Esta cautivadora novela ofrece una mirada única al conflicto armado interno de Guatemala, tejiendo hábilmente las experiencias de diversos personajes para crear un tapiz complejo y multifacético de este turbulento período histórico.
La autora logra un delicado equilibrio al abordar el conflicto de manera indirecta, permitiendo que las vivencias personales de los protagonistas iluminen las complejidades y matices de la situación. Este enfoque ingenioso evita caer en una narrativa histórica seca, optando en su lugar por una exploración más íntima y humana de los eventos.
Lo que hace destacar a esta obra es su capacidad para entrelazar momentos de diversión y ligereza con una frialdad descarnada que refleja la dura realidad del conflicto. Esta yuxtaposición crea una lectura fascinante que mantiene al lector enganchado, alternando entre risas y reflexiones sombrías.