Cuando aquella juez de Barcelona -mujer opulenta y dada a todas las vicisitudes del topless- descubrió en su casa de playa el pecho recién cortado de una niña, no sabía que iba a resucitar una historia de ambiciones familiares, de pactos subterráneos y de ambiciones secretas mantenidas con el sigilo de las mejores familias. No sabía, sobre todo, que iba a resucitar una desesperada historia de amor, una verdadera "Crónica sentimental" que desde el principio estuvo teñida con el amarillo de la nostalgia y el rojo de la sangre. Pese a la nostalgia y la sangre, esta novela es más mucho más, que un relato policíaco, por apasionantes que resulten su técnica y su suspense desde el primer grito hasta la última confesión y la última sorpresa. Es una historia social cuyas raíces se hunden en la entraña de Barcelona, en los despachos de sus abogados, las redacciones de sus periódicos, las residencias de los que tienen un futuro en forma de cuenta bancaria y los cuchitriles de los que sólo tienen un pasado en forma de ficha policial. Es una novela sarcástica y dura, tan directa como unimpacto, dotada a veces de una elegante crueldad, pero también de una inolvidable ternura. El viejo inspector Méndez, que ya ha aparecido en otras novelas del autor, oficia en las tinieblas de "otra" Barcelona que el lector irá descubriendo poco a poco, emoción a emoción. Novela que se lee en una noche pero que se recuerda durante miles de noches, "Crónica sentimental en rojo" es uno de esos relatos que abren nuevos caminos en el arte de narrar y está destinado a marcar una época.
Francisco González Ledesma has been a lawyer, journalist and author. His first award came in 1948 when he won the "Premio Internacional de Novela" (or International Novel Prize") for his novel "Sombras viejas", with jurors such as Somerset Maugham and Walter Starkie. The novel suffered the censorship of Franco's regime and the promising future of his author seemed frustrated. Costrained by the dictatorship, Ledesma started using the pen-name of Silver Kane to write popular novels for the Spanish publisher Editorial Bruguera. Disappointed by the law practice, he studied journalism and started a new career in the editorial office of the newspaper “El correo catalan” and, later, for “La Vanguardia” (TN: one of the most important newspaper of Catalunya, the Barcelona’s region), becoming chief editor. In 1966 Francisco Gonzalez Ledesma was one of the founders of the “Grupo democratico de prensa” (or “Democratic press group”), a clandestine press association active under the dictatorship of Franco with the purpose of defending the freedom of the press. In 1977, after the fall of the regime and while democracy was consolidating in Spain, Ledesma published “Los Napoleones” and, in 1983, “”El expediente Barcelona”, that reached the final selection of the Blasco Ibanez Prize. This is the first novel starring Ledesma’s symbolic character, Inspector Méndez. In 1984 he won the Planeta Prize for “Cronica sentimental en rojo” and his definitive recognition as a novelist. (translation of the original biography from the official site of the author; translated courtesy of www.gonzalez-ledesma.com)
Una historia, yo diría que casi coral, por la cantidad de personajes que aparecen. Personajes de todos los estamentos sociales y de distinta ralea, da igual en que peldaño del escalafón esté. Esta historia no hay que sacarla de contexto ni de la fecha en que está escrita (1984) porque si no más de uno se escandalizaría por lo políticamente incorrecto y machista que es. Aparte de todo lo que os he contado, lo importante, la historia, es muy buena, el protagonista es un policía (Ricardo Méndez) mayor, solitario y al que le gusta frecuentar los bajos fondos, nada que ver con los super policías de las series de hoy en día. Encontramos gente buena y gente no tan buena, un policía sin pelos en la lengua y que, aunque no lo parezca, es muy fino y da con la tecla. La historia me ha convencido y la forma de escribir de González Ledesma, con el que todavía no me había estrenado, me ha gustado, es ingeniosa, mordaz y, juega muy bien con el doble sentido. Un Planeta, en este caso, muy merecido sin duda.
