cabeza solo pensaba: "no, no, no, stahp, no, no NOOOOO". Muy conseguido el inicio. Luego la novela va decayendo. Supongo que debido un poco a la pasividad de la protagonista. No es que vaya a mal, sino que va bajando la tensión, empiezan las preguntas..
Con lo que tengo un problema con el final. Si es que se le puede llamar así. Me he quedado como a medias.
La ambientación es fabulosa, la autora crea "sombras" que entreteje alrededor de la historia, en cuatro paredes y con escasos personajes es capaz de relatarnos esta historia que nos pondrá los pelos de punta. Me ha gustado mucho pero quizás hubiese esperado otro tipo de final, más elaborado o más cerrado. Aún así .. Chapeau!!
Una historia de terror muy bien contada. El ritmo y la extensión de la novela no dejan que te aburras (casi me ha dejado con ganas de profundizar más en los secretos que rodean a la familia Agramonte), y su atmósfera es claustrofóbica. Me ha encantado.
Hoy os vengo a reseñar esta obra en colaboración con la editorial Cerbero a los que tengo que dar las gracias por el ejemplar.
Agramonte es una obra corta de terror, ideal para leer en cualquier momento y en cualquier lugar. La escritura de la autora es muy buena, me ha encantado.
En esta historia nos encontramos con Elena que un viernes por la tarde tiene que hacer acto de presencia en la casa de la señora Agramonte por motivos de trabajo. A ella no le hace mucho gracia el tener que ir fuera de su horario laboral pero para no malhumorar a su jefa va sin rechistar. Es allí cuando todo empieza a ocurrir y dónde se desarrolla toda la trama.
Un libro original que engancha, tanto que debido a eso y a su brevedad te lo devoras en un día y es tanta la intriga que deja el final que desde aquí hago un llamamiento a la autora para que se plante hacer una segunda parte, la necesito jaja...necesito saber que es lo que pasa con estos personajes tan peculiares que nos ha presentado.
Ya que no puedo contaros mucho sin hacer spoiler, en resumen os digo que es una historia que merece mucho la pena, si sois amantes de este género como yo no os dejará indiferentes.
Por último comentaros que las ediciones en papel de Cerbero son increíbles, son libros de un tamaño pequeño, ideales para llevar y leer como dije al principio en cualquier sitio y que ocupan poco espacio en nuestras estanterías, ya que es un tamaño más pequeño que la de una edición de bolsillo tradicional.
Podréis encontraros en su catálogo colecciones de todo tipo, Agramonte es la cuarta entrega independiente de su serie Tíndalos.
Terror clásico. Eso es lo que nos presenta Agramonte. Con apenas tres personajes y un escenario, este bolsilibro desarrolla la historia de una mujer que se ve envuelta en una pesadilla simplemente por ir a trabajar. Quizá sea un poco predecible en ciertos puntos (qué pasa, por qué...). Pero no creo que sea algo que le quite encanto a la propia historia.
Su autora ha optado por generar tensión a partir de la ambientación y la situación de la protagonista. Elena se muestra desde el principio como alguien que no tiene poder de decisión, que tiene que hacer cosas que otros le ordenan. Primero su jefa, luego la señora Agramonte, y finalmente el hijo de esta. Esto transmite al lector una sensación de impotencia y de agobio de la que es muy complicado sustraerse. Y es verdad que tal vez la temática no sea la más novedosa del mundo, que ya hayamos visto muchas veces antes el escalofriante contacto con una casa donde viven una anciana desequilibrada y su hijo psicópata y agresivo —de esto tiene mucha culpa Psicosis—, pero Yolanda Camacho prefiere centrarse en la claustrofobia, el encierro, lo surrealista de la situación, el futuro incierto. Crítica completa: http://www.libros-prohibidos.com/yola...
Agramonte consigue que desde las primeras páginas conectes con la protagonista, y con su historia. Particularmente trabajo en una administración de fincas y me divirtió especialmente la base de cómo Elena acaba en la casa. Sobre el final : Tengo la sensación de que el final es algo descafeinado tal vez lo que esperaba, pero quizás es más aterrador el no saber qué pasará con los tres personajes en realidad.
