"Son, sin embargo, los cetáceos pertenencientes a otro suborden los que se muestran como verdaderos instrumemtistas. Me refiero a las ballenas gigantes sin dientes que se alimentan filtrando el agua a través de sus barbas. Muchas personas han escuchado las grabaciones de una ballena gibosa que se han convertido en fuente de inspiración tanto para compositores (Georg Crumb, Paul Winter) como para defensores de la naturaleza. Se trata de melodías maravillosas, largas, sostenidas y de diapasón amplio, interrumpidas por ruidos y llenas de resonancias fantásticas del mundo submarino (...) El hecho más sorprendente es que en cada océano las ballenas gibosas cantan una canción distinta todos los años. Se ha comprobado que en una misma fecha se canta una misma canción a una distancia de 1400km. ¿Cómo es que la aprenden? ¿Qué significa cuando resuena a través de las profundidas, algunas veces audibles a la increible distancia de 180km? ¿Acaso se encuentra en las canciones el verdadero sentido de la vida de las ballenas, para las cuales la supervivencia es sólo un medio?. Uno no puedo evitar el deseo de creer que otros animales aparte del hombre también viven según valores intelectuales, relacionales o estéticos."