Una estrella para la historia que, pese a los huecos, atrapa bastante. Una estrella para Méndez, aunque esté demasiado en forma en esta novela y no se detenga nunca al momento de hacer chistes en el medio de una conversación. Con eso, tenemos un problema de ritmo en los diálogos. Una estrella para Barcelona, que se quedó en mi corazón en 2009 y todavía no ha salido de allí (creo que no saldrá nunca). Aunque, como cada lector de Ledesma sabe muy bien, ya sé que al autor la Barcelona moderna (de 1984...) no le gusta para nada y que bueno era el viejo Barri Xino, y el Paralelo, y el Born, y... Media estrella para el proprio Ledesma, que mezcla paginas estupendas con otras que simplemente no funcionan (dos personajes que explican al lector todo lo que pasó, lo que está pasando y quizá lo que va a pasar dentro de un minuto). Y media estrellita más para el final, el final que me sorprendió totalmente, me dejó medio enfadado y medio admirado.
(No sé dónde leí que este es el mejor Ledesma de todos; sigo prefiriendo La dama de Cachemira y Una novela de barrio)
Roña es lo que me ha sugerido esta novela, roña negra, suciedad, cada vez que aparece Méndez la suciedad lo envuelve todo. Un policía de barrio, pero de barrio bajo, de barrio de sobrevivir, de barrio anterior a los 80, dónde todo vale para sobrevivir. La historia se difumina, lo que parecía por la aparición de un pecho joven cortado queda en nada y tiramos a herencias y nos sumergimos en un mundo más lujoso hasta que aparece Méndez y todo se vuelve sucio o roñoso. Hay dos finales, uno que es normal de novela negra y que no esperaba y el otro más poético y romántico, dónde aparece el héroe o el tonto, según se mire. Novela normal, para mí, tampoco para el Planeta, pero los premios tienen esto... De todas formas Méndez es un personaje arcaico y a día de hoy raro, pero "haberlos" los hubo.
Un libro que sorprende por lo bien construida que está, el modo como mete al lector en la historia y como le vincula con un escenario histórico, social y político. A pesar de esta vinculación a un momento y territorio muy preciso, no ha perdido la actualidad. Un género como el policiaco, la novela negra, poco trabajado y desarrollado en España, encuentra en esta saga una apuesta interesante que le vincula con los máximos exponentes españoles del género. Maneja el estilo irónico, descarado, algo cínico (o mucho) e irreverente.
Esta novela negra, ganadora del premio planeta, me ha dejado bastante frío. El argumento está bien, aunque el giro final es un poco raro. Además, hay una conversación para explicarlo todo que parece más dirigida al lector que a los personajes, un error común en este tipo de novelas.
Respecto a las descripciones, hay demasiadas referencias sexuales que no aportan nada y enumeraciones que tampoco me entusiasman. Los personajes, sin embargo, sí que están bastante bien definidos, es la relación entre ellos lo que da interés a la obra.
En resumen, recomendado para fans de la novela negra con ciertas pretensiones artísticas y para los que quieran una descripción exhaustiva de Barcelona.
Es una novela sucia, gratuitamente grosera y desagradable, que gusta de soltar palabras malsonantes sin venir a cuento. No obstante, tiene una historia que mola bastante, la investigación policial está bien montada y te mantiene en la tensión adecuada para disfrutar del libro. Inesperadamente disfrutable.
Me encantó leer sobre Barcelona, bajos fondos, y personajes completamente creíbles. Y luego además leí que el autor era el prolífico Silver Kane de Bruguera.
