¿Qué sucede cuando la violación no es un hecho aislado sino el producto de una estrategia planificada de control y aniquilación de una comunidad o una etnia? ¿Pueden los cuerpos racializados, migrantes, ubicados históricamente por debajo de la línea de lo humano, tener algún tipo de restitución legal en una Europa racista, colonial, capitalista y heteropatriarcal cuando son violados? ¿Qué sucede cuando la denuncia de una violación es utilizada para atacar a un colectivo por motivos raciales, como sucedió en Colonia recientemente? ¿Qué ocurre cuando ni siquiera puedes señalar a tu violador o vengarte de él? ¿Cómo modifica el análisis el hecho de que los cuerpos designados como violables sean también los de los hombres, como sucedió en la cárcel de Abu Ghraib? ¿Por qué las 43 niñas violadas y asesinadas en Guatemala apenas despertaron campañas de apoyo internacionales? ¿Hasta qué punto la cultura de la violación está inserta en nuestra cultura cristiana?
Los textos de Brigitte Vasallo, Úrsula Santa Cruz, Deyanira Schurjin y Ana Llurba plantean todas estas preguntas, pero también la certeza de que es necesario análisis mucho más profundos, capaces de matar de una vez por todas al colono racista y patriarcal que los blancos llevamos dentro.
Los dos primeros ensayos me han parecido muy buenos, sobre todo el de Úrsula De la Cruz, que me hubiera gustado que fuera algo más extenso. Al final la lástima es que se queda en eso: apuntes. También me ha parecido curioso que de cuatro autoras que hablan sobre decolonialidad y feminismo contrahegemónico, tres sean blancas.
Me encanta encontrar libros que me deconstruyen para así poder asumir la nueva información y crear un nuevo yo. Esto me ha pasado con “Cultura de la v.olación” un librito de Antipersona donde escriben Brigitte Vasallo y Deyanira Schurjin entre otras. Y ya antes de entrar en materia, os recomiendo que os aproximéis a esta lectura porque merece mucho la pena.
Uno de cada seis niños y una de cada cuatro niñas son abusadas s.xualmente antes de los 18 años. El Marshal University Women´s Center define la cultura de la v.olación como; “entorno en el cual la v.olación ostenta una posición preponderante y en el cual la v.olencia s.xual infligida contra la mujer se naturaliza y encuentra justificación tanto en los medios de comunicación como en la cultura popular (...)”. Uno de cada seis niños es abusado antes de los 18, sin embargo en la definición hablamos de la cultura de la v.olación solo en lo aplicable a mujeres. Creo que debemos ir más allá.
Existen cuerpos v.olables, en su mayoría los de las mujeres, y lo que tienen todos ellos en común es que esas agresiones son perpetuadas por los hombres. La imagen de la p.netración como forma de humillación está arraigada en la cultura popular. Tanto es así que se utilizan de forma habitual las expresiones “que te den por el culo” (cuerpo v.olable homosexual) o “¡que te f.llen!”. Como bien nos explica Vasallo, “la dominación y la humillación representada a través de la p.netración”. Y la cuestión aquí es que esta normalidad con la que se utilizan estas expresiones debe ser erradicada, ya que lo único que consiguen es normalizar la p.netración no deseada, es decir, la v.olación.
Por otro lado, tenemos que empezar a abarcar más en cuanto a las luchas que debemos llevar a cabo. Hace tiempo que siento que las mujeres no blancas, no europeas, racializadas afectadas por la colonialidad están fuera de las prioridades de nuestra lucha feminista y eso nunca debe ser así.
A ellas les afecta el patriarcado, pero también el patriarcado que está en las leyes de extranjería, las políticas, los sistemas de represión y control, los imaginarios y otras violencias. Creo realmente necesario emprender una lucha hermanada dejando atrás el feminismo blanco y luchar así, juntas, por leyes no opresoras.
No hace tanto abrí los ojos ante una realidad de la que no era consciente. He crecido en una cultura que me ha enseñado que las mujeres que cruzan las fronteras embarazadas son unas irresponsables. Que cruzan esas fronteras con el propósito de dar a luz en un nuevo país para así poder quedarse en él. La realidad es otra. La realidad es que las mujeres salen en “ruta” o “aventura” de los países de origen y por el camino son asaltadas, v.oladas y en muchos casos asesinadas. Las v.oladas, no lo son solo una vez, los caminos son muy largos, llegan embarazas a sus destinos. Embarazadas de sus v.oladores.
Como os comentaba al principio este libro me ha parecido esencial en cuanto a reflexionar y darnos cuenta, una vez más, de las realidades de otros cuerpos. Solo así, en la diversidad, creceremos de forma responsable en nuestra lucha. La lucha de todas.
"Yo crucé el Sáhara, yo crucé el mar, yo puedo con todo" . Canto de resiliente se pode saír dunha violación? En certos países por crimes de guerra estos actos son sistemáticos; tamén nos cruces transfronteirizos por movementos migratorios. Pero esto vai mais alá do xénero; durante a colonización de Abya Yala (América para o colono) e Àfrica arrasábanse comunidades enteiras, despoxándoas da súa identidade. Trátase dunha situación de dominación e poder estructural do home blanco, colono e racista, non so por motivos de xénero, non solamente polo feito de ser mulleres. Aqui operan moitas variables simultáneamente. . Nestas sesenta e cinco páxinas formúlanse moitas cuestións ás que se lle responde dende unha posición crítica. . Tampouco me gustaría que quedáramos nun punto no que todas estamos visualizando unha violación de libro. Unha agresión sexual pode darse na parella, dentro de relacións sexoafectivas e heterosexuais consentidas. Por iso, ahora necesito asimilar certas reflexións para facelas significativas. Calquera reseña que poida facer desvirtuaría este ensaio por completo. Hai moitas preguntas e interrogantes todavía por contestar. . Si alguén se fixo con esta lectura...que poderías comentar sobre ela? Serven os dereitos humanos para asegurar a integridade das persoas ou trátase dun imaxinario occidental, feito por leis euroblancas sen intención de pasar fronteiras?
Si bien ya no leo tanto sobre feminismo como lo hice en alguna época me encontré con una grata sorpresa con estos escritos desde la descolonización. Curiosamente la mayoría de las escritoras son blancas, sin embargo, me pareció refrescante esta mirada mucho más interseccional y desde la perspectiva del poder hacia la cultura de la violación. Los ensayos están en formato apuntes y se leen sin mayor complejidad.
Los cuatro ensayos que conforman este pequeño libro me han parecido increíbles. Todos y cada uno me han enseñado algo nuevo, una perspectiva diferente desde los feminismos decoloniales sobre la cultura de la violación y la interseccionalidad, la gran diferencia entre el feminismo hegemónico y todos aquellos que quedan al margen. Lo recomiendo a toda feminista.
No me entusiasma el formato, y la redacción en alguna que otra parte creo resulta liosa; podría haberse hablado del tema en cuestión de otra manera mucho más sencilla, clara y accesible. Sin embargo, agradezco mucho la parte de Úrsula Santa Cruz, de la que, sin duda, creo haber aprendido cosas bastante importantes.
Interesante reflexión sobre el origen de la cultura de la violación y cómo sigue vigente en nuestra sociedad. Además, se muestran diferentes puntos de vista que distan del feminismo hegémonico occidental.
el ensayo de brigitte vasallo y ana llurba, demoledores. los demás los sentí demasiado apresurados, masticados, llenos de un vocabulario ya muy enquistado que, con el paso de los años, ya no me dice mucho…