Adeline sigue en prisión, y su futuro se pinta incierto. Solo hay un hombre capaz de salvarla, pero él ha roto las cadenas que le ataban a ella. Se ha ido y ha prometido no regresar nunca más. Adeline no sabe qué sentir al respecto.
¿Qué se siente al saber que lo has perdido todo? ¿Dolor? ¿Agonía? ¿Mucha, mucha indiferencia?
«Una vez fui débil y patética, y el mundo entero se aprovechó de ello. Nunca más volveré a ser débil ni patética. Nunca más volveré a verter ni una sola lágrima por aquellos sueños que murieron antes de cobrar vida».
¿Pero y si el amor decidiese regresar a su vida? ¿Y si volviese a sentirlo, esa emoción tan pura que vibraba en su corazón antes de que todos sus sueños se truncaran? ¿Está ella preparada para ello? ¿Lo está él? ¿Conseguirán vencer los abismos de oscuridad que los separan y ponen en peligro su renacido y aún frágil amor?
Este es el tercer libro y último de la serie y de todos mi favorito. Realmente el primero no me gustó demasiado. Lo encontré algo tedioso y repetitivo. Pero este es interesante desde principio a fin. Tiene momentos dulces, graciosos, terribles, eroticos y un final único. Muy recomendable.
Cuando creías conocerlo todo... saberlo todo de Adeline y Robert, de repente, Isabella Marín le da otra veulta de tuerca y nada es lo que parece. Felicidades. Una trilogía sorprendente, bien escrita y que te deja con el corazón en la boca. Este final es brutal, así que os la recomiendo al cien por cien.