Miranda es cantante y, tras haber vivido realidades que nada tenían que ver con sus sueños, se escapa unos días a Edimburgo, en plena gira de conciertos, para tratar de aislarse de todo.
Te lo pintan todo muy bonito antes de caer en las zarpas del león. Después ves donde te has metido y el ánimo, junto con todas tus ilusiones, se vienen abajo. Ahí es cuando la fuerza que reside en tu interior tiene que generar esa chispa que te devuelva al camino de la lucha por lo que más deseas y le dé así vida a tu felicidad.
Me ha encandilado el sentido del humor de la protagonista, el capítulo de la cena con Mateo es un fiel reflejo del mismo.
El resto de personajes importantes también poseen un bonito corazón.
En cuanto tratas de desconectar de algo, la idea es intentar no hacer lo que habitualmente forma parte de tus días. De lo contrario, no tiene sentido seguir adelante, ya que volverás a tener las mismas sensaciones.
Hay momentos en la vida en los que parece que no encuentras una salida. Con un simple cambio por tu parte, se abre ante ti todo un abanico de posibilidades que pueden transformar tu vida a todos los niveles. Cuando menos te lo esperas, el universo te sorprende con aquello que te estaba aguardando.
A lo largo de tu camino siempre te puedes encontrar con alguna que otra piraña que tratará de absorber tu alma y dañar tus ilusiones. Las únicas que les preocupan son las propias y todas aquellas que sirvan para llenar la cartera, sin importar lo que destruyan tras sus pasos.
Esta historia va de luchar por ti, de apostar por que tu vida sea lo más cercana a la soñada y de no renunciar a ello por nada ni por nadie.