No me ha terminado de convencer demasiado la manera de rematar la historia, pero el proceso hasta llegar a ese final me ha parecido muy interesante. Otro nombre que se cuela en mi lista de autoras a las que seguir la pista.
Posiblemente estemos ante uno de mis libros favoritos de la editorial. Yo ya había leído a la autora anteriormente y sabía que al reencontrarme con ella y sus palabras iba a tener el efecto deseado. Pero lo que no sabía, es que me sorprendería aún más y que este me gustaría por partida doble. Sin duda alguna, quiero tener a Yolanda en mi radar para próximas entregas.
Se trata de una novela que aunque es muy corta, se te mete en lo más profundo. Y pongo una mano en el fuego si digo que seguramente me acuerde de ella y de los escalofríos que me causó durante todas sus páginas. Los personajes son tan peculiares, tan grotescos que son como un veneno. Sabes que si los bebes te harán daño, pero no puedes parar hasta que llega el final.
Es lo que he sentido al leer una obra tan interesante. Se lee de una sentada, porque no concibo la idea de pararla o dejarla de lado. Una vez que ya la has comenzado, te la tienes que terminar. Sabes que no eres el protagonista, pero puedes percibir el miedo de Elena en todo momento. Literalmente te dan ganas de gritarle que no ponga un pie en esa casa jamás. Pero ya será demasiado tarde, siempre lo es.
¿Alguna vez habéis presentado claustrofobia? Si la respuesta es sí, en este libro vais a sentir más. Si es que no, la vais a comenzar a sentir. La autora ha hecho muy bien trabajo a la hora de escenificar el estrés y la sensación de encierro que tiene nuestra protagonista. Nunca una historia que parecía tan sencilla de primeras, ha podido causar tantas cosas juntas.
Me ha merecido totalmente la pena. Una forma de terror que hacía tiempo que no tenía entre mis manos y que he disfrutado como el que más. Si buscáis algo corto, terrorífico, angustiante, lleno de sensaciones malignas y miedo, no os lo penséis más.
Mi última lectura de vacaciones ha caído para un género que nunca jamás había leído. Lo he llevado bien porque la pluma de Yolanda es suave, tibia y maneja bien al lector en esa sencillez.
Más bien que terror, diría que causa claustrofobia. Pero sí, tiene algo de grotescamente terrible lo que se cuenta. Sobre todo al hacerlo casi como si fuera algo muy cotidiano. La autora tiene unos cimientos que me han gustado y su lectura me ha mantenido la mar de entretenida.
No obstante, se vuelve a repetir la sensación con esta novelette que con las anteriores que he leído: es una historia con un final que necesitaría algo más.
En un ambiente opresivo, sentimos el terror que emana de Elena como si fuese propio... Una historia corta pero que te hacer desear no haber entrado en la casa...
Entretenido e interesante planteamiento con ambientación muy lograda, aunque se queda en eso, en un planteamiento que podría haber dado para una novela con un recorrido más largo y redondo.
Evito el terror porque me da miedo, pero debería leerlo más. La gestión de la tensión en las historias de este género siempre mola, además de lo cotidiano como elemento de mal rollo y el uso de los sentimientos viscerales suele ser genial. Esto pasa en la primera mitad de 'Agramonte'. Lo disfruté precisamente por eso: se disfraza de típica una tarde y se le añade un montón del tensión (al estilo típico de "noooo, no vayas ahí" pero que aún así atrapa muchísimo).
Me parece una pena que hacia la segunda mitad y el final se haya deshinchado. No sé si es porque se vuelve predecible (pero realmente no me habría molestado) o que la tensión cae demasiado, porque la pasividad de la protagonista se come todo lo demás. Aparte, el final me parece que queda a medias, como si le faltara la otra mitad a la historia, y eso me ha dejado un saborcillo amargo. No obstante, me quedo con que la primera mitad me ha molado un montón.
