Juan Gelman is one of the most read and influential poets in the Spanish language. He has published more than twenty books of poetry since 1956 and has been translated into fourteen languages. A political activist and critical journalist since his youth, Gelman has not only been a literary paradigm but also a moral one, within and outside of Argentina. Among his most recent awards are the National Poetry Prize (Argentina, 1997), the Juan Rulfo Prize in Latin American and Caribbean Literature (Mexico, 2000), the Pablo Neruda Prize (Chile, 2005), the Queen Sofia Prize in Ibero-American Poetry (Spain, 2005), and the Cervantes Prize (the most important award given to a Hispanic writer, Spain, 2007).
Long biographical note
Juan Gelman is the most significant, contemporary Argentine intellectual figure and one of the most read and influential poets in the Spanish language. Son of a family of Jewish immigrants from the Ukraine, he grew up like any other porteño, among soccer and tango, in the populous neighborhood of Villa Crespo. At 11, he published his first poem in the magazine Rojo y negro, and in the 1950s formed part of the group of rebel writers, El Pan Duro. He was discovered by Raúl González Túñón, among the most relevant voices of the southern country’s poetic avant-garde, who saw in the young man’s verses “a rich and vivacious lyricism and a principally social content […] that does not elude the richness of fantasy.”
Gelman has published, from his initial Violín y otras cuestiones (1956) to his most recent Mundar (2008), more than twenty books of poetry. These works, as Mario Benedetti asserted early on, constitute “the most coherent, and also the most daring, participatory repertoire (in spite of its inevitable wells of solitude), and ultimately the one most suited to its environment, that Argentine poetry has today”, and Hispanic poetry in general, as the profusion of re-editions of his books and numerous anthologies proves. Gelman’s poetry has achieved international recognition, with translations into fourteen languages, including English. Among his awards are the National Poetry Prize (Argentina, 1997), the Juan Rulfo Prize in Latin American and Caribbean Literature (Mexico, 2000), the Pablo Neruda Prize (Chile, 2005), the Queen Sofia Prize in Ibero-American Poetry (Spain, 2005), and the Cervantes Prize (Spain, 2007), the most important award in Hispanic Letters. No one should be surprised to see him the winner of the Nobel Prize in Literature one day.
It would be relevant to note that Juan Gelman has not only been a literary paradigm but also a moral one, within and outside of Argentina. A political activist and critical journalist since his youth, he was forced into an exile of thirteen years because of the military dictatorship that ravaged his country from 1976 to 1983, and the weak governments that followed. In 1976 the ultra-right kidnapped his children, Nora Eva, 19, and Marcelo Ariel, 20, along with his son’s wife, María Claudia Iruretagoyena, 19, who was 7 months pregnant. Nora Eva would later return, unlike his son and daughter-in-law, who were killed; their child born in a concentration camp. The vehement search for the truth about the fate of these family members, which culminated in finding his granddaughter in Uruguay in 2000, has made the poet a symbol of the struggle for respect for human rights.
Like other poets from his time and space, Juan Gelman creates his work starting from a critique of the so-called post-avante-garde poetry, which surges in the Hispanic world in the 1940s and breaks with the powerful avante-garde. He is a poet who denies the labors of the Mexican Octavio Paz, the Cuban José Lezama Lima, the Argentine Alberto Girri, among others, to reaffirm it in his own way. It is a poetry that goes against the current, transgresses the established social and cultural order, challenges the individualism intrinsic to modernity and the neo-colonial condition. A poetry that renounc
Pero qué putísimo amo madre del amor hermoso! Un buen ejemplo de cómo hacer poesía comprometida: cuatro partes descomunales. Se refleja la injusticia, la solidaridad con los más humildes (creando personajes con los que uno se identifica), el conformismo (le duele constatar que "se fue otro mes / y no hicimos la revolución todavía" y por ello en "el facto y los poetas" literalmente se mofa de los poetas conformistas) o incluso el amor ("una mujer y un hombre más bellos en el otro / ocupan su lugar en la tierra"). El poema "Pedro el albañil" literalmente y, a pesar de tener un título feísimo, me ha destrozado; "fidel" es el mejor panegírico que he leído en mi vida. Es curioso además porque hay muchos versos que son extremadamente tiernos, pero aún así denuncian de manera contundente (con una ironía maravillosa a veces); es que el cabrón probablemente sea la única persona capaz de poner diminutivos sin que se suba a niveles estratosféricos el azúcar. Sirva como ejemplo de lo grande que es este libro el primer poema:
"esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
Atención atención yo gritaba atención pero ella invadía como el amor, como la noche, las últimas señales que hice para el otoño se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.
Dentro de mí estallaron ruidos secos, caían a pedazos la furia, la tristeza, la señora llovía dulcemente sobre mis huesos parados en la soledad."