crónica de una serie de asesinatos en los que un policía viejo y desfasado descubre la verdad y termina el libro de un nido sorprendente, historia para recomendar
Un esbozo sociológico de Barcelona, en una trama complicada donde se interesecan vidas de diversos mundos sociales que normalmente no se tocan. La historia que los une es un complot truculento ideado por unos ricachos para preservar su patrimonio a toda costa, un complot absurdamente complicado e inverosímil elaborado a través de escenas urbanas simples y convincentes. Hay personajes más o menos olvidables, como Olvido, la juez que después de su primera presentación ostentosa casi se desaparece de la historia. Otros que están solamente para mostrarnos otra faceta de la vida urbana, aunque aportan poco a la historia, como los periodistas que pasan el tiempo gastando bromas, o el abogado más o menos honrado que ha perdido toda fe en la ley, o el médico experto en curar que se encuentra tan cansado y aburrido de su rutina que contempla matar, el ex-campeón de boxeo que de repente descubre otra vida de arte, libros y lujo, y otros, cada uno representativo de tipo social urbano. El personaje central, sin embargo, es una figura fantasiosa, un bofia que difícilmente podría corresponder ningún policía de verdad, tan peculiar en sus hábitos, tan desaliñado que repugna a todos que lo encuentran, y tan viejo que apenas puede correr, pero sin embargo tan astuto como Sherlock Holmes: el inspector Méndez. Es éste que resume la actitud del autor en toda la novela cuando dice, »Yo creo en cuatro cosas malolientes y angélicas: una ciudad, unas calles, una cierta cultura urbana, una cierta lógica de la noche.»(p. 224)
Una estrella para la historia que, pese a los huecos, atrapa bastante. Una estrella para M��ndez, aunque est�� demasiado en forma en esta novela y no se detenga nunca al momento de hacer chistes en el medio de una conversaci��n. Con eso, tenemos un problema de ritmo en los di��logos. Una estrella para Barcelona, que se qued�� en mi coraz��n en 2009 y todav��a no ha salido de all�� (creo que no saldr�� nunca). Aunque, como cada lector de Ledesma sabe muy bien, ya s�� que al autor la Barcelona moderna (de 1984...) no le gusta para nada y que bueno era el viejo Barri Xino, y el Paralelo, y el Born, y... Media estrella para el proprio Ledesma, que mezcla paginas estupendas con otras que simplemente no funcionan (dos personajes que explican al lector todo lo que pas��, lo que est�� pasando y quiz�� lo que va a pasar dentro de un minuto). Y media estrellita m��s para el final, el final que me sorprendi�� totalmente, me dej�� medio enfadado y medio admirado.
(No s�� d��nde le�� que este es el mejor Ledesma de todos; sigo prefiriendo La dama de Cachemira y Una novela de barrio)
¿Novela negra 'preñada' de un relato rosa? No sé muy bien cómo definir este libro, pero lo que sí sé es que una de la veces que lo retomé pensé que me había equivocado de novela, que no era 'ahí donde me había quedado'. Novela de intriga sin demasiadas sorpresas y final un tanto burdo - 'los criminales' (siento el spoiler, son varios, sí) se explican entre ellos 'el crimen' que ellos mismos planearon - . Además cuenta con una 'muñeca rusa' en su interior, un relato ¿romántico? entre dos personajes muy-muy-muy tangenciales que todavía no entiendo a cuento de qué viene. Si la armazón de la novela ya estaba 'tocada' con ese relato metido con calzador, la 'confesión' de los criminales desbarata del todo el frágil castillo en el aire construido que es una novela. ¿Quizás había que cubrir un cierto número de páginas por contrato para recibir el Premio Planeta? Yo no lo sé. La más flojita de la serie.
Machismo a borbotones, topicazos, falta de perspectiva, personajes planos, y algunos (y agradables) giros inesperados. Como tampoco hay una cierta inteligencia para definir la sociedad (o mirarla de un modo inédito, novedoso, profundo...cualquier cosa) pues se sustituye con algunos vericuetos argumentales interesantes (como el final del todo, con un destino brutal para Bassegoda que no pasa por la tradicional ejecución spilleana).
Hay una especie de homenaje apresurado al periodismo, pero todo queda en anécdotas gruñonas. Es realmente peor que el MVM en peor forma. La imaginación de Ledesema no parece demasiado madura. Y sus mujeres, directamente alienígenas.