Un compendio de cortas narraciones con las innumerables, curiosas y delirantes situaciones que ocurren a diario a lo largo y ancho del territorio español con agentes del Cuerpo y población civil como improvisados actores. Cientos de anécdotas que tienen dos objetivos claros y bien trasladar al público la cara más amable y humana de la Guardia Civil y arrancar una sonrisa de los lectores. «Pater Putatibus», «El Loco, el caimán y los duendes gigantes», «Mi primera inspección ocular» o «La Ventosidad» son sólo algunos títulos de estos relatos que cuentan con personajes tan dispares como un cura, una prostituta, un alcalde, un ovni, el loco de un pueblo, una limpiadora, un duque o un tigre, entre otros. En definitiva, situaciones de la vida cotidiana que, por su sorprendente desarrollo, dejan de ser algo normal para convertirse en divertidas historietas.
¿Qué hacen un cura y una prostituta en un coche a la una de la madrugada por una pista forestal? ¿Puede el caudillo Franco apagar una revuelta en una residencia de ancianos? ¿Y qué hace un hombre desnudo en el patio de un colegio? ¿Acaso puede un mudo ser denunciado por insultos y amenazas? Las respuestas a todas estas preguntas y a muchas más se encuentran en este libro, cargado de excéntricos personajes, contextos extraordinarios y situaciones entrañables, humorísticas e incluso, casi de ficción.
Si lo que buscas es leer algo divertido cuando tienes poco tiempo para ello, este es tu libro. No falta al respeto a nadie, la narración es fluida y sencilla y, como he dicho antes, vas a tener la sonrisita mientras lees sus páginas.
Lo primero que tengo que decir de este libro es que ha sido exactamente lo que esperaba de él. Yo esperaba un libro con anécdotas que me entretuviesen y me sacasen una sonrisa y alguna que otra risa, y eso lo consigue con creces. Dada la situación que estamos viviendo que nos tiene a todos un poco de los nervios, poder disfrutar de estas anécdotas ha sido todo un soplo de aire fresco en unos tiempos de incertidumbre y, para qué negarlo, algo de miedo. Cuando lo compré imaginaba que me iba a gustar, pero la verdad que me ha sorprendido con creces.
Aunque de todas las anécdotas he sacado cosas positivas, sí tengo que decir que hay algunas que son sublimes, y otras, las muchas menos, que me dejaron un poquito más indiferente. No obstante me gustaría citar concretamente dos de ellas que me hicieron reír bastante, como la de la barbacoa y la del sargento recién ascendido. También muy divertida la del barco de puros, que me pude imaginar como si de un corto de Loca Academia de Policía se tratase. Creo que son algunas de las que más destaco, aunque hubo muchas otras muy divertidas.
Como promete el libro, acerca al lector a una visión más amable y humana de la Guardia Civil. La del sargento recién ascendido es una de las mejores muestras de ello, pero también me gustó mucho la de los duendes por la calidad humana que destilan sus protagonistas. Creo que es necesario que los civiles podamos ver a nuestra benemérita como lo que son, personas dedicadas en cuerpo y alma a servir al ciudadano, pero personas al fin y al cabo, con sus errores, sus aciertos y que no dejan de ser tan humanos como nosotros.
Me gustaría destacar también la manera en la que están narradas las anécdotas. A mí personalmente me ha gustado mucho, y creo que ayuda a que el lector se meta de lleno en la historia y la viva como si se encontrase allí, con sus protagonistas. Usa un lenguaje sencillo pero sin ser vulgar ni básico, y detalla únicamente aquellas cosas que tiene que detallar para que el lector comprenda bien lo que se le está contando. Esto hace que sea una lectura ligera, de esas que terminas una anécdota y dices; venga, una más y ya me acuesto; y así hasta siete anécdotas después.
Tengo que confesar, para qué negarlo, que me ha dado algo de pena haberme terminado el libro, por los buenos ratos que me ha hecho pasar, pero me queda el consuelo de saber que pronto habrá otro anecdotario que pienso comprar en cuanto esté disponible.
En su sencillez y cercanía está lo mejor de este libro. Se agradece saber que hay guardias que se sienten tan orgullosos de su trabajo que lo comparten con los demás y tratan de crear un acercamiento a nuestras FCSE, que a veces por unos y otras veces por los otros, se originan distancias insalvables.(La anécdotas del electricista me ha parecido especialmente triste). Gracias German no te acaimanes...
Un libro ameno y divertido para pasar un buen rato y desconectar. Algunas anécdotas un poco insulsas a mi parecer, otras desternillantes. Como hija, nieta y sobrina del cuerpo me ha gustado mucho leerlo. Espero que haya un segundo libro. Enhorabuena Germán!!
Muy buen libro, me reido de la 1 pagina hasta la ultima, muy buenas anecdotas,anécdotas que no podia parar de reir, ojala saque otro libro con mas anecdotas y lo recomiendo al 100%no puede faltar en vuestras estantería
He aquí un libro que no pude acabar de leer. Historias cortas de simples anécdotas cotidianas que no me hacían ni gracia. Esta bien escrito y plasma bien lo que el autor quiere contar pero definitivamente no es para mí.