Relatazo bien construido, bien llevado y que genera un atmósfera opresiva maravillosa. Me ha gustado muchísimo cómo ha reavivado el mito clásico y le ha dado un toque muy contemporáneo, realista y aterrador. Me encanta cómo está contado, el tempo que utiliza y su final abierto. Para mí es una obra redonda. No le doy cinco estrellas porque esas me las reservo para obras trascendentales, pero esta ronda más el 4,5 que el 4. Una historia que merece mucho la pena y que me ha dejado con ganas de leer mucho más de la autora.
Es más bien un 3,5, porque aunque la novela me ha parecido notable, es bastante predecible en muchos aspectos. Una pena porque el arranque y la primera mitad de la historia me estaban gustando mucho.
Me leí Agramonte prácticamente del tirón y la verdad es que me ha ENCANTADO.
Aunque ciertas cosas eran bastante previsibles y se veían venir (yo al menos vi bastante clara la verdadera naturaleza de la señora Agramonte y su hijo y las intenciones de la señora con la protagonista), la virtud de Agramonte no es la sorpresa, sino la capacidad de envolverte en una atmósfera absolutamente asfixiante y amenazadora con solo un pasillo y cuatro habitaciones. En ese sentido, a mí me ha devorado completamente y me obligaba a seguir leyendo para saber qué pasaba a continuación.
Si tengo que ponerle una pega al libro, y sé que aquí es una opinión totalmente subjetiva, es el final. Para mí, la novela es una escalada constante de tensión que no tiene clímax: cuando llegué a la última página me quedé mirando la contraportada del libro pensando "¿y mi resolución?". Acabo la novela en el punto en el que sé en qué se ha metido la protagonista, pero no sé qué pasa en realidad, no sé cuál es la resolución: ¿se rinde al destino que ha elegido la señora Agramonte para ella? ¿El hijo acepta? ¿La pelirroja no supone un problema? ¿No llevará la presencia de la protagonista a que exploten por fin las tensiones que no dejan de aumentar en esa familia? Yo querría saber más, mucho más, de lo que pasa después del final. Y por eso sé que he leído una buena novela: porque la única crítica que puedo hacerle es que me ha dejado con ganas de más.
Una novela absolutamente recomendable. Me ha dejado con muchas ganas de leer más cosas de Yolanda Camacho :)
En 'Agramonte', nos encontramos con una historia de terror de corte más clásico y que entra en contraste con las anteriores pertenecientes a la colección Tíndalos de Cerbero, 'Ciudad tumba' y 'Última noche en el páramo', enfocadas ambas desde el 'animus iocandi'. En la novela breve de Yolanda Camacho, nos encontramos con una figura bastante escalofriante (la señora Adelaida Agramonte), que entra en contraposición (por varios motivos) con Elena, la protagonista. Saber construir ese contraste, dotar a la obra de cierto toque de terror psicológico y el ritmo que Yolanda mantiene durante toda la obra (que pasa en un suspiro) son los puntos fuertes de 'Agramonte'.
Reconozco que me ha mantenido pegado al libro desde el primer momento, a pesar de algunos lugares comunes. Ni que decir tiene que hay un aire Jackson, como indica la autora con la cita que abre la narración. El ritmo es magnífico, el suspense está creado de una manera magistral, las conversaciones, los personajes... hasta el final. Pero el final... ay, el final te deja con la sensación de cierre apresurado antes que de apertura misteriosa. Ojalá la autora replantease la historia y tuviésemos Agramonte II... eso sería un auténtico regalo. Sobre todo....
******* OJO SPOILER *******
Porque nos hemos quedado con las ganas de saber qué opina la empresa de Elena de todo esto...
Mis aplausos a esta novela. Yolanda consigue crear un terror sutil, un horror que se entreteje con la cotidianidad y la dulce y amenazante presencia de una señora entrañable en una silla de ruedas. Me ha fascinado cómo se puede convertir en terrorífico alguien que en ningún momento tiene una actitud amenazante ni cruel. Porque justo así es la señora Agramonte: una vieja entrañable con un oscuro secreto que la protagonista, por cotilla, no es capaz de ignorar.
Alguien lo ha definido por aquí como claustrofóbico. Sí, esa justo la palabra. Claustrofóbico. Te deja mal cuerpo porque te da la sensación de que estás metido en una habitación cerrada, sin puertas ni ventanas.