Juan Gelman escribe con una sensibilidad y un compromiso que me deja muda de belleza. Lo subrayé mucho: es lo que hago cuando llega a mí de esta manera. Siento cierta complicidad por leerlo en otoño. Él escribía tanto sobre el otoño.
Como síntesis voy a dejar dos de mis poemas favoritos:
“(…) esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo. Atención atención yo gritaba atención pero ella invadía como el amor, como la noche, las últimas señales que hice para el otoño se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos. Dentro de mí estallaron ruidos secos, caían a pedazos la furia, la tristeza, la señora llovía dulcemente sobre mis huesos parados en la soledad” - “Ha terminado el mes y no te amé las piernas y no escribí ese poema del otoño en Ontario y pienso pienso pienso se fue otro mes y no hicimos la revolución todavía”
La poesía de Gotán transita efervecéntemente del románticismo suicida y antropófago hacia las letras de la revolución y las circunstancias de opresión capitalista.
Meh. Pueden levantar sus dedos y acusarme de indiferente, pero creo que no tiene peso -en cualquier caso tendrá poco peso- el tema del que hables, sino cómo lo tratas en tu poesía; muy linda la poesía social y comprometida, pero poesía sin poesía es, en este caso, panfletarios cacareos sin mucho valor estético. Hay otras cosas de Gelman mucho mejores
Hoy tuve la ultima clase de Gotán y la verdad me termino convenciendo mucho más de lo que fue la primera lectura. Tuve la oportunidad de verlo con otros ojos y sinceramente vale muchísimo más la pena. Lo que más destaque fue esta oposición entre la primer y segunda parte:
FACTO Y LOS POETAS
“Los poetas se mueren de vergüenza, ningún decreto los prohibe, ninguna radio los calumnia, los poetas se mueren de vergüenza…”
CONDECORACIONES:
“…y alguna vez condecorarán al poeta por usar palabras como fuego, como sol, como esperanza, entre tanta miseria humana, tanto dolor sin ir más lejos.”
"cuando se fue, yo tiritaba como un condenado, con un cuchillo brusco me maté. voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre, él moverá mi boca por la última vez"
Este poemario de Juan Gelman viaja entre varios tonos, desde el satírico (“El facto y los poetas”) y juguetón (“Anclao en París”) hacia otros sumamente tristes. Entre otros, me gustaron los textos “María la sirvienta” y “Pedro el albañil”, donde se cuentan historias crudas de personas comunes. Los que hablan sobre el acto poético, “El facto y los poetas” y “Condecoraciones”, uno cotorro y otro serio, también me parecieron buenos. Hay una sección, “Cuba sí”, donde habla sobre Cuba, con algunos textos más políticos (hasta una oda a Fidel), que se me hizo medio meh, excepto por Habana-Baires, un poema cortito pero efectivo sobre la condición de vivir dividido entre dos patrias. El poema final, “Final”, al parecer sobre la muerte de un hermano, también me gustó mucho.
2.5/ 3 stars. Español: Honestamente no pensé que me iba a gustar, pero me sorprendió. Si bien hubo algunos poemas que no fueron sobresalientes, hubo otros a los que incluso les saqué una foto por lo geniales que eran. En cuanto terminemos de analizarlo en clase voy a definir un rating. *** English: Honestly, I wasn't expecting to like this, but it ended up surprising me. There were some poems that weren't spectacular, but there were others that I even took photos of because of how great they were. As soon as we finish analysing this in class, I'll decide a rating.
“Una mujer y un hombre atados por sus labios llenan la noche lenta con toda su memoria, una mujer y un hombre más bellos en el otro ocupan su lugar en la tierra”
Un poemario pequeñito que sabe a tango, a amores y desamores, como el equivalente de una cantina mexicana escuchando a José Alfredo pero en clave argentina. Hay una sección de poemas sobre la revolución cubana que me parecieron muy simpáticos como retrato de época.
PERO QUÉ GENIALIDAD. Lo primero que leo de Juan Gelman. Estoy fascinada porque la ternura y la revolución están en todo el poemario. Poemas favoritos: "La victoria", "Fidel" y "Mi Buenos Aires querido" 🤍
Dejo mi estrofa favorita de "Mi Buenos Aires querido":
"Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido."
No creo que sea tanto el qué, que también, sino el cómo. El ser capaz de crear un universo dentro de un poemario y donde él, dictando sus normas, le da forma.
Mi favorito hasta ahora de Juan Gelman. En Gotán podemos ver muchas caras de Gelman, entre ellas las de su yo revolucionario, pero también su yo más "simple". También consigue unir lo grotesco y terrible de la guerra con lo bello y lo ingenuo. Hay muchos poemas inolvidables, y me atrevería a decir que solo los epigramas de Cardenal y de Catulo han logrado el mismo sentimiento.