El diseñador japonés Fumito Ueda es uno de los nombres propios del mundo del videojuego, cuya visión ha ayudado a definir el medio de manera clave en los últimos quince años. Tratando temas que entroncan con nuestra sensibilidad de modo universal, sus tres obras hasta la fecha, Ico, Shadow of the Colossus y The Last Guardian se han convertido en referentes de sus respectivas generaciones de consolas, han originado debates en torno al lenguaje del videojuego y han encendido la llama de la inspiración en numerosos creadores independientes.
De sombras y bestias: La travesía de Team Ico es un viaje cronológico, pero también un análisis íntimo y personal, en el que acompañamos a Ueda y a los equipos que reunió a lo largo de los años para dar forma a sus historias de épica, soledad, compañerismo y sacrificio. De la mano de Yorda, a lomos de Agro o siguiendo los pasos de Trico: emprende un viaje al interior de estas páginas y descubre los secretos de Team Ico.
Mariela González es periodista y escritora, especializada en género fantástico y análisis crítico de videojuegos. Ha publicado los libros de ensayo ‘Lágrimas de luz: posmodernidad y estilo en la ciencia ficción española’ (Spórtula, 2012), 'Más allá del tiempo' (Héroes de Papel, 2015), 'De sombras y bestias: la travesía de Team Ico' (Héroes de Papel, 2017), junto a Daniel Matas; y 'Tras la Puerta de la Verdad: Explorando Fullmetal Alchemist' (2019). En novela, es autora de ‘Heredero del invierno’ (Carlinga Ediciones, 2016), ‘Historias del camino’ (Kelonia Editorial, 2016) y 'Götterdämerung' (Héroes de Papel Stories, 2018). Actualmente trabaja como responsable de marketing y colabora en la web Nivel Oculto y la revista LOOP.
Soy un reciente descubridor de Ueda y el Team Ico. Entré en su mundo a través de The Last Guardian y, a bote pronto, es el juego que más me ha emocionado de la presente generación de consolas. Así que aparte de jugar a la remasterización de Shadow of the Colossus, necesitaba saber qué había detrás. Este libro me ha aportado unas cuantas claves de los tres juegos realizados por el equipo, sobre todo la filosofía que subyace en ellos, unas pautas donde la interacción con el escenario y un personaje complementario al jugador son el núcleo de la experiencia (además de una narrativa emergente cuya relevancia queda a la implicación de quien maneja el mando). En algunos detalles el libro se queda un poco corto; sobre todo en el propio proceso de creación de los videojuegos, normal en algo tan opaco para el periodismo cultural occidental. También hubiera agradecido un poco más de desarrollo en los capítulos dedicados a la música o a la influencia que han tenido Ueda y su obra. Pero el resto del contenido ha satisfecho con creces mi curiosidad.
El libro sobre Zelda me pareció una maravilla y el de Final Fantasy VII me defraudó un poco, así que en éste sombras y bestias tenía puestas muchas esperanzas.
Me considero fan de la obra del Team Ico. Tengo los tres juegos (y alguna reedición) y me parecen juegos distintos, que aportan algo al jugador que va más allá de la experiencia jugable, y lo hace usando únicamente el lenguaje del videojuego. Así que me acerqué al libro esperando encontrar más información sobre su creador y el proceso que llevó al equipo a conseguir éstas tres obras tan distintivas. No me encontré exactamente lo que buscaba.
El libro, como he dicho en el apartado anterior, profundiza mucho en la figura de Ueda, analiza cada uno de los tres juegos y te da información más que de sobra para que el fan se sienta satisfecho. Pero le falta una cosa que me parece fundamental: una entrevista con Ueda.
Si sois capaces de pasar esa carencia os encontraréis una obra muy completa y tremendamente bien editada (incluye incluso fotografías a color del merchandising) que debería estar en vuestra estantería aunque sólo fuera por lo bonita que queda.
En cuanto a si el contenido os puede llenar o no... aquí ya es más personal. Para mí se ha quedado un pelín corto para lo que me hubiera gustado leer, faltándome algunas cosas y pareciéndome otras un tanto reiterativas.
Dicho lo cual, creo que es un muy buen libro, serio, y que saciará vuestra curiosidad sin ningún género de dudas. A mi me ha gustado más que el de Final Fantasy VII, pero queda por detrás del de Zelda.
Tras terminar de leer el libro con cierta desconfianza porque alguien dijo por Twitter que no recomendaba el libro, debo decir que me ha gustado muchísimo. No entiendo a los haters que dicen que únicamente te gustará el libro si eres fan del Team Ico y que incluso siendo fan igualmente no ofrece un gran aporte. Pues bien a mi forma de ver siendo seguidor de Team Ico ofrece mucha información tanto conocida como desconocida e igualmente profundiza en lo que llevó a Team Ico a crear sus juegos, el porqué de ese diseño especial y distinto a lo habitual en los videojuegos. Lo gracioso es que siendo fan de Team Ico el libro es excelente pero alguien que no sea seguidor de Team Ico le va a ser igualmente excelente, incluso mas aún porque entenderá el porque de todo, tendrá información desde los orígenes hasta su último trabajo.
¿Libro recomendado solo para seguidores de Team Ico y que no aporta nada?. Anda corre a alabar Interstellar gafapasta.
Lo que saques de este libro depende 100% de lo que te gusten los tres primeros juegos del denominado Team Ico. El libro rebosa amor y dedicación a la obra de Ueda y cía, la cuál merece sin dudar un reconocimiento a su altura. Salvo un par de repeticiones de información (que no molestan en absoluto) y, quizá, la falta de alguna ilustración más en el grueso de la obra que anime y regale los ojos, por lo demás es imprescindible para los amantes de Ico, SotC y TLG. Sin duda. También hay mil juegos que han bebido o beben de estas obras maestras y no salen referenciados, pero es lo de menos. Por mi parte ha sido ameno, ilustrador y se me ha hecho corto... imprescindible.
No sé muy bien para quién está destinado el libro, porque los fans ya sabemos casi todo lo que aquí se narra y los no fans no están interesados en los datos que se ofrecen. Es una carta de amor a un equipo de desarrollo encargado de grandísimos videojuegos, pero no hay casi nada más en estas páginas que una retahíla de referencias que apenas remueven algo en mí.