Se lee en un suspiro y se pasa mal. Se recomienda leer de noche y con poca luz. Muy recomendado para los que gusten de la literatura de terror pero que no de (muchas) pesadillas.
En los lugares más simples y con las acciones más mundanas uno puede quedar atrapado en una pesadilla, la historia de Elena es un claro ejemplo, solo salía a hacer su trabajo .... lo más normal del mundo, y sino hubiese sido por su curiosidad a lo mejor habría vuelto a casa sin novedad. Una historia sencilla muy bien narrada.
La primera parte me ha encantado, me he sumergido mucho en la historia. A partir de la mitad, todo lo que estaba sintiendo, el terror y malestar, ha desaparecido. Siento que al final le ha faltado algo. Entiendo lo que trataba de hacer, pero no me ha hecho sentir como pretendía.
Tenemos aquí una enésima pequeña revisión y actualización del género. El mito vampírico desde un punto de vista no Renfieldiano, por decirlo de algún modo. Y es que espero no dar muchas pistas para que los que no lo hayan leido se pongan a ello, y los que si, imaginen que quiero decir.
Se me ha hecho corto, en el sentido de que algunos pasajes requeririan de más tiempo en el desarrollo de la acción. Probablemente, la tijera de la autora acomodó la longitud del relato al formato, pero algún trasquilón dió.
Aunque curiosamente es algo que suelo detectar en la literatura contemporánea de género cifi, terror y similares. Quizá el mundo de rrss e inmediatez en el que vivimos hoy cause cierta aceleración en todos los relatos, cuyos autores deberian dejarse (y dejarnos, a los lectores) deleitar por escenas más pausadas y detallistas, sin caer en el exceso, por supuesto.
Son pequeños detalles, como ir a llamar a un timbre y seguidamente estar subiendo por el interior del edificio, quedándonos sin saber si se llamó, si alguien contestó o abrió, o como pasó el llamante al interior antes de comenzar su ascensión. Nimiedades tal vez, pero que a mi me rompen el ritmo de lectura. Y lo señalo aquí, pero no especialmente por esta obra, sino porque llevo varias lecturas en los últimos meses en que me encuentro insistente e inevitablemente con estos detalles.
Señalado aquello, sigo; este pequeño relato es un buen y suave cambio de registro. Vengo de leer mucha cifi, y me apetecía darle un tiento a lo que me ocupó más horas de lectura, hace años. Y con obras como esta, resulta bastante agradable retomar este género horroroso (de horror/terror). Que la impresión de la primera edición venga a coincidir con el aniversario natal de Le Fanu, remata la faena con una sonrisa. Te echábamos de menos, Mircalla. Con Agramonte, hemos vuelto a acercarnos.
Agramonte ha sido uno de los títulos de la editorial que más me ha sorprendido.
Una historia que me ha mantenido en tensión desde las primeras páginas. Una trama que te mantiene pegado al libro, bien narrada y con una duda detrás de otra. Toda la historia me ha encantado a excepción del final. Este me ha parecido apresurado, con intención de cerrar la historia sin más. No se si sería por no alargar el texto, pero a mí me ha dejado un mal sabor de boca. Ojo, no digo que sea malo, solo que no te lo esperas y no pega con el resto de trama tan bien llevada.
Aún así, es obligatorio tenerlo si te gustan las historias de tensión o terror.
Buena historia de terror, muy bien contada, claustrofobica, oscura. Con personajes interesantes y muy bien perfilados. Solo tiene una pega que hace que sean 3,5 estrellas en lugar de 4 o incluso 4,5, no tiene un cierre como tal, te deja con ganas de mas, si la autora sacara segunda parte, la nota aumentaria.
Este ha sido mi primer Cerbero y todo lo que puedo decir es que me ha parecido brillante, sin fisuras. Sin ser yo una fan acérrima de la editorial, ahora confío un poquito más en ellos.
Muy buena premisa, buen suspense en su desarrollo y un final que encuentra una tercera vía entre las dos que serían más típicas y que a un servidor le pilló desprevenido. La guinda la pone su puntito de crítica social.