Ya me gustó hace años "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", pero no sabía que me había gustado tanto.
Yo creía que conocía "Me gustas cuando callas porque estás como ausente...", pero hay muchos más poemas suyos enganchados en mis recuerdos, que iban saliendo al paso a la vez misma que mis ojos se posaban sobre las líneas.
Y tantos versos nuevos que me hacían detenerme para paladear su ritmo y su sabor. Tan vívidas imágenes, tanto sentimiento convertido en tinta, que he acabado el libro sin querer soltarlo, con ansia de más, queriendo aferrar a mis recuerdos cada palabra, para volver a disfrutarla una y otra vez.
No soy consciente de que me pase con más autores. Al menos no de forma tan clara. Creo que leo a Neruda con gula.