El relato de un experimento que quedará para la historia, tanto si tiene éxito como si fracasa.
Desde que José Mujica recorrió cuarteles para ver dónde podía plantar marihuana hasta que el cannabis echó raíces en un predio estatal pasaron más de tres años y una elección. La venta de la droga en farmacias completa un sistema único que rompe con décadas de prohibición y le disputa al narcotráfico uno de sus mercados.
Una investigación periodística con más de cuarenta entrevistados, Marihuana oficial cuenta qué llevó al gobierno de Uruguay a embarcar a un pequeño país en un viaje desconocido. En sus páginas hay narcos, policías, activistas, políticos, empresarios y exguerrilleros; los protagonistas de un experimento que quedará en la historia si tiene éxito y también si fracasa.
Magnífico libro periodístico que relata el interesantísimo experimento de Uruguay de regular la marihuana y el rol que jugó un país pequeño y latinoamericano en ayudar a romper un paradigma a nivel mundial, con muy buen tino narrativo y una estructura muy bien pensada.
No solamente hay una reportería minuciosa, sino un esfuerzo notable por explicar con claridad y elocuencia ideas como la reducción de daños o las distintas contradicciones, como permitir el consumo pero prohibir la compra de drogas, regular sustancias como el alcohol pero no la marihuana o Estados Unidos incumpliendo las convenciones de las que por años ha ejercido el rol de perro guardián. Sobre todo me sorprendió y gustó cómo se toman el trabajo de entender las motivaciones, argumentaciones y preocupaciones políticas y personales de todos los que estuvieron involucrados, tanto promoviéndola como oponiéndose.
Una reedición siete años después valdría muchísimo la pena, para entender cómo envejeció el experimento y qué lecciones aprendidas ha dejado no solo para Uruguay sino para el resto del mundo.
Relato completamente objetivo de una decisión polémica, con mucha bibliografía para profundizar. Un proceso que recién inicia rompiendo un paradigma y demostrando mucho coraje y desprendimiento político. Siempre es interesante ver la otra orilla del rio.